domingo, 3 de agosto de 2008

Sinastría - Astrología de las Relaciones


La astrología, entre sus múltiples aplicaciones, permite efectuar el estudio de las relaciones humanas. Estamos hablando de lo que se denomina Sinastría.

Toda relación puede ser objeto de estudio e interpretación mediante las técnicas astrológicas de Sinastría. Estas permiten conocer los puntos de armonía y/o de conflicto que pueden existir entre dos individuos, con el fin de mejorar la calidad de vida de la relación mediante el empleo de la conciencia y de la voluntad.

Cabe destacar que es imprescindible haber investigado las cartas natales de cada integrante de la relación. Luego se aplicarán otras técnicas de sinastría, consistentes en verificar cómo los planetas de la carta de una persona aspectan a los planetas de la carta de la otra, así como también la técnica de transposición de casas, ubicando los planetas de cada una de las cartas en las casas de la otra, para observar el impacto que los mismos provocan.

En mi experiencia, la carta compuesta es la herramienta que arroja luz para interpretar el para qué de una relación determinada. Mediante la comprensión de lo que simbolizan las casas de la carta compuesta, podremos introducirnos en el tema. En otro artículo me ocuparé de hablar del significado de los planetas en la carta compuesta.

El significado de las casas de una carta compuesta es muy similar al que aplicamos a una carta natal individual, pero teniendo en cuenta que estamos hablando de un nuevo “individuo” constituído por la relación y no de las personas que la constituyen.

Una breve reseña de la simbología de las casas de la carta compuesta mostrará mejor lo que pretendo transmitir:

CASA 1 COMPUESTA: Simboliza la "persona" de la relación y la impresión que la misma causa en los demás. Indica la impresión que provoca (más que lo que realmente la relación es).

CASA 2 COMPUESTA: Relacionada con aquello que ambas personas valoran y que es valioso para su relación, siendo aplicable en dos niveles: sistema de valores compartidos y compatibles (o no) como también las finanzas y bienes en común.

CASA 3 COMPUESTA: Muestra las modalidades de comunicación de la relación como también las dificultades para una comunicación fluida.

CASA 4 COMPUESTA: Aquí vemos las raíces de la relación, sus bases más profundas, que indican el grado de compatibilidad emocional. Cómo la relación toma forma. En lo más externo, simbolizaría el hogar de la relación.

CASA 5 COMPUESTA: Permite apreciar el vínculo que la relación posee con el placer y la capacidad de disfrutar. También puede hablar de los hijos (si se trata de un vínculo de pareja) y las creaciones en general.

CASA 6 COMPUESTA: Esta casa puede simbolizar los obstáculos reales y los deberes que la relación deberá afrontar y cumplir. También los hábitos de la vida en común.

CASA 7 COMPUESTA: Se puede apreciar en esta casa el grado de encuentro y complementación que puede desarrollar la relación.

CASA 8 COMPUESTA: En una carta compuesta es difícil distinguir entre las casas 2 y 8, porque estamos interpretando la carta de una relación. No obstante, la 8 pueda referirse a las finanzas y propiedades de otras personas, es decir, personas ajenas a la relación. También podremos encontrar en esta casa los conflictos y los procesos de transformación de la relación.

CASA 9 COMPUESTA: Muestra la visión del mundo y de la vida que tiene la relación como también la comunicación más elevada que puede alcanzar. La compatibilidad (o no) en cuanto a creencias y filosofía de vida.

CASA 10 COMPUESTA: Esta casa es relevante, ya que indica el propósito evolutivo de la relación – en un sentido espiritual – y la reputación de la relación y sus logros – en un sentido más mundano -.

CASA 11 COMPUESTA: La casa de los deseos y aspiraciones de la relación, de los ideales compartidos, también la manera en que la relación hace amistades y se desenvuelve en actividades grupales o comunitarias.

CASA 12 COMPUESTA: Aquí podemos encontrar información no observable a simple vista sobre la relación, conductas reprimidas o inconcientes que pueden dañarla provocando situaciones que, por su carácter de inconciente, podrían generar destrucción en la relación o la disolución de la misma. En otro orden de cosas, la vinculación que la relación establece con realidades trascendentales.

Fuente:
http://astrologia.obolog.com/sinastria-astrologia-relaciones-27203

El hecho astrológico, de la física cuántica a la espiritualidad


Diferentes hipótesis acerca de cómo funciona la Astrología

Para estudiar las diferentes hipótesis que pueden explicar el funcionamiento de la astrología, tenemos que partir de la base de que la astrología efectivamente funciona. Pero… ¿es realmente así?.
Para quien se dedica a la astrología de forma más o menos profunda, ésta pregunta puede ser irrelevante pues es algo que uno admite desde el vamos, casi como un axioma o un acto de fe. Tal certeza proviene usualmente de ámbitos puramente subjetivos y difícilmente transferibles a los demás. A lo sumo uno podría decir “la astrología funciona para mi”. El caso es que muchos estarán de acuerdo en la realidad fenomenológica de la astrología y tantos otros no.
De acuerdo al astrólogo Patrice Guinard existen tres hipótesis predominantes:

  • Nada funciona. Los supuestos efectos de los planetas se deben únicamente a que el ser humano se los atribuye. La astrología no es más que autosugestión.
  • Todo funciona, independientemente de la técnica elegida, incluso la carta errónea.
  • Hay algunas correlaciones físicas reales entre las estrellas y la materia viva, correlaciones que producen cambios en los estados psíquicos de los seres humanos; de aquí que puedan llevarse a cabo verdaderos estudios que nos permitan investigar y definir dichas correlaciones.
En “Astrología ¿mito o realidad?”, los astrónomos Roger Cullver y Phillip Ianna muestran claramente que la astrología no puede demostrarse según el método científico (al menos en estos momentos), y se preguntan “si la astrología no sirve, no tiene validez, ¿por qué la gente continúa creyendo en ella?”. Geoffrey Dean responde: “en realidad sí sirve, pero sólo en la mente del que en ella cree “.
En general las críticas más irrefutables acerca de su funcionamiento giran en torno a la gran cantidad de predicciones fallidas (por ahora no entraremos en la discusión de las predicciones fallidas dadas por la ciencia), así como por diversos experimentos basados en cartas natales que no ratifican las interpretaciones tradicionales.
Para proseguir con este trabajo deberemos dar por sentado que la astrología sí que funciona, quizás no como el método científico lo exige, pero seremos parciales (e inexactos) si creemos que la realidad sólo puede ser validada a partir de lo que dice la ciencia, sobre todo las llamadas ciencias duras.

EXPLICACIONES CAUSALES

La mecánica newtoniana

Los escépticos se han hecho a través del tiempo siempre la misma pregunta: ¿qué tipo de influencia, de fuerza, es la que ejercen los planetas sobre nosotros?. Para ellos la única fuerza conocida que podría influir de alguna manera es la gravitatoria. Así, deducen que la atracción que ejerce la enfermera o el médico sobre el recién nacido es mucho mayor que la que puedan ejercer los planetas. Por ejemplo, la fuerza gravitatoria del médico es 400.000 veces mayor que la de la Luna. Incluso las fuerzas de marea a las que siempre “aludimos” son también despreciables. La fuerza de marea ejercida por la madre es 12 millones de veces mayor que la ejercida por la Luna.
Esta crítica lo único que deja bien en claro es que la astrología no funciona en base a fuerzas gravitatorias. Si analizamos a la Astrología desde el punto de vista causalista tenemos más que perder que de ganar, pues si la llevamos al plano de lo físico-materialista deberemos analizarla con las herramientas adecuadas del ámbito físico-materialista, es decir, las del método científico. Y los casos exitosos en que se ha demostrado una relación directa entre las influencias del cosmos y los organismos terrestres son insuficientes para dar cuenta de la enorme complejidad de la Astrología.

Quiero dejar bien en claro que no digo que no valga la pena investigar con metodología científica. Pero estoy seguro que es una forma de recortar nuestro objeto de estudio, y por ende, de mutilarlo y pervertirlo.
Gracias al estudio estadístico de Gauquelin hemos dado con sectores sensibles de la carta astral (los finales de las Casas sucedentes) que antes no se tenían demasiado en cuenta.
Pero como dice el astrólogo brasileño Alexey Dodsworth, las posteriores repeticiones de las pruebas llegaron a resultados diferentes de los alcanzados por Gauquelin; todas las estadísticas en Astrología remiten a resultados que están muy por encima del promedio de “pura coincidencia”. El problema es que las pruebas no se “confirman”, demostrando apenas resultados elevados que varían mucho de investigador en investigador. Él mismo dio cuenta de ello al repetir una investigación sobre homosexualidad masculina, realizada inicialmente por el norteamericano Karl Roberts y posteriormente repetida por Dodsworth en Brasil.
Roberts levantó una estadística cubriendo dos mil mapas de hombres que se definían como “homosexuales”, y a partir de esa estadística percibió una incidencia de más de 75% de mapas con aspectos mayores entre los planetas Venus y Urano. Sin embargo, al repetir Dodsworth la experiencia en Brasil, los aspectos mayores entre Venus y Urano se limitaron al 25%, cuestión de “mero azar”. Lo sorprendente es que se encontró con un porcentaje notablemente grande (iguales 75%) de aspectos mayores entre Venus y Saturno del mismo orden: cuadraturas, oposiciones o conjunciones.

EXPLICACIONES ACAUSALES

La física cuántica

Si bien la formulación matemática tiene una gran complejidad, las interpretaciones que sugiere son (peligrosamente) simples y significativas.
Todos coinciden que en la esfera cuántica todo está interconectado, cada partícula parece estar hecha con las demás partículas. En el interior del átomo casi todo es vacío y todo esta vibrando. Si pudiéramos percibir la realidad con ojos cuánticos veríamos que formamos parte de un gran caldo de energía y que todos los objetos del mundo físico son un conglomerado de energía que flota en un universo de energía. En cierta manera no hay separación alguna entre nosotros y el resto del universo. Puede discutirse si la mente del observador influye en lo observado, pero lo que es seguro es que ambos forman parte de un sistema unitario. Tanto desde las abstracciones teorícas como desde la práctica (ver el experimento de Alain Aspect del teorema de Bell) está demostrado que nuestro mundo físico está sostenido por una realidad invisible que se comunica a una velocidad mayor a la de la luz, dando por los aires con Einstein y con la relatividad.

