jueves, 5 de junio de 2008

"Es imposible hacer una máquina del tiempo para viajar al pasado"


ENTREVISTA: EDWARD FARHI Director del Departamento de Física Teórica del MIT (EE UU)


¿Qué tienen en común un ordenador cuántico, el ajedrez, una máquina del tiempo y el nuevo gran acelerador de partículas LHC? Aparentemente, nada, o muy poco, pero todo esto confluye en la inquieta mente del estadounidense Edward Farhi, director del Departamento de Física Teórica del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), en EE UU. Está muy pendiente de la inminente inauguración del LHC y los descubrimientos que se pueden hacer con ese acelerador acerca del microcosmos, pero participó la semana pasada, en un congreso de computación cuántica organizado en la Fundación Ramón Areces, Madrid, por el proyecto Consolider Ingenio Mathematica. A Farhi se le nota que disfruta poniendo a prueba las ideas con su mente de físico teórico.

Pregunta. ¿Por qué un especialista en partículas elementales se ocupa de los ordenadores cuánticos, cuando miles de sus colegas en todo el mundo están pendientes del acelerador LHC, que está a punto de arrancar?

Respuesta. Ahora estoy prestando mucha atención al LHC, estoy ansioso por ver qué se descubre con ese acelerador. Pero hemos estado bastante tiempo esperando nuevos datos que nos ayuden a explicar la naturaleza de las partículas elementales. Desgraciadamente hemos estado varios años sin nuevos experimentos porque los aceleradores son tan grandes y costosos que se tarda mucho en hacerlos. Mientras esperaba el LHC me he interesado por otras cosas, como la computación cuántica.

P. ¿Qué es un ordenador cuántico?

R. Hay que dejar claro que no existe aún, aunque creemos que se podrán construir en el futuro. Un ordenador convencional es una máquina que maneja ceros y unos. Cualquier cifra puede ser expresada en ese sistema binario y combinando series de ceros y unos el ordenador calcula y produce un resultado. Sin embargo, la naturaleza, en su nivel más fundamental, se basa en las leyes de la física cuántica que explican por qué los materiales tienen las propiedades que tienen, por qué los imanes son imanes o cómo interaccionan las partículas en el LHC... No se ha encontrado en el laboratorio ni un solo fenómeno que contradiga esas leyes cuánticas. Si la naturaleza es básicamente cuántica, ¿por qué no usarla para hacer una computadora especial?

P. ¿Y como funcionará?

R. Una partícula elemental, como un electrón, tiene dos estados que llamamos spin up y spin down, pero según las leyes cuánticas, también puede estar a la vez up y down, en superposición. Si imaginas el spin up como cero y el spin down como uno, resulta que también puedes tener la superposición, que es el spin parcialmente up y parcialmente down, es decir, algo así como parcialmente cero y parcialmente uno. De aquí la potencia adicional de manejar la información con un ordenador cuántico.

P. Su charla en esta reunión se titula Un ordenador cuántico puede determinar más rápidamente que uno convencional quién gana una partida de ajedrez. ¿También le interesa el ajedrez?

R. Lo que me he preguntado es qué podría hacer un ordenador cuántico, y he imaginado cómo lo programaría. En un juego de sucesivos de tipo "yo muevo / tú mueves", como el ajedrez, intento saber quién tiene más posibilidades de ganar y un ordenador convencional tardaría muchísimo porque el número de movimientos posibles es tremendo. Pero un ordenador cuántico podría averiguar cuál es la estrategia ganadora mucho más rápidamente porque podría considerar más de una posición a la vez.

P. ¿Cuándo tendremos una máquina así encima de la mesa?

R. No va a ser pronto, a lo mejor dentro de 30 años, pero se ha construido ya algún ordenador cuántico pequeñísimo.

P. ¿Y qué puede hacer?

R. Prácticamente nada, calcular que 15 es igual a cinco por tres. Pero es importante, hay que empezar por cosas pequeñas.

P. Usted ha trabajado también en algo muy atractivo: la máquina del tiempo.

R. Sí, y no tiene nada que ver con los ordenadores cuánticos. Sabemos, por la teoría de la relatividad de Einstein, que el tiempo se altera: si fueras en un cohete muy deprisa, tu reloj marcharía de manera diferente que un reloj en la Tierra. También tus ritmos biológicos andarían de modo diferente. Además, Einstein nos enseñó que también los campos gravitatorios afectan a la marcha del reloj, por lo que uno que estuviese en la superficie terrestre irá un poco más despacio que otro en lo alto de una montaña o en órbita.

P. Pero el efecto es pequeño.

R. Puede ser muy pequeño, pero si te mueves muy deprisa o el campo gravitatorio es grande... Por ejemplo, en el sistema GPS, los satélites necesitan relojes muy precisos porque utilizan el tiempo para indicar la posición. Si no estuviesen corregidos para tener en cuenta estos efectos de la relatividad de Einstein, el GPS no funcionaría bien.

P. ¿Es el ejemplo de los hermanos gemelos en que uno viaja al espacio..?

R. Sí. Uno va en un cohete y el otro se queda en la Tierra y cuando el primero regresa, está en el futuro de su hermano. El efecto lo sufren los astronautas, pero es pequeñísimo, a lo mejor regresan una millonésima de segundo más jóvenes que si se quedaran aquí. Ahora bien, si los cohetes fueran muy rápido, casi a la velocidad de la luz, un astronauta podría partir en 2008 y volver un año más tarde para él, pero habría transcurrido un siglo aquí, sería 2100, y conocería a sus tataranietos. Sin embargo, nunca podría viajar hacia el pasado y volver a 2008. Es imposible ir en el tiempo hacia atrás. Mi trabajo sobre máquinas del tiempo (máquinas convencionales, no agujeros de gusano y cosas así) demuestra, basándonos en la relatividad de Einstein, que es imposible viajar hacia atrás en el tiempo.

Por ALICIA RIVERA

El Último Mohicano (1992)


“El Último Mohicano” es un magnífico film de aventuras, un excelente pre-western, una maravillosa película romántica, un espectáculo visual de primerísimo orden.

(Nota: Un tema diferente a lo acostumbrado.)


Podemos apreciarla como una variante oriental (Eastern) del cine del Oeste, como una película romántica, e incluso como un film político, más allá del trasfondo histórico en el que se desarrolla su trama.



Como les ocurre a todas las grandes películas, la más reciente adaptación cinematográfica de “El Último Mohicano” (The Last of the Mohicans, 1992) es susceptible de una multiplicidad de lecturas –o mejor, de miradas-. Podemos apreciarla como un fascinante film de aventuras, como una variante oriental (Eastern) del cine del Oeste, como una película romántica –contiene no una, sino al menos tres poderosas historias de amor, aparte de ser ella misma un poema en imágenes-, e incluso como un film político, más allá del trasfondo histórico en el que se desarrolla su trama.

James Fenimore Cooper (1789-1851) fue tal vez el primer gran novelista norteamericano. Especializado en relatos fronterizos protagonizados por pioneros, publicó en 1826 su obra más famosa, “El Último Mohicano” (o “El último de los Mohicanos”). Esta historia llamó desde muy temprano la atención de los productores cinematográficos, que promovieron varias adaptaciones, desde el Período Mudo hasta la década de los 90. Existe incluso una coproducción hispanogermana de los años 60, de los tiempos del llamado Cartofen-Western. A principios de los años 90 del pasado siglo, Michael Mann (Chicago, 1943), un especialista en productos de acción (suyo es el primer acercamiento cinematográfico a los psychokillers ideados por el escritor Thomas Harris –“Hunter”, de 1986-, siendo también uno de los creadores de la exitosa teleserie “Corrupción en Miami” (Miami Vice), se embarcó en el ambicioso proyecto de llevar de nuevo esta emotiva e inmortal historia a la gran pantalla, con la presencia del oscarizado Daniel Day-Lewis, al frente del reparto.

Inspirada pues en la novela de Fenimore Cooper, pero basada en el guión de la película de 1936, obra de Philip Dunne (que presenta numerosos cambios con respecto al texto original, tanto en las incidencias argumentales como en las relaciones entre los personajes), “El Último Mohicano” es un magnífico film de aventuras, un excelente pre-western, una maravillosa película romántica, un espectáculo visual de primerísimo orden, y además, por el mismo precio, nos ofrece las claves del nacimiento de los Estados Unidos como país independiente. Rodada en parajes naturales de Carolina del Norte, de una gran belleza plástica capturada por la cámara de Dante Spinetti, y arrullados sus protagonistas por una banda sonora de un exacerbado lirismo, obra de Trevor Jones y Randy Edelman, es, por encima de todo, un canto a los ideales de libertad que dieron origen a una gran nación.

La acción se desarrolla en 1757, el tercer año de la guerra que enfrenta a Francia con Inglaterra por la posesión de las colonias de Norteamérica, es decir, la denominada “Guerra de los Siete Años”, que se libró en tres continentes y en unos cuantos mares, y que con toda justicia puede considerarse como la auténtica Primera Guerra Mundial. Los habitantes de las Trece Colonias son súbditos de la Corona Británica, y por consiguiente se les pide –de hecho se les exige– su contribución al esfuerzo bélico del Rey Jorge. Pero ellos, los colonos, comienzan a darse cuenta de que esa pugna entre monarcas europeos no es su guerra, que su verdadera tarea en este Nuevo Mundo adonde la mayoría de ellos han arribado dejando atrás las persecuciones y la miseria, aunque a costa de no poca sangre, sudor y lágrimas, es defender lo suyo, su familia y su pedazo de tierra, y construir algo diferente, regido por unas leyes distintas, donde cada hombre valga lo mismo que su trabajo, y los impuestos y las cargas –no taxation without representation– surjan de la decisión del conjunto de los ciudadanos, y no de la voluntad de un lejano soberano… ¿les suena a algo todo esto?

Esa mentalidad del hombre libre y en contacto con la naturaleza, no sujeto más que a su propia ética, se halla presente en el personaje de Nathaniel, Ojo de Halcón, que Mann convierte en el eje central de la película, el portavoz de un mundo que nace, aunque el parto sea muy doloroso. Tal vez sea el Último de los Mohicanos, pero también es el primero de los estadounidenses, aunque él no lo sepa. Y con él caminan todos esos colonos conscientes de ser la primera línea de defensa de lo que tanto sacrificio les ha costado levantar, y no los envarados soldaditos de la casacas roja, que si bien acabaron ganando aquella guerra, sufrieron no pocos varapalos, verbigracia la desastrosa batalla a orillas del río Monongahela, donde el General Braddock fue batido en toda regla por franceses y pieles rojas, en uno de los ejemplos más supinos de incapacidad de adaptación a un medio, glosado por Geoffrey Regan en su excelente “Historia de la incompetencia militar”.