Que un cuerpo influya sobre una partícula aunque se encuentre a distancias remotísimas puede ser una excelente noticia para los astrólogos ávidos de explicaciones causales, el hecho es que la mecánica cuántica describe tan sólo el movimiento de los sistemas en los cuales los efectos cuánticos son relevantes. Se ha documentado que tales efectos son importantes en materiales que cuentan con no más de unos 1.000 átomos.
S llevamos la causalidad al límite veremos que todo causa todo lo demás, pues el movimiento de una bola de billar estará influido por la fuerza y dirección del golpe, por la superficie por donde rueda, la altura, la presión, la temperatura, mínimamente lo hará por el efecto Coriolis propio del la rotación de la Tierra sobre su eje, de la fuerza de gravedad que ejerce la Luna, los planetas interiores, los exteriores, el centro de la galaxia… ad infinitum.
Tanto desde la física clásica como desde la cuántica, todo causa todo lo demás y todo está interconectado.
Esta idea nos recuerda a la máxima hermética tan cara a la Astrología: “como es arriba, es abajo”. Sin embargo, la frase del Trismegistos engloba diferentes dimensiones de la realidad o planos de existencia, cosa que no se da en la teoría cuántica ya que se refiere solamente a la interconexión del plano material, el de la fisiosfera.
La hipótesis que sostengo es que la Astrología no se puede explicar por estos medios pues ellos tan solo remiten al nivel material de la realidad. Pero la Astrología fundamentalmente comprende niveles superiores de realidad que tienen que ver con lo simbólico, con el lenguaje, con las emociones, lo psicológico, el alma y acaso con el espíritu.

El paradigma holográfico

El concepto de holograma puede aplicarse a todo aquello que represente la imagen completa de algo, por eso es que la astrología “es” holográfica.
Tal como la utilizamos corrientemente, la holografía es una técnica que sin usar ningún tipo de lentes crea imágenes tridimensionales. Un rayo láser graba microscópicamente una película fotosensible y ésta, al recibir la luz desde la perspectiva adecuada, proyecta una imagen en tres dimensiones.
Pero si lo vemos con cuidado, no es verdad que el holograma contenga la información de toda la escena. En realidad, cada fragmento del holograma contiene la información de toda la escena vista desde el lugar donde el observador estaba. De esta manera apreciamos la importancia que tiene la posición en el espacio del ser al que se le levanta una carta natal, pues la domificación establece el ángulo de incidencia de las diversas “frecuencias energéticas”.
La mayoría de los astrólogos en algún momento de su quehacer se da cuenta que diferentes rasgos de la carta natal se repiten en varios niveles, como distintas cosas que hablan de lo mismo, remitiendo a una imagen holográfica. Diferentes técnicas traen diferente información, pero esa información tiene similaridades que apuntan a la carta natal como un todo.

Ahora bien, debemos darnos cuenta que no se puede ir mucho más allá de estas interpretaciones. Sin embargo si vamos más allá del nivel físico de frecuencias, vemos que el holograma funciona excelentemente como metáfora para describir niveles diferentes y superiores de realidad.
Los antiguos alquimistas, astrólogos y filósofos herméticos usaban como metáfora el Unus Mundi y las correspondencias entre Macrocosmos y Microcosmos.
Así era como la mentalidad medieval buscaba una inserción en el cosmos que diera sentido a su existencia. Hoy nuestra metáfora es la del orden implicado y el holograma.

Si bien el holograma remite a una realidad “inmaterial” el caso es que al hablar de frecuencias o pautas de interferencia electromagnética seguimos en el nivel de la fisiosfera, o sea, el nivel de la física, la óptica y el electromagnetismo.
Y como decía antes, la Astrología no se puede explicar solamente por estos medios pues ellos únicamente remiten al nivel material (el más básico) de la realidad; pero como metáfora… es una metáfora excelente.

Astrología y sincronicidad

En su libro “La interpretación de la naturaleza y la psique”, Carl Jung analiza el fenómeno de la sincronicidad, con la que pretende dilucidar ciertos casos extraordinarios, “coincidencias significativas”, imposibles de explicar causalmente.
La sincronicidad puede definirse entonces como una coincidencia significativa de dos o más sucesos en la que está implicado algo más que el puro azar. Dicho de otra manera, sería una coincidencia en el tiempo de dos o más acontecimientos no relacionados causalmente que tienen el mismo o similar significado.
Una sincronicidad es un puente entre un hecho físico externo y un hecho psicológico interno. Esta idea ha tenido una excelente recepción por parte de muchos astrólogos como explicación del funcionamiento de la Astrología. De esta manera se explica por qué un hecho externo físico como el movimiento de los planetas corresponde con el contenido psicológico de las personas y con los hechos de su destino.
Sin embargo, el astrólogo costarricense Juan Antonio Revilla hace unas objeciones muy válidas con respecto a esto, haciendo notar que las técnicas de interpretación que usan los astrólogos no se basan en la sincronicidad, pues no existe sincronía temporal entre un diagrama del cielo actual (tránsitos) y el diagrama del cielo radical (la carta natal) ocurrida tiempo atrás. Él no dice que no haya correspondencia entre ambas cosas, sino que esta correspondencia no tiene que ver con la sincronicidad.
¿Dónde debemos poner la atención, en la simultaneidad o en el significado?. Se dice que los eventos sincronísticos ocurren a cada momento, sin embargo se transforman en sincronicidades recién cuando se hacen concientes. Aquí ya nos movemos en otro nivel, el mental y psicológico, ya que a un significado no se lo puede medir ni pesar, a lo sumo se lo podrá sentir, pensar, vivenciar y compartir.
Pero el significado no proviene de la coincidencia en sí sino de la conciencia de la persona que la experimenta. Y esto es particularmente importante, ya que un mismo hecho externo (objetivo) puede tener diversos significados según la conciencia del sujeto.

Los arquetipos astrológicos

Los arquetipos son ideas primordiales comunes a toda la humanidad, que se expresan a través de imágenes arquetípicas. Son las formas sustanciales (ejemplares eternos y perfectos) de las cosas que existen de toda eternidad en el pensamiento colectivo.

El concepto de arquetipo fue introducido por el psicólogo suizo Carl Gustav Jung como término dentro del campo de lo psíquico. La existencia del arquetipo solo puede ser inferida, ya que es por definición inconsciente; pero las imágenes arquetípicas acceden a la consciencia y constituyen nuestro modo de percibir el arquetipo. Ellos entonces aparecen en forma de imágenes, no percibimos a los arquetipos en sí mismos, sino a sus manifestaciones simbólicas. Los arquetipos se manifiestan a través de nuestras proyecciones, lo que nos permite inferir su presencia. Las estructuras arquetípicas aparecen en el hombre a través de formas determinadas: en las mitologías, en las leyendas, en los sueños, en ciertos deseos colectivos. Los hombres compartimos una serie de experiencias que han quedado, por su naturaleza colectiva, incorporadas en la memoria de la humanidad como patrones de comprensión de la realidad. Estos patrones son energía inconsciente que aparece por ejemplo a través de los símbolos astrológicos. Los signos del Zodíaco serían doce imágenes arquetípicas, manifestaciones del inconsciente colectivo, que dan cuenta de la totalidad de la experiencia humana. Para entender como trabajan los símbolos arquetípicos es necesaria una clase especial de pensamiento: la actitud simbólica. Que una cosa sea o no un símbolo depende de la actitud de la conciencia que la examine.

Ken Wilber entiende a los arquetipos como emanaciones de un reino espiritual superior, existentes en el nivel de la intuición y la inspiración religiosa. Este reino espiritual se caracteriza por las visiones de seres arquetípicos celestiales que encarnan cualidades que forman parte de nuestro ser más profundo. Meditando en estos seres evocamos esas mismas cualidades en nuestra propia conciencia. Hay diferencias importantes en la manera en que Wilber y Jung conceptualizan el arquetipo. Jung los consideraba habitualmente como imágenes mitológicas arcaicas, formas colectivas transmitidas de generación en generación a través de los milenios que perviven en el inconciente colectivo de la humanidad. Los símbolos, los mitos, son expresiones del arquetipo.

Para Wilber (así como para Platón, los budistas y los hinduistas) los arquetipos son las primeras formas manifiestas que emergen del Espíritu Vacío en el curso de la creación del Universo. La realidad psicosomática del universo, en sus formas materiales e inconcientes son reflejos o imágenes de los arquetipos espirituales a través de su reflejo anterior en el alma universal. De este modo los principios formadores del Alma o reflejos de ella del Espíritu, son entidades sabias, seres en potencia, inespaciales y fecundos, que en el momento preciso se encarnan o materializan como imágenes cósmicas.
Los planetas y signos astrológicos serían patrones arquetípicos provenientes de una esfera superior, intuidos por el alma primero y reflexionados por la razón después.

La Astrología como lenguaje poético y sagrado

Otra forma válida de entender la Astrología consiste en definirla como un lenguaje, acaso como un lenguaje sagrado. En la evolución de la conciencia llega un momento en que la influencia de la cultura y el lenguaje adquiere un papel fundamental. Los semiólogos nos han hecho notar que la percepción de la realidad está condicionada por la estructura del lenguaje. Éste determina, sin que nos demos cuenta de ello, nuestra visión del mundo. Su propia estructura (en términos de sujeto/predicado) moldea el pensamiento forzándonos a pensar en términos de causa y efecto.
Los seres humanos vemos todo a través de una grilla simbólica o semántica que impone su propia estructura a aquello que describe.
Los biólogos chilenos Maturana y Varela dicen que el mundo que todos vemos no es “el” mundo sino “un” mundo alumbrado por todos nosotros. Nosotros lo creamos a través de nuestra cognición.

Sin embargo, la Astrología es un tipo particular de lenguaje, su estructura no es lineal sino mandálica. Es un lenguaje cuyo estudio nos permite acceder a un conocimiento al que difícilmente podríamos acceder por otros medios. Al ser mandálico, puede proyectarnos a niveles transverbales, siempre y cuando podamos trascender las paradojas que necesariamente se presentan al encarar lo mandálico desde lo lineal, o lo transverbal desde lo verbal.
Como lenguaje sagrado nos conecta con realidades superiores, ya que su simbolismo tiene la capacidad (como Hermes) de relacionar diferentes niveles de existencia, trayendo y llevando información en ambos sentidos.