Y además, Madeleine Stowe no puede estar más bella (imposible olvidar su presentación, en ese plano hermosísimo mientras observa un lagar en Albany), Wes Studi compone un villano taimado, Magua el Hurón, pero con causa, y Russell Means (Chingachgook) y Eric Schweig (Uncas), acompañan a Ojo de Halcón a través de bosques, peñascos y cataratas. Una experiencia inolvidable, una película soberbia.

Por Fernando Costas

Nota:

La película se puede descargar en el siguiente enlace. Es necesario registrarse y luego buscar por el título de la cinta en la categoría correspondiente.
http://www.directoriowarez.com/

jueves, 29 de mayo de 2008

Aleister Crowley: Su vida, su leyenda y su Tarot


Aleister Crowley: Su vida, su leyenda y su Tarot

Por tarotreiki


Por estos días ha tocado “limpieza informática de primavera” y la verdad es que hemos encontramos varios textos interesante recopilados hace mucho tiempo. De hecho, del siguiente texto desconocemos su origen (¡lo teníamos guardado con unos archivos en un CD del 1998!). En fin, el siguiente artículo es una biografía de Aleister Crowley, un personaje que atraviesa el siglo XX marcando profundamente el pensamiento mágico y esotérico del siglo pasado. Como no conocemos la autoría del siguiente trabajo, nosotros solo hemos corregido algunos detalles y lo presentamos tal cual lo teníamos (¡si alguien puede decirnos en que página de Internet está se lo agradeceríamos!).


Aleister Crowley, el hombre más perverso del mundo:

A los ocho años Aleister Crowley cogió un gato, le administró arsénico y, para que no opusiera resistencia, le suministró cloroformo. Así pudo gasearle en el horno, después quemarle y, tras otras torturas, le despellejó vivo. Su madre le llamaba «La Bestia» y «666» porque su hijo le recordaba las dos bestias del Apocalipsis, cuyo texto dice: «Vi como salía del mar una bestia, que tenía diez cuernos y siete cabezas… Abrió su boca en blasfemias contra Dios… Fuele otorgado hacer la guerra a los santos y vencerlos… El que tenga inteligencia calcule el número de la bestia porque es número de hombre. Su número es seiscientos sesenta y seis». El niño no se amilanaba ante la comparación y la llamaba «estúpida santurrona». Cuando su madre murió, ya adulto, añadió «¡que el diablo tenga su alma!». Crowley no sentía más simpatía por su padre, llegando a sustituir su nombre, Edward Alexander, por el de Aleister.

No hubo persona a la que no destrozara, juramento que no incumpliera, vicio que no probara. Su primera mujer era hermana de uno de sus amigos, una joven viuda harta del acoso de sus pretendientes, a la que Crowley ofreció «matrimonio sin consumación» para que se librase de ellos. Se casaron y, a las pocas horas, Crowley incumplía su compromiso. Ella se hizo alcohólica y murió en uno de sus delirium tremens. Antes de divorciarse, Crowley casi mata a su suegra al tirarla por la escalera cuando la echaba a patadas de su casa. Su segunda esposa también acabó alcoholizada. Él mismo era un drogadicto que consumía heroína, cocaína, opio, hachís, marihuana, peyote y mescal, entre otras drogas.

A los 14 años, Crowley era un escolar rebelde que perdió la virginidad con una criada. Era bisexual y le gustaba colgar a sus amantes boca abajo en el guardarropa y marcarles con sus dos caninos que, según dicen, se afiló con este propósito. Algunos de sus discípulos sufrieron alteraciones nerviosas, como Lord Tankerville o Victor Neuburg al que Crowley maldijo. Victor decía que esa era la razón de sus múltiples enfermedades. Otros tuvieron menos suerte y perdieron la vida como Raoul Loveday, de quien se dijo que había sido envenenado por «La Bestia». También murió Alexis Pache, un alpinista suizo, cuando se encontraba a solas con Crowley en una escalada. Otro, Norman Mudd, se suicidó. Pero no sólo sus discípulos; también uno de sus maestros, Liddell MacGregor Mathers, murió convencido de que le aniquilaban las poderosas emanaciones mágicas procedentes de Crowley.

Los periódicos de la época le llamaron, entre otras lindezas: «el hombre más perverso del mundo», «el rey de la depravación», «el hombre al que nos gustaría ahorcar», «el caníbal», «la bestia humana», y el peor insulto para un inglés de su época, «germanófilo».

Ni siquiera con su muerte cesaron los ataques furibundos, incluso del máximo representante de la justicia británica, el Ministro de Su Graciosa Majestad, quien declaró: «Aleister Crowley es el personaje más inmundo y más perverso del Reino Unido». Esta es la leyenda que le acompañó toda su vida, azuzada por la prensa durante más de treinta años. No hay perversidad, ni crimen, ni acción maligna de la que no fuese acusado.