Astrología matricial

El astrólogo y filósofo francés Patrice Guinard presentó su tesis doctoral con la obra “Astrología, el Manifiesto”. En ella sostiene que hay una estructura (la matriz astrológica) que preexiste a los sistemas de interpretación y a sus contenidos específicos. La matriz astral no proviene del razonamiento ni de la experimentación sino que surge de un trasfondo psíquico, como algo que se va desvelando en función del estado de comprensión de la conciencia que la aprehende. Su estructura no proviene de la reflexión ni de la experiencia sino del espíritu. Esta matriz aparece en la conciencia porque la propia psiquis está impresionada astralmente con esa estructura, en un proceso en que se puede llegar a conocer lo inaccesible por lo accesible, pues en su raíz se encuentran los mismos arquetipos.

Una hipótesis para cada nivel

Según la sabiduría perenne (el núcleo de las grandes tradiciones de sabiduría de todos los lugares y todas las épocas), la realidad está compuesta de varias dimensiones o reinos (como la materia, la vida, la mente, el alma y el espíritu).

Como hemos visto, el hecho astrológico puede comprenderse desde el punto de vista de los diferentes niveles de realidad. ¿Y hasta donde llega?. Podemos decir que araña lo divino, en el sentido que es una vía regia para conectarnos con niveles más y más profundos de realidad.
Ahora bien, cada nivel superior no puede explicarse en términos del nivel inferior. No podemos explicar las interacciones culturales que genera el lenguaje apelando a la biología, ni los instintos biológicos de las criaturas apelando a la ley de gravedad de Newton.
Y viceversa, los símbolos (el lenguaje) no crean las esferas materiales pero sí las esferas mentales. De hecho, los niveles mentales superiores “son” símbolos.
Asimismo, difícil es explicar las sincronicidades astrológicas en términos de interacción cuántica de partículas o sopesar las identificaciones arquetípicas (vía carta natal) de una persona en base al gradiente lumínico de los planetas.
A partir de La Gran Cadena del Ser (la estructura de niveles de realidad definida por la filosofía perenne), podemos desarrollar una estructura con diferentes niveles de fundamentos astrológicos, teniendo en cuenta los niveles de realidad a los que nos referimos.



Autor: Alejandro Christian Luna

Como hemos venido analizando a través de las diferentes hipótesis, el hecho astrológico puede fundamentarse de maneras muy diferentes. La Gran Cadena puede ayudarnos a ordenar de forma sintética estas diferentes hipótesis.

El nivel físico

El nivel más básico de la realidad es el que comprende a la materia, los objetos que pueden tocarse y medirse cuantitativamente.
La física causal de Newton y la física cuántica acausal son las más adecuadas para brindar explicaciones a este nivel. La holografía también trata con frecuencias del reino de la física, así que estaríamos percibiendo la Astrología con el “ojo de la carne”.
Interpretar a la Astrología desde sus fundamentos más básicos es la manera más segura de recortar su potencial y de simplificarla salvajemente, cayendo en el reduccionismo típico de las ciencias duras al desentenderse de otras formas más englobantes de comprensión. Si bien toda investigación al respecto es bienvenida, me parece que la virtud principal de la holografía y la mecánica cuántica radica en su capacidad heurística y en su potencial metafórico. En este ámbito lo más prometedor que intuyo son las investigaciones con respecto a la influencia de la conciencia en los resultados de los experimentos físicos, pero ese tema lo tocaremos dentro de unos momentos.

El nivel biológico

A nivel vida y cuerpo (el segundo eslabón de la Gran Cadena) la Astrología puede llegar a fundamentarse gracias Rupert Sheldrake y su teoría de los campos morfogenéticos y la resonancia mórfica, por la cual habría ciertos patrones invisibles que dirigen todas las formas vivas. El astrónomo Percy Seymour teoriza sobre un proceso de sensibilización del sistema nervioso fetal por la resonancia de un campo geomagnético, mientras que el astrólogo Demetrio Santos apela al efecto del gradiente de luz planetario sobre los seres vivos.
Bruce Scofield sugiere un modelo astro-biológico de desarrollo humano, basado fundamentalmente en el concepto de impronta del etólogo Konrad Lorenz. Scofield cree que los factores ambientales (sobre todo los ciclos circadianos y circanuales) generan una impronta (un patrón de conducta innato) que se fija a lo largo de diferentes períodos de tiempo. Las cambiantes propiedades del campo electromagnético serían coincidentes con cierta periodicidad biológica de cada ser.
Si bien ahora “subimos un nivel”, evidentemente estas teorías dejan muchos agujeros pues sólo podrían explicar a la astrología genetlíaca, siendo incapaces de responder a la astrología mundana y horaria, por ejemplo; ellas no pueden aplicarse a entes no biológicos como una empresa, un país o una pregunta.
En todo caso, si existen influencias planetarias a nivel biofísico estas no dependen tanto de la Astrología como de la cosmobiología.

El nivel psíquico

El tercer nivel es el de la mente, comprende una realidad a la que podemos acceder con el “ojo de la razón”, aquella compuesta de conceptos, imágenes, símbolos y fundamentalmente de lenguaje. Como dice Jung, “al igual que una planta produce sus flores, la psique crea sus símbolos”. Advirtamos que no nos referimos a diferentes percepciones de una misma realidad sino a realidades ontológicamente diferentes. Para el ojo de la carne lo real son los objetos físicos cuantificables, mientras que para el ojo de la razón lo real son los conceptos y símbolos cualificables.
Aquí la fundamentación del hecho astrólogico tiene que ver con su capacidad de simbolización y con su intrínseca estructura lingüística. Sólo en este nivel es donde la interpretación astrológica tiene lugar, ámbito de la hermenéutica, la introspección y la posibilidad de vincularidad real entre sujeto y sujeto (antes era entre sujeto y objeto). Creo que es en este nivel mental donde los astrólogos hacemos el mayor uso (y abuso) operativo de la Astrología. Cada libro que se ha escrito al respecto se ha hecho con el ojo de la razón, y su enseñanza y aprendizaje (salvo excepciones) se apoya casi completamente en este nivel mental. En cuanto a los fundamentos astrológicos, la semiótica, el simbolismo, algunas escuelas de psicología y otras ciencias hermenéuticas serían las más adecuadas para interpretarlos. Tanto la sincronicidad junguiana como la razón matricial de Guinard se situarían en el límite superior de este nivel mental, pues es el momento en que el sentido y el significado comienzan a atraer la conciencia transformándose en un nuevo centro de gravedad. Cuando gracias a su capacidad de razonar el individuo comienza a a inquirirse acerca del significado de la existencia, se abre a los niveles transpersonales del alma y del espíritu.

El nivel sutil

En los dominios del Alma nos manejamos con una Astrología mucho más sutil. En este plano de realidad, el lenguaje, el pensamiento y el ego se ven superados y trascendidos (pero sin ser negados). Es en este nivel donde se abre el ojo de la contemplación y donde se manifiestan fenómenos paranormales, experiencias extracorporales y de iluminación, visiones de seres angelicales y guías arquetípicos que encarnan cualidades que forman parte de nuestro ser más profundo.
Aquí la razón le cede el paso a la intuición, entendida como un insight súbito, independiente de cualquier proceso intelectual racional y a menudo peleado a primera vista con la lógica. La psique humana absorbe mensajes “de arriba” a través de las intuiciones, así como a través de las sensaciones absorbe mensajes del nivel físico; para luego integrarlos en un todo cuerpo-mente-alma. . Los símbolos astrológicos transfieren la energía psíquica de una forma inferior a otra superior.
Este contacto con lo sutil se vehiculizaría gracias a los arquetipos trans-mentales que la Astrología nos acerca, en una forma de cognición superior que puede evocarse meditando en el Vacío central del mandala de una carta natal, percibiendo nuestra Esencia Arquetípica y siendo nuestro ego absorbido en ella.
El hecho astrológico se fundamentaría aquí en la realidad psíquica y “sobrenatural” de la existencia y en su relación con los surcos arquetípicos colectivos, heredados, inconcientes -tanto prepersonales como transpersonales- simbolizados por los mismos operadores astrológicos.
A partir de este momento, el Sí mismo, el arquetipo de la carta natal y la Astrología misma se ven trascendidos, pues llegamos al reino del espíritu.

El nivel último no-dual

En verdad, no podría haber ningún yo que “llegue” al reino del espíritu, pues aquí no existe diferenciación entre uno y el todo. Nadie está llegando a ningún lado, porque de repente Uno estuvo siempre en todos lados. Todas las formas y matrices arquetípicas vuelven a la Fuente, ésta es la trascendencia total donde no hay micropartículas, ni hologramas, ni criaturas, ni ego, ni Dios, ni Astrología. No hay nada a excepción de la Conciencia Pura.

El misterio de la conciencia

Como hemos visto en cada una de las etapas de nuestro viaje, siempre la conciencia ocupa un papel esencial. Los últimos diez años del siglo XX fueron definidos como la década del cerebro por la comunidad científica. Muchos creyeron que estaban muy cerca de la solución de uno de los más grandes misterios con los que se enfrenta la ciencia: ¿qué es la conciencia?. Sin embargo, aunque desplegaron ante nuestros ojos espectaculares imágenes en 3d del interior de un cerebro en funcionamiento, no lograron explicar los mecanismos neuronales del pensamiento y de la conciencia. El matemático y filósofo David Chalmers dice que debemos tratar a la conciencia como un aspecto irreductible del universo, como lo es para los físicos el tiempo, el espacio y la masa. Según él, no es que la conciencia sea consecuencia de la materia ni la materia fruto de la conciencia, sino que ambas son en esencia “información”. Tenemos que evitar caer en la dicotomía mente/cerebro y por qué no, encarar el tema desde la perspectiva de la filosofía perenne. Después de todo, lo que da cuenta de la evolución de la materia al espíritu no es otra cosa que la conciencia, el hilo de oro que une las perlas de cada nivel de realidad.
A nivel físico estamos hechos de estrellas, a nivel psíquico nos reflejamos simbólicamente en ellas. La ciencia refleja objetivamente lo que ve, mientras que la Astrología lo hace simbólicamente. Ciencia y Astrología son dos formas complementarias de reflejar la realidad.
Todo aquello de lo que somos concientes es asociado al “yo” por intermedio de la conciencia. El Sí mismo, centro de la conciencia, es un yo que puede ir abriéndose al espíritu a partir de identificaciones y desidentificaciones sucesivas. La conciencia es la que otorga significado al universo, pero se encuentra limitada a decodificar tan solo una parte del espectro total de la realidad pues no solamente depende de la información que aportan los sentidos sino del grado de ampliación e integración que haya alcanzado.

En el último eslabón de la Gran Cadena del Ser, se advierte que sujeto y objeto son lo mismo. Tat vam asi, somos estrellas que han tomado conciencia de sí mismas.

Por Alejandro Christian Luna
http://www.fcgjung.com.es/art_133.html


De occulta philosophia. CCXXIV.- Introducción a la astrología (VI)


El ocaso de la astrología en occidente se inició pues con los grandes descubrimientos de los siglos XVI-XVII,y la oposición de la Iglesia.En el siglo XVIII,el de las Luces,la ofensiva racionalista la desprestigió aún más.En el XIX cayó ya en el olvido,con débil resurgimiento en algunos países,pero reapareció en el siglo XX.

“La astrología,dice la Enciclopedia,es el arte de predecir acontecimientos futuros en función de los aspectos,posiciones e influencias de los cuerpos celestes”.Limita la astrología a predicción,y niega que pueda ser de acontecimientos morales;expresa que sólo el pueblo bajo tiene cierta fe en las predicciones de los almanaques.Incluso niega que podamos saber la hora exacta de nuestro nacimiento.A partir de 1710 incluso se prohibió la impresión de efemérides y tablas astrológicas.Elaborar mapas del cielo quedó como posibilidad única de eruditos,pero incluso éstos se apartaron de la astrología,que quedó en manos de charlatanes y almanaques campesinos.Pasó a ser una ciencia oculta,como la cábala,quiromancia,geomancia,etc.

Federico II de Prusia incluso quiso prohibir las predicciones en los almanaques populares,lo que hizo María Teresa en Austria.De muchas bibliotecas,como la de Darmstadt,se retiraron todos los escritos de metafísica,alquimia,quiromancia y otras necedades.

Las sociedades secretas,como las de Rosacruces y francmasones,acogieron estos saberes,pero no practicaron astrología.Goethe,en Dichtung und Wahrheit (Poesía y Verdad),1811,inicia su relato comentando su horóscopo;pero ya en una carta a Schiller,del 8.12.1798,había olvidado la astrología.

En Gran Bretaña la ruptura con la astrología durante el siglo XVIII no fue tan completa,por influencia del espiritismo.Ya en el siglo XVII Londres había publicado más manuales de astrología y efemérides que el resto de países europeos juntos.Astrólogos como William Lilly,John Gadburry,William Andrews y John Partridge siguieron publicando almanaques y efemérides,e incluso se hizo en Londres el horóscopo de Napoleón.En 1827 Smith publicó The prophetec Messenger,y en 1836 Morrison el Zadkiel almanac;se publicaron también en Inglaterra,en el siglo XIX,las mejores tablas astrológicas de los tiempos modernos.La época victoriana (1838-1901) fue pródiga en publicaciones astrológicas,pero ni durante este periodo se legalizó la profesión de astrólogo,que siguió expuesta a la amenaza jurídica del “acta sobre la vagancia”.

Con todo repito que la Inglaterra del XIX fue una excepción en Europa,pues muchos eruditos siguieron practicando la astrología:W.J. Simmonite,de Sheffield,por ejemplo.T. Oxley,de Liverpool,residente en Londres.O su alumno E.V. William.

Durante el período victoriano se editaron también manuales astrológicos,como Textbook of Astrology de Pearse,la Guide to Astrology de R.T. Cross,Complete Dictionnary of Astrology de J. Wilson,o Celestial philosophy or genethliacal astrology de Worsdale.

Relacionado con la astrología está también el movimiento teosófico de la señora Blavatsky,o el esoterismo comercial de Alan Leo,psudónimo de W.F. Allen.

A partir de 1930 la astrología se difunde en la prensa,publicando el Sunday Express una sección astrológica que inició con el horóscopo de la princesa Margarita Rosa (21.8.1930),y prediciendo Naylor que un artificio británico iba a correr un gran peligro:y al poco tiempo el dirigible R-101 se estrelló en el norte de Francia.
Son tiempos aún de la astrología de W.J. Tucker (The how the human mind,1930),e incluso de la psicología de Eysenck.

El siglo XIX francés olvidó la astrología,pero no el ocultismo,mezcla de cábala,magia y artes adivinatorias.La corriente teosófica no tuvo repercusión en Francia,pero a finales del XIX sí renació la astrología,con textos como el Tratado de astrología judicial de F.C. Barlet (Albert Faucheux),el Manual de astrología esférica y judicial de Formalhaut (el abate C. Nicoullaud),el Tratado de astrología genetlíaca de H. Selva,o la traducción de La teoría de las determinaciones astrológicas de Morin de Villefranche.

Las pocas publicaciones francesas que señalan la reaparición de la astrología son obras de aficionados,si exceptuamos a Paul Choisnard (1867-1930),que publicó ya en el siglo XX,aplicando a la astrología el cálculo de probabilidades.Lo que le permitió iniciar precisamente la herencia astral:los hijos nacen en posiciones planetarias idénticas a sus padres con más frecuencia de lo que se podría achacar al azar.Pero los datos experimentales y cálculos no fueron muy científicos,de acuerdo con los criterios actuales.

Ya en el siglo XX,de 1930 a 1970 concretamente, existió en Francia una astrología de masas,difundida por los medios de comunicación.Alcanzaron celebridad varios astrólogos,entre ellos A. Barbault;y la astróloga Madame Soleil en la radio.Pero la barrera entre el mundo científico y la astrología siguió siento totalmente infranqueable.
Durante el siglo XIX la astrología decayó en Alemania casi tanto como en Francia,pero el movimiento teosófico de H.P. Blavatsky se implantó con rapidez,tras el encuentro de ésta con el industrial G. Gerbhard,y las aportaciones del teósofo alemán F. Hartmann,y su secretario H. Vollrath.

El primer manual alemán de astrología se publicó en 1905,pero el más conocido fue el de K. Brandker-Pracht (1908-09).El primer periódico,Zodiakus,se editó en el 1909,y Vollrath fundó en Leipzig la primera sociedad astrológica,aunque la publicación más importante fue el Astrologische Rundschau,hasta su prohibición en 1938.
La influencia inglesa penetró a través de un alumno de Alan Leo,W. Becker.Pero la guerra de 1914 interrumpió los estudios astrológicos,que se reanudaron al terminar.Desde 1818 hasta la aparición del nazismo se publicó pues una abundante literatura astrológica,especialmente manuales y efemérides.En 1922 se celebró en Munich el I Congreso Europeo de Astrología.

Fue muy influyente la Deutsche Kultur Gemeinschaft zur Pflege der Astrologie (Asociación cultural alemana para la producción de astrología),y pertenecen a la astrología psicológica obras como Tipos psicológicos de C.G. Jung,o Física y caracteres de E. Kretcshmer.

Tras su ascenso al Poder en enero de 1933,Hitler aplicó en Alemania la Gleich Haltung,o reorganización de toda actividad con base en el nacional-socialismo.Y la astrología no fue bien vista,aunque la astróloga E. Ebertin se había hecho famosa precisamente con el horóscopo de Hitler,conociendo solamente la fecha de su nacimiento (8.11.1923),pero no la hora;por lo que nació no estando el Sol a 29º de Aries,sino en Tauro.

H. Korsch,editor de la revista Zenit,publicó en 1931 “la caída inevitable de Hitler”,pero el astrólogo más famoso del período nazi fue K.E. Krafft (1900-1945),nacido en Suiza:antisemita y supuesto astrólogo personal de Hitler,autor de un Tratado de Astrobiología,arrestado el 9.6.1941 y enviado al campo de Orianenbourg,y luego al de Buchenwald,donde murió de tifus.Pero arrestado porque Hitler,para disculpar el encuentro de Rudolf Hess con Churchill el 10.6.1941,declaró que era un perturbado mental,influenciado por astrólogosor lo que el citado 9.6.1941 ordenó detener a todos los allegados a Hess,empezando por astrólogos,grafólogos y ocultistas conocidos.

Con todo la astrología se utilizó en la II Guerra Mundial como arma psicológica,en ambos bandos.Y tras el hundimiento del III Reicht la astrología reapareció progresivamente en la República Federal Alemana.

Fuente:
http://foros.hispavista.com/de_occulta_philosophia/3474/629829/m/introduccion-a-la-astrologia-(vi)/

Astrología Esotérica


Recomiendo especialmente reflexionar en estas enseñanzas de Alice Bailey, extraídas del libro "Astrología Esotérica" (Tratado sobre los Siete Rayos, Tomo III, páginas 24 a 26, Edit. Fundación Lucis):

"Deben ser consideradas también las siguientes actitudes y posiciones, adoptadas por el astrólogo esotérico:

1.- Las influencias planetarias indican la tendencia de las circunstancias externas de la vida. Cuando se interpretan correctamente tanto para el hombre común como para el no evolucionado, pueden señalar y lo hacen, el destino y el futuro de la personalidad, pero condicionan y controlan totalmente al hombre que no ha tenido experiencia consciente del alma. En cuanto el hombre llega a ser consciente de su propia alma y se esfuerza por controlar su “sendero de la vida”, las influencias de los planetas de por sí se debilitan definitivamente y van aminorando; el horóscopo de la personalidad es indeciso y muchas veces inexacto: la fuerza que fluye a través de los planetas y no la fuerza de los planetas rige y controla. Entonces el hombre llega a ser receptivo a las energías más elevadas y sutiles del sistema solar y de las doce constelaciones regentes.

2.- El signo del Sol –como se lo denomina- indica la naturaleza física, mental y espiritual del hombre. Contiene el secreto del rayo de la personalidad y de la respuesta o no del hombre al Alma, el verdadero hombre. Indica también la integración ya lograda y la actual etapa de desarrollo de las cualidades del alma, del equipo actualmente disponible, de la cualidad de la vida presente y las posibles relaciones grupales inmediatas. Desde el ángulo de la Sabiduría Eterna, indica sólo esto y nada más, constituyendo lo opuesto de la usual posición astrológica. Expongo esto porque la humanidad ha evolucionado bastante como para que, dentro del menor tiempo posible, la astrología del alma sea una posibilidad constituyendo, desde muchos puntos de vista, lo opuesto al procedimiento normal. Esto es prudente, necesario y también inevitable. Los astrólogos se dividirán eventualmente en dos tipos: los astrólogos exotéricos, que se ocuparán de los horóscopos de la personalidad, y los astrólogos esotéricos, que se ocuparán de los propósitos del alma.