La otra cara de la leyenda:

A la luz de sus biógrafos, podemos entender mejor la leyenda negra creada alrededor de su persona. Trasladémonos a Leamington, en el condado inglés de Warcwickshire, el 12 de octubre de 1875. Acaba de nacer Edward Alexander, que más tarde conoceremos como Aleister Crowley.

Su infancia se desenvuelve en un ambiente opresivo y puritano, ya que sus padres pertenecen a la secta más intransigente y rigurosa de la época, los «Hermanos de Plymouth». Para ellos todo es pecado o debilidad inaceptable. Por eso, Emilie, su madre, nunca le abraza, ni le besa, ni le cuenta cuentos, ni le deja leer ningún libro, excepto la Biblia.

Aleister, a pesar de la rigidez familiar, hace trastadas que Emilie castiga llamándole «la Bestia del Apocalipsis», el sumum de la maldad para los «Hermanos de Plymouth». Él se defiende asumiendo el nombre de «La Bestia» y rebelándose contra todo aquello que representa su familia. Si en nombre del «bien» le torturaban y le hacían desgraciado, él adoraría al «mal». Se convertirá así en un mago luciferino, que no diabólico, adorador sistemático del mal.

En una de sus conferencias explicará por qué torturó al gato que mencionábamos al principio. Su madre le había dicho que los gatos tenían nueve vidas y decidió comprobarlo constatando, una vez más, que sus enseñanzas eran falsas. El torturador del gato no era un sádico desalmado, sino un crío inquisitivo.

Su padre, el hombre cuya boca nunca había blasfemado o dicho una injuria, que había abandonado su imperio económico para dedicarse a la religión, muere de cáncer de lengua, cuando Aleister tiene doce años. Su tío materno se encargará de que su educación sea aún más rígida a partir de entonces.

El Crowley adolescente, con una inteligencia superior a la normal y en un ambiente represivo, se salta continuamente las reglas. Desde leer a escondidas, a perder la virginidad a los catorce años con una de las criadas, pero ¡en la cama de mamá! que tiene más mérito transgresor.

A los diecisiete años, su madre y su tío deciden dejarle por imposible e ingresa en el Trinity College de Cambridge sintiéndose, por primera vez en su vida, libre. Sorprendentemente, no le escatiman los medios económicos, y él los aprovecha para divertirse, salir, beber o tener relaciones. Pero Crowley también estudia y mucho, aunque se niega a examinarse. Sin embargo, su erudición y seriedad en el trabajo es tal que el Profesor Hastings cuenta con él como colaborador en la Enciclopedia de la Historia de las Religiones y de la Ética.

En esta época, se rebela contra la hipocresía social, haciéndose pasar por Conde Ruso y publicando una obra erótica: White Stains (Manchas Blancas) que se la dedica a su «pío» tío materno. El escándalo es tal que prepara una conferencia: «La miseria sexual en Gran Bretaña, por el Doctor Aleister Crowley, escapado de la Universidad de Cambridge. Preside la sala un tapiz indio con un enorme falo, y Crowley se dirige a los asistentes: «¡Las manchas blancas no están sólo en las sábanas sino en las gafas de los que “ven” febrilmente la perversión!».

Se hace amigo de intelectuales y artistas con continuas estancias en Londres y en París, donde conoce al escultor Rodin, al novelista Somerset Maughan, a la bailarina Isadora Duncan, a Rilke el poeta, etc… Descubre el alpinismo, que ejerce con entusiasmo, participando en importantes expediciones a los Alpes, el Himalaya y Méjico, generalmente acompañado del científico Oscar Eckenstein.

Nace El Mago:

El hombre que está considerado como el mago más importante del siglo XX se ha ido preparando, probablemente sin saberlo, para la magia. Dispone de un profundo saber religioso por su colaboración en la Enciclopedia del Profesor Hastings. Tiene conocimientos científicos, es un excelente ajedrecista, sabe astrología y su carta astral indica que es un semidiós. Además, apuntan sus seguidores, ha nacido con las señales búdicas: la lengua pegada que requirió cirugía a los dos días de su nacimiento, la fimosis de la que le operaron a los quince años y los cuatro pelos en forma de esvástica al lado del corazón que indica encarnaciones sobrenaturales.

Crowley comienza su camino mágico de forma consciente en Cambridge al leer el libro de Mathers: La Cábala desvelada. Después descubrirá la compilación del ceremonial mágico realizada por A.E. White. El 31 de diciembre de 1896, en Estocolmo, tiene su primera experiencia de liberación interior: «Descubrí que poseía una capacidad mágica que formaba parte de mí. Fue una experiencia dolorosa y terrible a la vez, que me dio la llave del placer y el éxtasis espiritual».

A los veintitrés años ingresa en la Golden Dawn, la más importante sociedad iniciática del mundo moderno, con conexiones en toda Europa y gran influencia en su historia reciente. Su jefe es Mathers y Crowley recibe el nombre de Perdurabo, montando un templo de magia blanca y otro de negra. En este período los logros mágicos son constantes y Crowley asegura realizar viajes y entrevistas astrales, materializaciones de los elementales, de los silfos y de diversas fuerzas celestiales y demoníacas.