3.- El signo Ascendente indica las posibilidades más remotas, la meta espiritual y el propósito de la encarnación inmediata y de las sucesivas. Este signo se ocupa de la lucha que libra el hombre espiritual para “continuar” desde la etapa alcanzada, de modo que cuando la energía de la vida se haya agotado temporariamente y tenga lugar “la muerte de la personalidad”, se encuentre “más próximo al centro de su vida, más cerca del centro de su grupo y se aproxime al centro de la Vida divina”, según lo expresa la Sabiduría Eterna.

La frase “muerte de la personalidad” tiene dos significados definidos:

a.- Puede significar la muerte del cuerpo físico, que inevitablemente es seguida por dos etapas, la de la muerte del vehículo emocional y la subsiguiente disipación de la temporaria y siempre cambiante forma, asumida durante la encarnación por la cuota asignada de energía mental.

jueves, 31 de julio de 2008

La NASA encuentra pruebas de que actualmente hay agua en Marte


Detalle de una de las fotografías realizadas por la NASA en la superficie de Marte


La presencia de agua líquida podría sustentar el establecimiento de bases humanas en Marte


La NASA ha anunciado que la exploración de la superficie de Marte ha permitido encontrar pruebas de la existencia de agua líquida en ese planeta. Los científicos que han observado en fotografías de alta resolución las imágenes de zanjas en las laderas de cráteres en el hemisferio sur de Marte creen que por ellas ha fluido agua recientemente, según la agencia espacial estadounidense. "Puede ser agua salina, agua que contenga una gran cantidad de sedimentos, agua ácida, no lo sabemos, pero es definitivamente agua, H2O", ha declarado Michael Malin, que preside el laboratorio Malin Space Science Systems de San Diego (EEUU).

"Esto del agua fue, claramente, una sorpresa", ha añadido el científico durante una conferencia de prensa en la sede de la Administración Nacional de la Aeronáutica y el Espacio (NASA). Malin y sus colegas emplearon imágenes tomadas por la cápsula de exploración Mars Global Surveyor (MGS), ahora ya inactiva, para examinar nuevamente a comienzos del 2006 algunas zanjas avistadas en las laderas de los cráteres en el año 2000. "Ya teníamos pruebas de que hubo agua hace millones de años en Marte. Ahora hemos encontrado pruebas de la existencia de agua líquida en la actualidad", según el experto Kennet Edgett.

Los investigadores encontraron algunos depósitos nuevos, que se ven en color más claro en las fotografías de alta resolución que no parecen formados por deslizamientos de suelo marciano, sino que podrían ser resultado de escarcha, depósitos de sal o la prueba tan buscada de que hubo flujos recientes de agua en Marte. "Nuestro nivel de certeza con el cual respondemos a la cuestión de si las zanjas que hemos investigado se formaron por el flujo de agua es alto, pero no extremadamente alto", ha declarado Malin.

Cambios en la superficie

Por su parte, Michael Meyer, científico principal de la NASA para el Programa de Exploración de Marte, señaló que "estas observaciones dan las evidencias más sólidas, hasta ahora, de que el agua fluye aún ocasionalmente sobre la superficie" del cuarto planeta del Sistema Solar. Dadas las extremas temperaturas y lo tenue de la atmósfera en la superficie marciana, cualquier agua que fluya no puede mantenerse en estado líquido durante mucho tiempo, pues o se congelaría o se evaporaría.

Los investigadores han tenido conocimiento de las zanjas en la superficie de Marte desde el 2000, cuando la cámara del MGS, construida por la empresa de Malin, observó por primera vez esas formaciones que, de inmediato, llamaron la atención de los científicos. Las zanjas se encuentran principalmente en las laderas o riscos y generaron extensos debates sobre si su origen estaba en la filtración de aguas desde abajo de la superficie o en deslizamientos de suelo seco.

El equipo de Malin usó asimismo la cámara en su nuevo estudio, que comparó las imágenes de dos regiones tomadas en 1999 y 2001 con imágenes más recientes. En un área conocida como Terra Sirenum, los depósitos de color más claro en el lecho de las zanjas en abril del 2001 no aparecen en

las fotos de diciembre de ese mismo año. Cambios similares pueden apreciarse en la región de Montes

Centauri, en la cual hay diferencias entre agosto de 1999 y febrero del 2004. "Esto significa que, con o sin la presencia de agua, los cambios son contemporáneos", según Malin.

Años de búsqueda

Ya en el 2004 los científicos habían llegado a la conclusión de que había agua líquida en Marte después que el vehículo explorador de la NASA, el Opportunity, encontrase pruebas de que hubo algo húmedo que permeó las rocas del planeta hace millones de años. La búsqueda de agua en Marte ha apasionado a los científicos durante décadas, dado que se vincula con un ambiente capaz de sustentar formas de vida.

Al menos eso es lo que ocurre en la Tierra, donde cualquier forma de vida necesita agua, en mayor o menor cantidad, para su subsistencia. La presencia de agua líquida, aunque sea bajo la superficie, podría sustentar el establecimiento de bases humanas en Marte.

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/NASA/encuentra/pruebas/actualmente/hay/agua/Marte/elpepusoc/20061206elpepusoc_3/Tes

lunes, 28 de julio de 2008

La influencia de la astrología en el concepto de libido en C.G.Jung



Por Alberto Chislovsky


Es un hecho indudable el influjo de las ideas de C. G. Jung en la Astrología moderna, comenzando por su iniciador Dane Rudhyar. En 1936, en la primera edición de su “Astrología de la Personalidad”, tomaba , con algunas diferencias, conceptos vertidos sobre la Astrología por el psiquiatra suizo y aunaba sus descubrimientos con el simbolismo astrológico.
Rudhyar afirma: “Por sobre todo, recalcamos los valores y usamos una terminología que se halla en la obra de C.G.Jung, porque estamos convencidos de su validez inherente, y también porque se ajustan tan notablemente a la disposición general del simbolismo astrológico.”(1)
La pregunta surgida es ¿cómo es que esta terminología se ajusta tan notablemente a la astrología?…¿Podríamos hablar de una simple casualidad?…

En el trabajo “Tipología Junguiana y Astrología” presentado en el segundo congreso de Cosmovisión, demostré que la teoría de los instintos junguiana parece una traducción de la antigua concepción de los 4 elementos que se transformarían en los humores de la medicina hipocrática antigua. Si esta hipótesis se podría confirmar con otros hallazgos de la psicología junguiana, nos encontraríamos con el sorprendente descubrimiento de un ascendiente astrológico sobre el pensamiento de Jung.
¿Será esto posible?, nos preguntaríamos en primer lugar. De comprobarse , nos explicaría con facilidad la visión de Rudhyar, pero nos surgiría otra pregunta.¿ Por qué la reticencia a manifestar abiertamente este influjo, a diferencia con la Alquimia?. Dada la extensión del trabajo, sólo me concentraré aquí en el concepto de líbido.

Astrología y Sincronicidad

Aunque no es la primer declaración oficial sobre la Astrología- en 1928 la pone como ejemplo de los contenidos míticos presentes en el Inconsciente Colectivo- en el obituario de su amigo Richard Wilhelm (10/5/1930), la nombra junto al I-Ching, refiriéndose por primera vez al principio de Sincronicidad.
En esta presentación se explaya, en primer lugar sobre el oráculo chino y luego agrega como ejemplo de esta fenomenología a la Astrología sería considerada como “un ejemplo de sincronía en gran escala, si se dispusiera de resultados universalmente seguros. Pero sí hay algunos hechos lo suficientemente seguros y afianzados mediante amplias estadísticas, que pudieran hacer aparecer el cuestionamiento astrológico como algo digno de consideración filosófica. (su respetabilidad para la psicología está asegurada, pues representa el compendio de las nociones de la psicología de la Antigüedad)(2)

Es sugestiva la aparición de la afirmación entre paréntesis y el reconocimiento para su cuestionamiento filosófico fuera de él. Nos muestra la cautela de Jung frente a la Astrología.
Esta actitud tiene su fundamento, como él mismo sugiere en el obituario. El principio sincronístico en el que se basaría la Astrología: “se encuentra aparentemente en radical oposición a nuestra cosmovisión occidental científica causal –teleológica. En otras palabras, él es extremadamente anticientífico y nos está prohibido, de ahí que se sustraiga y resulte incomprensible a nuestro juicio científico.”(3)
Para Jung , quien con su extremada prudencia , quería mantenerse dentro del campo Científico, hacer afirmaciones de este tipo era extremadamente riesgoso. En el caso del I-Ching, era más fácil defender esta forma dadas las diferencias culturales. En el mismo obituario comenta su experiencia con el presidente de la “British Antropological Society”, quien le pregunta como un pueblo con un intelecto tan desarrollado como el chino, no había desarrollado un conocimiento científico.
A lo cual Jung le respondió que el I- Ching era la obra “standard” de su ciencia y se basaba en un principio completamente diferente del occidental.
Más difícil era hacer esta distinción con la Astrología- pese a su origen caldeo- dada la influencia en el pensamiento occidental y más aún con el agravante de haber sido expulsada de la Universidad en el siglo XVII .
Esta precaución no dejaba de mostrar una actitud valiente, sabiendo que se enfrentaba a los Prejuicios científicos- que aún hoy existen- con respecto a la Astrología.
Lo mismo ocurría con el principio de Sincronicidad que esbozara en ese momento, tardó 22 años en acumular evidencia y esclarecerlo para pronunciarse definitivamente en “Interpretación de la Naturaleza y la Psique” donde incluirá un experimento astrológico.
La pregunta que nos surge es – si además de lo citado- habría alguna razón más para esta extrema cautela y si podemos precisar cuando se inicia el contacto de Jung con la Astrología.