Mathers encuentra en París un manuscrito del siglo XV, El libro de la magia sagrada de Abramelin el mago, y este se va a convertir en el centro de los estudios y prácticas de Crowley. Para ello precisa construir un oratorio en lugar mágico, aislado y tranquilo que encuentra en Escocia: la finca Boleskine, frente al lago Ness. Allí construye Crowley su oratorio según establece el libro, con una, salita para los espíritus. En ese lugar conjura a su Ángel de la Guarda, su verdadero ser, con quien establece una perfecta comunión. Sólo cuando lo consigue puede convocar a los cientos de espíritus, ángeles y demonios, que figuran en el citado grimorio y realizar talismanes.

Otro país clave en la vida de Crowley es la India. Allí se inicia en el tantrismo, la erótica sagrada, el sexo sagrado como vía de acceso al conocimiento iniciático, que practicaría asiduamente con hombres y mujeres, y en China descubre el I Ching.

Con la llegada del siglo XX, Crowley inicia un período de grandes viajes por todo el mundo en la línea de su admirado Sir Richard Burton.

En 1901 la muerte de la reina Victoria le pilla en Méjico, preparando una de sus escaladas. Cuando el alcalde de Amecameca le da la noticia, Crowley se pone a lanzar gritos de júbilo y a bailar una frenética danza de los pieles rojas, explicando al alcalde que la muerte de la reina era el fin del peor símbolo humano de intolerancia social y religiosa. Méjico se convierte en un país clave en su vida al entrar en contacto con Don Jesús Medina, que le introduce en la masonería y en los secretos de mayas y aztecas. Es aquí donde Crowley asegura haber verificado su método para lograr la invisibilidad y haber descubierto la llave secreta de la Gran Obra.

La Mujer Escarlata:

El mago ha buscado en vano a la mujer escarlata que pueda ser compañera de vida y de magia. Por fin la halla en su esposa, Rose Kelly, con la que llega a Egipto, haciéndose pasar por un príncipe persa. Rose, la mujer a la que, según la leyenda, Crowley habría forzado, era feliz con él.

A través suyo, el dios Horus, le manda que entre en la sala de la Gran Pirámide a mediodía de los días 8, 9 y 10 de Abril de 1904 y que escriba todo lo que oiga. Crowley así lo hace y escribe El Libro de la Ley, un libro de inspiración divina y, por tanto, sagrado. Crowley era el mensajero de su verdad trascendental: el ocaso de los dioses ha llegado y una nueva época ha comenzado. El nuevo «eón» liberará al hombre a través del conocimiento de su libro, la esencia de la ley será: «Haz lo que quieras». Según este principio no hay ley por encima de la voluntad individual.

En 1920, Crowley vive de acuerdo con el Libro de la Ley en el pueblo siciliano de Cefalú donde funda la Abadía de Thelema con sus dos amantes y sus hijos, en la que recibe múltiples visitas. «Haz lo que quieras» se concreta en una vida comunal en la que hay libertad sexual, droga y magia. A Cefalú llega un joven especialmente dotado, Raoul Loveday, en el que Crowley cree ver su heredero. Pero éste muere y el escándalo hace que Mussolini ordene la expulsión de toda la comuna.

Se enfrenta entonces a una de las épocas más amargas de su vida, de la que le salvará la O.T.O. (Orden de los Templarios de Oriente) llevándoselo a Alemania. Durante el resto de su vida continuaron acosándole y acusándole, suspendiendo la publicación de sus obras y cancelando sus intervenciones públicas.

El 1 de diciembre de 1947, a los setenta y dos años de edad, Crowley moría de una crisis cardíaca. Una edad sorprendente para un drogadicto del que se decía que tomaba once gramos diarios de heroína. Sus últimas palabras fueron: «Estoy perplejo».

Y En Los Años 60… Resucitó:

La Bestia había muerto y cuando sus contemporáneos creían descansar de ella, sus nietos la subían a los altares. Los Beatles incluyeron su foto en la portada de Sargent Pepper’s bajo un texto que decía: «Gente que nos gusta». Los Rolling Stones se inspiraron en él para su elepé Their Satanic Majesties Request y especialmente en su canción Simpathy for the devil. Los hippies predicaban y practicaban el amor libre, consumían drogas y vivían en comunas como él.

En California, algunos de sus seguidores, como Manson, asesino de Sharon Tate, realizaban ritos satánicos. En la década de los 70, David Bowie habla de Crowley en su álbum Hunky Dory. Posteriormente, grupos de rock duro como Iron Maiden están influenciados por el ocultismo en sus letras y en las portadas de sus discos. Jimmy Page (Led Zeppelin) incluye en una de sus canciones el lema del Libro de la Ley: «Haz lo que quieras».

Sin embargo, hay un hecho a favor de Crowley: nunca pudieron probar nada contra él aunque lo intentaron. Basta recordar que la sociedad victoriana en la que vivió, envió a Oscar Wilde a la cárcel durante dos años por homosexual y le desterró hasta su muerte. Nada les hubiera gustado más que hacer lo mismo con Crowley. ¿Acaso fue más hábil o simplemente inocente?

Crowley y España:

El primer contacto de Crowley con España se produce en Cambridge donde partidarios carlistas recogen fondos y reclutan jóvenes. La detención del barco enviado con armas y municiones impide que Crowley acabe en nuestro país.