El Epistolario Freud-Jung

En 1974 se publicó el epistolario sostenido por Freud y Jung entre 1906 y 1914. Jung se había resistido a que se publicara mientras estuviera con vida, a pesar de la aprobación de los herederos de Freud. Primero autorizó la publicación transcurridos 30 años de su muerte, en otro momento en 1980. Luego de su fallecimiento en 1961, y tras intensas negociaciones, se llegó a un acuerdo y se publicaron en 1974.
De las 360 cartas que intercambiaron hay 3 referidas al ocultismo( 138 Jung, 139, Freud; 254J, 255F; 259J,260F). Las respuestas de Freud habían sido autorizadas por Jung y Ernest Jones para su publicación en “Recuerdos, Sueños y Pensamientos”.
La primera se refiere a la experiencia relatada por Jung en su autobiografía. Discutiendo sobre Parapsicología y Ocultismo, Freud los rechazaba de acuerdo a la concepción materialista de la época. Jung en ese momento sintió su diafragma un calor como de hierro incandescente y se produjo un fuerte crujido en la biblioteca de Freud. El psiquiátra suizo comentó que se había producido un fenómeno de exteriorización catalítico, y predijo que se repitiría ante el asombro del vienés.
En las otras dos cartas aparece el tema de nuestro interés: la Astrología.
En la carta 254 del 8 de mayo de 1911, Jung escribe: “hemos de conquistar también al ocultismo. Y me parece que a partir de la teoría de la libido. Ahora le estoy dando vueltas a la astrología, cuyo conocimiento aparece imprescindible para la comprensión de la mitología. En estos oscuros dominios existen cosas maravillosamente extrañas.”( 4)
En esta misiva comienza a avizorarse el motivo de la ruptura entre estos dos gigantes de la ciencia: la teoría de la libido. Pero en el próximo párrafo podemos observar el ascendiente de Freud sobre Jung y la ambivalencia juvenil del suizo: “Déjeme, por favor, vagar, a mis anchas por estas infinitudes. Traeré un rico botín para el conocimiento del alma humana. Tengo que embriagarme durante un cierto tiempo con aromas mágicos, para llegar a comprender por completo que clase de misterios alberga el inconsciente en sus abismos..”(5).
Ante este pedido Freud responde(carta 255) el 12 de Mayo: “Yo sé que sus tendencias más íntimas le impulsan a usted al estudio del ocultismo y no dudo que retornará usted ricamente cargado. En contra de ello no hay nada que hacer y tiene razón todo aquel que sigue la concatenación de sus impulsos. Su fama precedente de la “Demencia” resistirá algún tiempo al insulto de “místico”. Pero no se quede usted ahí, en las colonias tropicales, es necesario gobernar en casa.”(6)

Con la sabiduría del Senex, Freud no se opone al impulso puer de Jung, pero desliza una sutil (no tanto) amonestación y advertencia: su fama científica ganada a través de los escritos sobre la “Demencia Precoz” resistiría un tiempo, pero si se quedaba allí el “insulto de místico” caería sobre él. Para Jung esta admonición no habría pasado sin consecuencias, dada la relación filial entre ambos, “el primer hombre importante que había conocido”(7) como lo expresara él mismo en su vejez.
Pero el impulso a la liberación del puer de su tutela del Senex-Padre parecía estar desatado Un mes después ( 12 de junio de 1911) el joven Jung insiste y profundiza en el tema: “Mis noches están muy ocupadas por la astrología. Calculo horóscopos, a fin de colegir su contenido en cuanto verdad psicológica. Hasta ahora he visto algunas cosas notables, que seguramente ha de parecerles a usted increíbles. En una señora, el cálculo de las posiciones de las estrellas, dio por resultado un cuadro de carácter muy determinado, con algunos detalles acerca del destino, pero que no le correspondía a ella, sino a su madre; en ésta los rasgos de carácter se ajustaban perfectamente. Dicha señora padece un complejo materno extraordinario. He de decir que muy bien podría descubrirse un buen trozo de saber intuitivo derivado del firmamento. Parece ser, por ejemplo, que los signos del Zodíaco, son imágenes correspondientes al carácter, es decir: símbolos de la libido que describen las correspondientes cualidades típicas de la misma.”(9)
La respuesta del sabio vienés(15/6) esta vez es mucho más calma: “En cuestiones de ocultismo me he vuelto modesto desde la gran lección de las experiencias de Ferenczi.

Prometo creer todo aquello que de algún modo pueda aparecer como razonable. Pero usted sabe que no lo hago de buena gana. Mas mi hybris(soberbia) está rota desde entonces. Me gustaría saberle de acuerdo con Ferenczi, si uno de ustedes se decide a dar el peligroso paso hacia la publicidad y me imagino que ello puede ir unido a una completa independencia durante el trabajo.” (10)
Volviendo a la carta del 12/6, ésta nos muestra a Jung munido de la habilidad de levantar temas natales y de interpretarlas, incluso con gran sutileza psicológica al advertir la influencia lunar(complejo materno) opacando las dominantes personales del nativo. Por otro lado comienza a perfilarse la ulterior investigación al referirse al “trozo de saber intuitivo derivado del firmamento”. Finalmente, el motivo de esta investigación, la explicitación- en aquel temprano momento- de los signos zodiacales como símbolos de la libido que describen cualidades típicas de la misma.
Dos interrogantes nos surgen aquí: ¿esta apreciación habrá tenido influencia en su nuevo concepto de libido?. De ser así , ¿cómo el puer Jung se atrevió a dar “ el peligroso paso a la publicidad” de este hallazgo?

El Concepto de Libido

Las cartas siguientes expresan el trabajo en la nueva concepción de la libido. El 14/11/1911 Jung , al referirse a la segunda parte de Transformaciones y Símbolos de la Libido que estaba redactando, escribe: “Me he enfrentado muy osadamente con la teoría de la libido. Aquel pasaje de su análisis de Schreber en el que se tropieza usted con el problema de la libido(naturaleza de la libido cuya retirada da lugar a pérdida de la realidad) es uno de los puntos donde la senda de mis ideas se cruza con una de las suyas. Opino, precisamente, que el concepto de libido de los Tres ensayos ha de ser ampliado en cuanto al aspecto genético, a fin de que la teoría de la libido pueda ser aplicada a la demencia precoz” (11).
Jung opta en estos primeros escarceos a su “fama precedente” como investigador de la Demencia Precoz, y deja de lado, momentáneamente, toda mención simbólica. Sigue la psicología del Per, se apoya en teorías prestigiosas para tratar de exponer sus ideas.
El senex Freud ya le había hecho notar esto en la carta anterior (12/11/1911)cuando, al leer la primera parte de Transformaciones y Símbolos de la Libido, le comenta : “Hay en él muchas cosas tan bien expresadas que que que retenerlas en la memoria, como definitivamente formadas que están.(…) En el capítulo sobre los dos modos de pensamiento lamento su gran erudición. Me habría gustado que hubiese dicho todo con palabras que le son más propias. Todo pensador habla en su propia jerga, al fin y al cabo, y las múltiples traducciones son fatigosas”(12)

En la misma carta del 14/11, Jung le contesta a esta crítica: “Usted extrae las piedras preciosas del seno de la tierra, yo tengo en cambio el “degree of extensión”. Como usted sabe, you debo caminar siempre desde fuera, hacia dentro y deducir lo particular a partir del todo. Se me haría demasiado inquietante dejar aparte amplios sectores del conocimiento humano”(13).

Observamos el llamado freudiano a la exposición heroica y el cambio en los dos párrafos: uno aceptando la observación y en el otro tomándola “osadamente”. El Puer se quiere transformar en héroe, pero aún “la cosecha no estaba madura” parafraseando al Jung posterior.

Un mes después el 11/12, Jung le expone a su mentor sus nuevas ideas de la libido, afirmando su desacuerdo que la pérdida de la realidad en la Demencia Precoz, no se podía reducir a la represión de la libido definida como hambre sexual. Le explica que ha vertido estos nuevos conceptos en un capítulo de la segunda parte de Transformaciones y que no puede extenderse en la correspondencia al respecto. “Lo esencial –afirma- es que intento sustituir el concepto descriptivo de libido, por otro genético, el cual comprende, parte de la libido sexual actual, aquellas otras formas de la libido que están destacadas de antiguo en funciones firmemente organizadas. Aquí resulta inevitable una pequeña dosis de biología.”( 14)

Aquí podríamos detenernos a reflexionar sobre este período entre el 8/5 y el 11/12. En la primer carta Jung se había propuesto conquistar el ocultismo a través de la teoría de la libido, luego-sin modificar aún ninguna postura teórica- toma el Zodíaco como símbolo de la libido y las cualidades específicas del carácter. Ante los peligros advertidos por Freud, opta por dejar de lado el ocultismo y la Astrología para centrarse en el problema de la Demencia Precoz y de allí plantear una libido genética ampliando el concepto de libido sexual.

De lo expresado en este período parecería que sus estudios astrológicos podrían haber colaborado para deducir aquellas otras formas “que de antiguo están destacadas en funciones firmemente organizadas”. La deducción para un astrólogo es sencilla: la libido sexual correspondería a Escorpio, los otros 11 signos corresponderían a formas distintas de esta libido. La amplificación astrológica parecería confirmarlo: durante este período Urano había pasado directo sobre el Ascendente(8/5), luego retrograda y al ponerse directo hace conjunción(orbe 1º) por última vez sobre el Asc. de Jung(11/12). La coincidencia significativa
estaría dada en que – dada su característica de dios del Firmamento( Ouranos, cielo)- Urano es considerado el planeta de la Astrología, siendo el vehículo de la rebeldía del Puer y del intento de diferenciación del senex Freud.

La pregunta que surge –más allá de la amplificación astrológica- es si Jung podría haber arribado a este resultado. Lo que nos lleva a preguntarnos también si se lo podrían rastrear estas deducciones en el texto.

El Sol como símbolo de la Libido

En Transformaciones y Símbolos de la Libido, Jung analiza las fantasías y creaciones de una paciente de T. Flournoy: Miss Miller. Las producciones del Inconsciente de la paciente le dan ocasión para ampliar sus imágenes y llegar a diversas conclusiones teóricas, en este caso de la libido y su polémica con Freud acerca de su naturaleza.

En la primer parte, al analizar el Himno de la Creación escrito por Miller, llega a : “ un dios creador cuya naturaleza dual se pone claramente en de relieve en Job”(15).

En la segunda poesía: “La palomilla al sol”, este creador adopta otras formas: Sol, fuego, luz y explica psicológicamente: “Cuando se adora al dios , al sol o al fuego se adora la intensidad o la fuerza es decir el fenómeno de la energía anímica de la libido.”(16)

Luego expone ejemplos de diversas religiones sobre esta fenomenología, extractaré algunos: En los misterios sincretísticos de Isis, el iniciado se lo identifica con el dios solar Helios. En la liturgia de Mitra, luego de la iniciación el candidato decía: “Soy una estrella que camina sobre vosotros y brilla desde lo hondo”: San francisco –al igual que los reyes Sasánidas- era hermano del Sol y de la Luna. En Egipto, el alma del soberano era un desdoblamiento del Horus Solar. Los Césares romanos con la corona dentada con el “Solis invictus”.