En 1908, junto con Victor Neuburg, realizará un viaje iniciático en el que recorren el país a pie. Desde Bayona cruzan los Pirineos y pasan por Pamplona, Logroño, Soria, Burgo de Osma, Aranda de Duero y Madrid. En su recorrido les confunden con mendigos, bandidos y anarquistas, llegando a arrestarles, pues nadie entiende que quieran recorrer el país a pie. En sus Confesiones, Crowley dice que la gente es sucia, salvaje y vive en condiciones miserables.

En el Museo del Prado contempla el que considera el mejor cuadro del mundo: Las Meninas de Velázquez. «Me enseñó lo único que quería saber de la pintura: que el sujeto del cuadro es una mera excusa para mostrar formas y colores de tal forma que expresen la parte más íntima y recóndita de su autos».

El estado físico de Neuburg no es bueno y deciden continuar por tren. Así llegan a Granada y Ronda; pasando finalmente a Gibraltar. Años después, a la vuelta de un viaje por África, Crowley volvería a Granada y visita la Alhambra donde tiene la sensación de haber vivido en una reencarnación anterior: «…debía tener por costumbre ir a la torre occidental para mirar el valle y la ciudad, con la sierra al fondo…»

Un día acude a ver bailar y cantar a las gitanas y vive una noche de amor inolvidable que cuenta en uno de sus poemas de Nubes sin agua: «Tu pelo estaba lleno de rosas a la caída del rocío mientras bailábamos. La bruja encantando y el paladín en trance. A la luz de las estrellas mientras tejíamos una red seda y acero. Inmemorial como el marmol en las salas de Boabdil…»

El Tarot de Aleister Crowley:

El Tarot de Aleister Crowley (1942), pintado con acuarela entre 1938 y 1942 (bajo la supervisión de Crowley) por Lady Frieda Harris, esposa de Sir Percy Harris, parlamentario británico. El estilo pictórico es abstracto-surrealista. Aparece publicado en blanco y negro en el libro The book of Thoth en 1944 y no aparece como baraja (a 2 colores) hasta 1969 en que es redescubierto por los hippies estadounidenses. Finalmente es publicado en color en 1977, versión impresa que nunca fue vista por sus autores, Harris y Crowley.

Fuente: Tarot & Reiki

http://tarotreiki.wordpress.com/2008/05/18/aleister-crowley-su-vida-su-leyenda-y-su-tarot/

lunes, 26 de mayo de 2008

Asombrosas imágenes: el paisaje de Marte revela una nueva cara









Alicia Chang / AP
Pasadena, California


Horas después de que la sonda espacial Phoenix Mars Lander aterrizara suavemente en las planicies árticas de Marte, sus imágenes deslumbraron el lunes a los científicos con el primer vistazo de las latitudes más septentrionales del planeta rojo.

La nueva estación de la NASA en Marte mostró un terreno con forma de polígonos quebrados en la región polar norte de Marte, en cuyo subsuelo se cree que hay una reserva de hielo.

Una serie de imágenes enviadas por el Phoenix revelaron un paisaje similar al que halla en las regiones glaciares de La Tierra: patrones geométricos relacionados posiblemente con las heladas y los derretimientos de la superficie de hielo.

"Es el sueño de un científico, justo aquí aterrizando en este sitio'', dijo el director de la investigación Peter Smith, de la Universidad de Arizona en Tucson, en una conferencia de prensa realizada después del descenso de la sonda.

Phoenix aterrizó en Marte después de un recorrido de 10 meses y 679 millones de kilómetros (422 millones de millas).

Después de revisar sus instrumentos científicos durante una semana, la sonda comenzará una misión de excavación de 90 días para analizar si la región polar norte tiene los ingredientes básicos requeridos para el surgimiento de la vida.

Phoenix se unió a los exploradores gemelos de la superficie marciana, que han recorrido las planicies ecuatoriales del planeta desde 2004. A diferencia de los exploradores móviles, Phoenix fue diseñada para permanecer en un solo sitio y excavar el suelo marciano.

Los directores de la misión se abrazaron y chocaron palmas después de que la señal de confirmación de descenso de la sonda fuera recibida en La Tierra.

"Ellos serán recordados para siempre como las primeras personas en explorar la región polar de Marte. No se sabe qué descubrimientos serán vistos en los próximos 90 días'', dijo Charles Elachi director del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA.

domingo, 25 de mayo de 2008

Sonda ‘Phoenix’ llegó con éxito a Marte


Se posó sobre suelo marciano a las 5:38 p. m.,hora de Costa Rica

Robot estudiará el hielo del polo norte del planeta en busca de rastros de vida

Washington y Pasadena. Dpa y Reuters. La sonda espacial estadounidense Phoenix tocó suelo ayer en Marte luego de un viaje de casi diez meses y un recorrido de 680 millones de kilómetros, en lo que era considerado una peligrosa maniobra.

Según la NASA, la sonda, que partió de la Tierra el 4 de agosto del 2007, se posó exitosamente en el polo norte de Marte a las 23:38 GMT (5:38 p. m., hora de Costa Rica), de ayer.


Quince minutos después, el centro espacial de Pasadena, California, comenzó a recibir las primeras señales desde Marte, planeta ubicado a 275 millones de kilómetros de la Tierra.