A partir de un poema de Nietzche, introduce el término “constelación” y –dada las características teriomórfica o antropomórfica de las mismas- las vincula con otro pasaje de Nietzche en Zaratustra: “ Esta llama(..)pliega el cuello en pos de esferas cada vez más puras, como serpiente erguida de impaciencia”(17). Esta cita le da la posibilidad de incluir nuevos símbolos de la libido, en este caso la serpiente.

De esta deducción a partir del sol y de las constelaciones, surgen 4 categorías de simbolización de la libido: “ 1) analógica: como sol y fuego. 2)comparación causativa: a) objetiva: la libido se designa por su objeto, v.g., el sol bienhechor; b) subjetiva: la libido se esigna por su instrumento o un análogo de éste (…)mediante el falo o (un análogo) la serpiente. (…) La cuarta: la comparación activa, cuyo “tertium comparationes es la actividad(por ej; la libido fecunda como el toro, es peligrosa- por el poder de su pasión como l león o el jabalí(..)

“Estas comparaciones significan otras tantas posibilidades símbolos. Y por tal razón todos los símbolos pueden reducirse en suma a una raíz muy sencilla: la líbido y sus propiedades.”(18)
Recordemos la misiva enviada a Freud el 8/5/1911 en donde le resaltaba el valor de la astrología como medio para comprender el pandemonium de imágenes mitológicas. A partir de la imagen del sol, la insercisión de la constelación, con sus formas antropomórficas y teriomórficas, Jung puede determinar la libido y sus propiedades. Aunque aún no hay una referencia explícita de la astrología aún.

Volviendo a lo anterior, a modo de corroboración de las deducciones sobre la libido, incluye el ejemplo de Amenhotep IV y su inclusión de todos los dioses anteriores en el “gran disco solar viviente”(19). En él se habían reunidos el toro Apis, el carnero Amón, el cocodrilo Subk, Dedu, el palo, etc.

La discusión entablada con Freud ,con posterioridad en diciembre de 1912, en Munich, sobre Akhenaton (como se hizo llamar después) y el vínculo con su padre, determinó el segundo desmayo de Freud y la separación de ambos. La discusión entre el politeísmo del padre y el monoteísmo solar del hijo, encubría la concepción freudiana de la libido perverso polimorfa y la junguiana única e indiferenciada simbolizada por el sol .

Volviendo a transformaciones primera parte, Jung concluye su exploración solar con manifestaciones de diversos autores sobre la asociación de Cristo como sol novus y el sincretismo de los primeros tiempos con los cultos solares paganos. Finalmente –dentro de este marco- liga al Zodíaco con los 12 apóstoles y en una nota al pie la identificación de Cristo con el itinerario del sol como serpiente zodiacal que lleva en su dorso los doce signos.(20)

Con este ejemplo llegamos al final de la primer parte, donde el rigor simbólico de Jung queda claro, combinando todas las variedades de simbolización de la libido y el pasaje Dios(Cristo)- Sol- Constelación- Terioformismo( Serpiente). En él podemos ver lo manifestado en su misiva del 8/5/1911: “Ahora le estoy dando vueltas a la Astrología, cuyo conocimiento aparece como imprescindible para la comprensión de la mitología.”

Pero en esta primer parte, lo muestra aún cauteloso, sin la toma de posición que lo alejaría del sabio vienés.

Transformaciones y símbolos 2º parte

Aquí aparece con claridad la influencia de la Astrología en su concepción de la libido. Al no contar con la primer edición, no puedo precisar si esta nitidez en la expresión- encubierta en la primer parte- responde a la primer versión o a su revisión en 1952. En esta segunda versión Jung se hallaba en una posición diferente, en cuanto a su madurez y desarrollo personales, y por ende en su libertad y seguridad para explayarse sobre estos tópicos.

Al iniciar la segunda parte recapitula sobre el material presentado en la segunda poesía de Miller, “La palomilla al Sol”, observando el cambio del Dios creador de la primer poesía a “la asunción de un carácter astralmitológico, o mejor dicho astrológico. Se convierte en sol, encontrado así, más allá del análisis moral, una expresión natural en el luminoso padre celestial y en el diablo. El sol, como hace observar Renan, es en verdad la única imagen “razonable” de dios, tanto si nos colocamos en el punto de vista del primitivo como en el de la moderna ciencia de la naturaleza; siempre es el dios-padre que anima todo lo viviente, el fecundador y el creador , la fuente de energía de nuestro mundo. En el sol como cosa natural que no conoce escisión interna alguna, puede resolverse armónicamente la contradicción en que ha caído el alma del hombre. Y no sólo es benéfico puesto que también puede destruir, de ahí la imagen zodiacal del verano ardiente, o sea el león devorador de rebaños, al cual da muerte el héroe judío Sansón para redimir de esa plaga a la desfalleciente tierra. Pero la naturaleza peculiar del sol es que queme, y al hombre le parece natural que así sea. También alumbra por igual al justo y al injusto, y hace crecer lo mismo al ser útil que al nocivo. Los místicos nos enseñaron que esa combinación no es un mero juego de palabras: al recogerse en sí mismos descienden a las profundidades de su ser, descubren en su corazón la imagen del sol, encontrando así su propia “voluntad de vivir” que con derecho- incluso diría yo que en virtud de un derecho físico-llaman sol, puesto que éste es fuente de energía y vida. Así nuestra vida fisiológica, como proceso energético, es esencialmente sol.”(21)

A través de los místicos, Jung llega a otra antigua verdad conocida por la astrología: la asociación del Sol con el corazón . Comparemos lo planteado por Jung con las definiciones de un astrólogo de esa época, Alan Leo: “El sol es el centro de toda vida, fuerza o energía, y representa la fuente positiva y primordial de toda la existencia. En el Sol se encuentran todos los colres del espectro. Todas las formas de existencia que se manifiestan el Sistema Solar son bañadas por estos rayos.(…)La única gran potencia y principio universal es el Sol, y todos los demás símbolos no son sino representantes de las modificaciones de este principio universal.”(22)

La coincidencia es más que significativa, este vínculo nos permite comprender como Jung en el capítulo sobre el concepto de la libido –al establecer sus diferencias con Freud- la denomina, en estrecha analogía solar- “instinto vital continuo, una voluntad de existencia que mediante la conservación del individuo quiere asegurar la reproducción de toda la especie.

Esta concepción coincide, con el concepto de voluntad de Schopenhauer, pues el movimiento que vemos desde afuera no lo podemos captar interiormente sino como querer, anhelo, o aspiración”(23)

Todas las actividades vitales son modificaciones de este instinto vital continuo, mediatizadas y expresadas a través de símbolos, dicho en lenguaje junguiano, reelaboración clara de lo afirmado por la Astrología tradicional… Jung lo manifiesta de la siguiente forma:
“cuando hablemos de libido (es) más prudente entender por tal un valor de energía que puede comunicarse a cualquier sector: poder, hambre, sexualidad, religión, etc.” (24) Lo comunicado a Freud en su misiva del 12/6/1911, al considerar a los signos del Zodíaco como símbolos de la libido que describen cualidades típicas de la misma, comienza a tomar forma.

El Héroe Solar

En el capítulo “la génesis del héroe” se termina de coagular el vínculo entre los símbolos astrales devenidos en su nueva concepción de la libido.
Allí observa el camino de transformación del simbolismo astral al humano en la forma del héroe. Vincula el paso de la alegría al dolor y del dolor a la alegría con la llegada del sol al cenit y luego su hundimiento en la noche, para luego renacer. Interpreta que ese debe ser el origen del nombre del héroe solar Gilgamesh (hombre del dolor y la alegría) (25)

Más adelante, aparece la segunda mención astrológica directa. Analizando el sura 18 del Corán se topa con la extraña figura de Dulcarnain, que como el sol va desde el levante hasta el poniente, y que los comentaristas relacionaban con Alejandro Magno. Jung comenta: “En las imágenes numismáticas Alejandro aparece a menudo con los cuernos de Júpiter Amón.
Trátase de identificaciones del legendario soberano con el sol de primavera bajo el signo de Aries. Es innegable que la humanidad siente una fuerte necesidad de suprimir lo personal y humano de sus héroes para acabar convirtiéndolos, por metástasis, en los iguales del sol, es decir en símbolos de la libido. Si pensamos como Schopenhauer, diremos: símbolo de la libido, pero si pensamos como Goethe: soles, puesto que somos porque el Sol nos ve”(26).

Continúa analizando el Sura 18, comparándolo con otros mitos y al concluirlo con la imagen del sol poniente, transmitiendo la fuerza solar a su sucesor, recurre una vez más al simbolismo astrológico: “ El símbolo que designa la parte del Zodíaco en que el sol retoma su curso anual en el solsticio de invierno, es la cabra-pez, Capricornio,elsol trepa como una cabra a las más altas cimas y desciende a las profundidades del mar como un pez. En ocasiones, el pez tiene en los sueños el significado del niño nonato, puesto que éste vive en el agua. Y el sol, al hundirse en el mar, se torna a la vez niño y pez. De ahí que el pez tenga que ver con la renovación y el renacimiento.”(27)

A través de esta asociación llega a la idea de la búsqueda de la inmortalidad del héroe y lo relaciona con los Dióscuros(Castor, Pólux, Géminis) y los vuelve a vincular con el sol poniente y levante, ejemplificándolos con la búsqueda de Gilgamesh y los personajes del sura 18: Jadir y Elías( Moisés y su siervo Josué) y con los dadóforos Cautes y Cautópates, con las antorchas invertidas- simbolizando la vida y la muerte- del rito de Mitra.