El objetivo del proyecto, cuyo costo total es de aproximadamente $420 millones, es buscar rastros de vida en el helado polo norte del Planeta Rojo durante los tres próximos meses.

A través de un brazo robótico se harán excavaciones y se analizarán muestras de laboratorio en busca de presencia de agua.

Júbilo en la NASA. El éxito logrado en esta etapa de la misión generó gran júbilo entre los colaboradores de la agencia espacial estadounidense. Sin contar la sonda Phoenix , solo cinco de los cerca de una docena de intentos internacionales de aterrizar sondas sobre la superficie marciana habían tenido hasta ahora buen resultado.

En 1999 la NASA había intentado un aterrizaje en el polo sur de Marte, pero un problema durante los últimos minutos del descenso puso fin a la misión.

La agencia espacial estadounidense canceló su siguiente misión similar, pero pudo enviar con éxito dos vehículos, Spirit y Opportunity , a la región ecuatorial del planeta para buscar en la superficie señales de la existencia de agua en el pasado.

Según los cálculos realizados, el módulo de aterrizaje de Phoenix , de 410 kilogramos, debía entrar a una velocidad de 20.000 kilómetros por hora en la atmósfera de Marte y después emprender una serie de difíciles maniobras, reduciendo la velocidad a menos de 10 kilómetros por hora, para finalmente apoyarse sobre la superficie de forma suave. Esta es la primera vez que se toca suelo en el polo norte marciano.

http://www.nacion.com/ln_ee/2008/mayo/26/aldea1550812.html

sábado, 24 de mayo de 2008

Imágenes Celestes: Mirando hacia el Gran Atractor

Más allá de la brillante banda celeste que representa la Vía Láctea, los nuevos instrumentos nos permiten atisbar una de las regiones más misteriosas del universo observable.

ESO PR Foto 46c/99:
ACO 3627: región del Gran Atractor
Crédito: ESO

La fotografía PR Foto 46c/99 cubre un campo de 0,5º por 0,5º de la constelación austral de Norma (el Nivel), en la dirección del “Gran Atractor”. En esta composición a color, las estrellas de la Vía Láctea en primer plano aparecen principalmente como manchas blancuzcas (las “cruces” alrededor de algunas de las más brillantes de ellas son causadas por reflejos en la óptica del telescopio). También su pueden ver varias galaxias en el fondo. Forman un enorme racimo (ACO 327) con cierto número de galaxias brillantes en el centro; resaltan por su tamaño mayor y su color amarillento. El norte está hacia arriba y el este hacia la izquierda.

Nuestra Vía Láctea es uno de los mayores obstáculos para el estudio detallado de las estructuras a gran escala del universo, un método observacional que apunta a las revelaciones últimas de las condiciones físicas en la época del Big Bang. El polvo interestelar y la alta densidad de estrellas oscurecen grandemente la visión de los objetos más distantes.

Por ejemplo, una búsqueda intensiva en placas fotográficas anteriores que cubren el campo que aquí se muestra reveló únicamente unas 70 galaxias de fondo, mucho menos que lo se podría esperar de un racimo rico de ese tipo. Esto llevó a los astrónomos del siglo pasado a introducir la idea del término “Zona de evasión” para la banda de la Vía Láctea en el cielo.

Los detectores electrónicos modernos pueden registrar objetos mucho más débiles que los que se ven en las placas fotográficas. En el campo presente se pueden detectar galaxias enanas no vistas antes en este rico racimo, además de algo así como 200 000 estrellas de nuestra propia galaxia. Esto ilustra bien el reciente progreso de los instrumentos para este tipo de observaciones.

La región que vemos resulta de particular interés, puesto que los estudios de las velocidades de las galaxias localizadas en el vecindario cosmológico de la Vía Láctea han indicado un inusual “movimiento de corriente” en esta dirección. Eso puede ser explicado por la presencia de un tirón gravitatorio de gran escala, y se ha inferido la existencia de una enorme concentración de masa denominada como “Gran Atractor”.

De hecho, la fotografía muestra la región central de un enorme racimo de galaxias (ACO 3627) en esta dirección. A la distancia de unos 250 millones de años luz, está probablemente asociada con (o que forma la parte central de) este “Gran Atractor”.

ESO PR Foto 46d/99:
Esta imagen muestra la región central del racimo que se ve en la fotografía anterior. Nótese la fuerte distorsión de la galaxia hacia la izquierda del centro, que puede ser causado por la interacción gravitatoria con una o más de las brillantes galaxias que se ven por encima y por debajo de ella. El área mostrada es aproximadamente 1/7 de la de la foto 46c/99.
Crédito: ESO