Para explicarlo recurre una vez más a la Astrología: “Cautes y Cautópates llevan a veces en la mano una cabeza de Toro y el otro un escorpión. El Tauro y el Escorpión (la vida y la muerte!) son signos equinocciales, lo cual indica que el sacrificio se refiere principalmente a la marcha del sol: el sol levante que se sacrifica en el apogeo de su curso y el sol poniente”(28)
Aquí recurre a los signos equinocciales del lapso que va de 4300 a 2150 A.C., luego vuelve sobre Géminis –o sea los Dióscuros- dado que uno es mortal y el otro inmortal.
Finalmente concluye: “Como esa mitología solar no es en conjunto más que psicología proyectada al cielo, sin duda su sentido oculto y fundamental es el siguiente: así como el hombre está compuesto de un elemento mortal y el otro inmortal. Ciertamente, el hombre es mortal, pero hay excepciones, aquellos que son inmortales, o bien hay algo en nosotros inmortal. De esta suerte los dioses, o un Jádir o un conde de Saint Germain, son esa inmortalidad incomprensible que mora en alguna parte. La comparación con el sol nos enseña siempre de nuevo que la dinámica de los dioses es energía anímica. Este es nuestro elemento inmortal; representa el vínculo merced al cual el hombre siente que nunca se extingue en la continuidad de la vida. Es la vida de la vida de la humanidad. De sus fuentes, que brotan de las profundidades de los inconsciente, provienen el tronco de la humanidad entera, puesto que el individuo, por lo menos biológicamente, es sólo una rama desprendida de la Madre y transplantada. La fuerza vital psíquica, la libido, es simbolizada por el sol o personificada por héroes con atributos solares.”(29)

Aquí podemos apreciar la afirmación de Jung a Freud, la Astrología es imprescindible para la comprensión de la Mitología, en este caso del viaje del sol a través del Zodíaco, le sirve para comprender el mito del héroe, concluyendo que éste es de naturaleza solar.
Se podrá objetar que Jung utiliza muchas otras referencias mitológicas para establecer su concepto de libido energética. Pero como él mismo señala, a través de la transformación del sol y sus dramáticos cambios- simbolizados por las constelaciones zodiacales- es lo que le permite llevar el hilo conductor de la caleidoscópica variedad de imágenes mitológicas.

Cómo él mismo escribiera en la misiva del 8/5/1911, había traído “un rico botín para el conocimiento del alma humana”. Él, como héroe solar leonino, había rescatado el “tesoro difícil de alcanzar” sepultado en la caverna del Inconsciente, custodiado por el dragón del conocimiento racional. ¿Pero el regalo sería aceptado?

La Ruptura y el estigma

Recordemos que la carta del 8 de mayo había sido respondida por Freud (12/5)mostrando la sabiduría del senex, al permitir a su “heredero espiritual” seguir sus impulsos, pero dejando asomar la sutil amenaza de que el insulto de místico caería sobre él…
El 29 de noviembre de 1912, Freud le envía una carta donde la sutil amenaza comienza a materializarse: “En el segundo número publicará probablemente Ferenczi un estudio acerca del trabajo de usted sobre la libido, que será justo tanto con respecto a la obra, como al autor.Voy adoptando lentamente postura con respecto a su trabajo(el suyo quiero decir) y ahora creo que nos ha hecho usted en él donación de un gran esclarecimiento, si bien no de aquel que usted pretendía. Parece que usted ha resuelto el enigma de toda mística, que se basa sobre la utilización de los complejos puestos fuera de servicio.”(30)
Freud invalida toda modificación a su teoría sexual, aceptando que las transformaciones libidinales descriptas por Jung, corresponden a la sublimación de la libido sexual, encontrando en esta concepción la explicación del fenómeno místico. Sostener lo contrario, equivaldría a ser considerado en,forma benévola, místico.

El aspecto tenso entre el Sol de Jung y el símbolo planetario de la unidad primordial del mundo –aquella que los místicos perciben en el corazón- Neptuno reveló sus promesas. El hombre importante solar (Freud) le pedía que aceptara y sometiera su escrito a su interpretación (Neptuno en casa III, los escritos), en contra de la propia voluntad solar, rechazando el botín obtenido en su excursión por las “colonias tropicales” (como Freud le escribiera) .

Jung reacciona contestando el 3 de diciembre de 1912: “el hecho de que usted no desprecie poco, sino muchísimo mi trabajo, se desprende su observación acerca de que yo “sin tener intención de ello, haya resuelto el enigma de toda mística, que se basa en el aprovechamiento simbólico de los complejos puestos fuera de servicio”(31)

Las tensiones entre ambos estaba dada y en el congreso de Munich de septiembre de 1913, las diferencias no fueron zanjadas y la inevitable ruptura se produjo.
El estigma de místico cayó sobre Jung. Elperíodo de elaboración de Transformaciones fue – como él mismo le escribiera a Freud el 25/2/1912- una “prolongada e indefinida permanencia en la “nube religiosa-libidinal” ; la nube neptuniana –expresado astrológicamente- de la cual extrajo el tesoro de imágenes que fuera rechazado. Los años siguientes fueron un sumergirse en esas aguas primordiales del dios del Océano en las que – parafraseando a Ronald Laing- el místico nada y el esquizofrénico se ahoga.

Por ello podemos comprender también el excesivo celo que Jung tenía en los años posteriores, en manifestar su abierta adhesión a la Astrología, como se lo había comunicado a Freud en sus cartas.
No es casual, que Jung al establecer – en el capítulo “el concepto de la libido”, la diferencia entre la realidad alterada del neurótico y la pérdida de realidad en proporciones importantes de la esquizofrenia, recurra al ejemplo de su discípulo Honegger: “Un paranoide de buena inteligencia, que conoce perfectamente la forma esférica de la tierra y su rotación alrededor del sol, reemplaza en su sistema las ideas astronómicas modernas por un sistema elaborado hasta el detalle, en el que la tierra es u disco plano por encima del cual se mueve el sol” (32)

El ejemplo es lo suficientemente elocuente para no necesitar mayores comentarios. Al reelaborar el simbolismo astrológico- mitológico a un lenguaje moderno, Jung quería evitar la acusación de “místico” o quizás de esquizofrénico.

Jung opta por la actitud “sana” de Neptuno- expresándolo en lenguaje astrológico- de evitar relatar sus intereses y vivencias ante un medio hostil. Von Franz lo explica psicológicamente, años más tarde en un seminario sobre Alquimia: “Muchas veces le digo a las personas esquizóides es que su locura no consiste en lo que ven o dicen, mas bien en contarlo a las personas erradas.”(33)

Sin embargo para los seguidores de Freud este estigma perduró. Ruben Fine , en su Historia del Psicoanálisis, cita sólo una carta del amplio epistolario que se intercambiaron estos dos grandes genios del conocimiento. Es el mismo fragmento de la carta del 8 de mayo, citada más arriba, donde le manifiesta la indispensable ayuda de la Astrología para la comprensión de la Mitología.

Fine la comenta: “Jung ya había iniciado su descenso al misticismo oscurantista que terminaría por llevarlo a la astrología y los platillos voladores, cuyo carácter absurdo era evidente para todos salvo para sus más ardientes seguidores.” (34)

La Astrología está asociada, como vimos a su nuevo concepto de libido y, por ende, al doloroso proceso de ruptura con Freud y a las acusaciones de “místico”. Quizás podemos empezar a comprender el cuidado en las afirmaciones posteriores, dado que esos ataques reflejaban el espíritu de la época.

Pero a un individuo de las características de Jung( Leo, asc en Capricornio) las dificultades no hacían retroceder, sólo detenerse hasta poder encontrar la forma de resolverlas. Ya en su carta del 12 de Junio le decía: “podría descubrirse un día en la Astrología un buen trozo de saber intuitivo derivado del Firmamento”. Hacia ese descubrimiento estará encaminado en los siguientes años, luego de su crisis de mitad de vida.

Dada los alcances de este trabajo me detengo aquí y el desarrollo completo aparecerá en una futura edición como “La Influencia de la Astrología en el Pensamiento de C.G.Jung”.

CITAS BIBLIOGRAFICAS

1)Rudhyar D, Astrología de la Personalidad, Kier, Bs. As, 1989, pag. 93

2)C. G. Jung, Obras Completas, vol XV. Trotta, España, pag. 50

3)Ibid. , pag 49

4)Correspondencia Freud- Jung, Ed. Taurus, España, 1978, pag. 484

5)Ibid., pag. 484

6)Ibid. pag. 485

7)Recuerdos, Sueños y Pensamientos, Seix Barral, España, 1981, pag. 159

8)Dumón E, Astrología Predictiva, Ed. Sirio, Bs. As., 1989, pag. 393

9)Correspondencia.., loc cit., pag. 490-491

10)Ibid. pag. 493

11)Ibid. pag. 527

12)Ibid. pag. 525

13)Ibid. pag. 527

14)Ibid. pag. 538-539

15) Jung C.G., Símbolos de Transformación, Paidós, Bs. As., 1977, pag. 134

16)Ibid. pag. 109

17)Ibid. pag. 117

18)Ibid. pag. 117-118

19)Ibid. pag. 118

20)Ibid. pag. 125, nota al pie.
21)Ibid. pag. 134-135

22)Leo A., Astrología para Todos, Visión, Barcelona, 1978, pag.33

23)Jung C. G., Símbolos…, loc.cit., pag 148

24)Ibid. pag. 149

25)Ibid. pag. 184

26)Ibid. pag. 208, nota al pie

27)Ibid. pag. 211-212

28)Ibid. pag. 214

29)Ibid. pag. 215

30)Correspondencia, loc. cit., pag. 595

31)Ibid. pag. 596

32)Jung C. G., Símbolos loc. cit, pag. 152

33)Von Franz M. L., Alquimia, Cultrix, Sao Pablo, 1987, pag. 14

34)Fine R., Historia del Psicoanálisis, Paidos Bs. As., 1982, pag. 88

DATOS ASTROLÓGICOS

C.G.Jung: 26/7/1875, Keswill, Suiza, 7,22PM, LMT; 9E20, 47N36

S. Freud:6/5/1856,Freiburg, 6,30PM,LMT; 13E20, 50N54.

http://www.astrotranspersonal.com.ar/chislovsky.htm

"Esfera al Intelecto y la Filosofía"


De parte de Birdelo, de Ecoblog.tk , recibimos el premio “Esfera al Intelecto y la Filosofía”… No estoy muy segura de que haya “intelecto” y “filosofía” en este blog, de cualquier manera bienvenido el premio (el primero que recibo) y gracias a Birdelo.

Al aceptar el premio hay que seguir ciertas reglas:

Normas:

  • Poner la imagen en el blog premiado.
  • Enlazarlo con el blog/web de la persona que te lo dio.
  • Elegir otros siete blogs/webs. (o los que quieran)
  • Dejar un comentario en cada uno de ellos informando sobre el premio que se les ha concedido

Por mi parte elegí varios blogs para entregarles el premio, blogs que he visitado y me ha gustado su contenido. Son los siguientes:

Las Rutas de Angélica , Mil Mundos de Fantasía , Filosofando , La Estirpe de Zarathustra , Soñadora empedernida , Cuentos de Adarkan
Entreprofes

Caminante
Meu Blues Pra Vocé