VLT (Very Large Telescope) de ESO en Paranal, Chile.
Crédito: ESO / Paranal


Traducido para Astroseti.org por
Heber Rizzo Baladán


Web Site: ESO Astronomical Images
Artículo: “Galaxies in the "Zone of Avoidance" towards the "Great Attractor”

http://www.astroseti.org/vernew.php?codigo=1494

Nuestro viaje hacia el Gran Atractor

Grupo de Virgo



La radiación de fondo del cosmos parece una cosa remota y teórica, de la cual sólo se habla cuando se la usa para apoyar la teoría de que el universo comenzó en una gran explosión, o big bang. Sin embargo, cuando sintonizamos un televisor con antena en un canal que no tiene señal, o a una hora en la que no se transmite programación (¿se acuerdan de la niña de Poltergeist?), una parte de los puntos que danzan en la pantalla, el llamado "ruido blanco", proviene de la radiación cósmica de fondo. El primer resultado del descubrimiento de esa radiación de fondo omnipresente en todo el cosmos fue, justamente, la afirmación de la teoría de que el universo comenzó con el big bang. El resultado más reciente —logrado gracias al avanzado instrumental que se ha montado en satélites— es que estamos avanzando por el espacio a una enorme velocidad, en dirección a un monstruo masivo al que se le llama Gran Atractor. Pero para comprender completamente la magnitud de esta cuestión es necesario hacer una breve recorrida por la historia.

El cosmólogo norteamericano George Gamow y sus compañeros Ralph Alpher y Robert Herman investigaron, desde 1948, la idea de que los elementos químicos se debían haber sintetizado en las reacciones termonucleares que se produjeron en la bola de fuego primigenia. La elevada temperatura del universo naciente debería haberse convertido en un campo de radiación térmica con una distribución única de intensidad respecto a la longitud de onda (algo conocido como la ley de radiación de Planck) que es función exclusiva de la temperatura. Al expandirse el universo, la temperatura tiene que haber descendido, porque la expansión produjo un corrimiento al rojo —una longitud de onda mayor, es decir, menor energía— en cada fotón, un fenómeno descubierto por el físico norteamericano Richard C. Tolman en 1934. Alpher y Herman estimaron que la temperatura actual de la radiación tiene que haber descendido a valores muy bajos, algo así como cinco grados por encima del cero absoluto (que es de 0° Kelvin, o –273° C).

El interés de la mayoría de los astrónomos en estos cálculos disminuyó cuando se hizo evidente que la mayor parte de la síntesis de los elementos más pesados que el helio tiene que haber ocurrido en el interior de las estrellas en lugar de en un tórrido big bang. Al principio de los 60 los físicos de la Universidad Princeton en New Jersey, y otros de la Unión Soviética, retomaron el problema y se dedicaron a construir un receptor de microondas que pudiera detectar, como lo describió el clérigo y cosmólogo belga Georges Lematre, "el desvanecido brillo del origen de los mundos."


El descubrimiento final de la radiación remanente de la primigenia bola de fuego se produjo, sin embargo, por accidente. Cuando realizaban pruebas relacionadas con el primer satélite Telstar de comunicaciones, dos técnicos, Arno Penzias y Robert Wilson, de los laboratorios de Bell Telephone de Holmdel, New Jersey, midieron un exceso de ruido radial que parecía venir de todo el cielo en una distribución completamente isotrópica. Cuando consultaron a Bernard Burke sobre este problema, el científico del Massachusetts Institute of Technology (MIT) en Boston se dio cuenta de que lo más probable era que Penzias y Wilson hubieran hallado la radiación cósmica de fondo que buscaban Robert H. Dicke, P. J. E. Peebles y sus colegas de Princeton. Cuando se pusieron en contacto, los dos grupos publicaron al mismo tiempo los artículos científicos que detallaban la predicción y el descubrimiento de un campo de radiación térmica universal con una temperatura de alrededor de 3° Kelvin.

Luego de esto, en 1989, las mediciones realizadas por el satélite Cosmic Background Explorer (COBE) han determinado con precisión que el espectro corresponde exactamente a las características de un cuerpo oscuro a una temperatura de 2,735° K.

El satélite COBE lleva a bordo instrumentos que permiten medir las pequeñas fluctuaciones de la intensidad de la radiación de fondo, no sólo en el sentido de la asimetría delantera-trasera sino también en direcciones angulares del cielo que corresponden a escalas de distancia de 109 años luz de amplitud.

Lo interesante es que el movimiento del satélite con respecto a la Tierra, la Tierra respecto al Sol, el Sol respecto a la galaxia y la galaxia a través del universo causa que la temperatura que se mide en dirección al movimiento sea levemente mayor, de alrededor de una parte en mil. La magnitud de este efecto —llamada anisotropía dipolar— permite que los astrónomos sepan que el llamado Grupo Local de galaxias se está moviendo a una velocidad de alrededor de 600 kilómetros por segundo en ángulo con la dirección del grupo de galaxias de Virgo. El movimiento no se mide en relación con las propias galaxias (el grupo de Virgo tiene una velocidad promedio de recesión de alrededor de 1.000 km/seg con respecto a la Vía Láctea) sino en relación con un marco de referencia en el que la radiación cósmica de microondas de fondo aparecería como un espectro de Planck perfecto, con una temperatura de radiación única.

El origen de la peculiar velocidad de 600 km/seg del Grupo Local presenta un interesante problema. Del total de la velocidad, un componente puede ser generado por la atracción gravitatoria que produce la masa del grupo de Virgo, que excede el promedio cosmológico. Pero ahora se cree, sin embargo, que la componente de atracción de Virgo es relativamente pequeña, en el mejor de los casos de 200 a 300 km/seg. Esto implica que existe un Gran Atractor, la masa más gigantesca que se conoce en el universo, que produce la contribución más importante al veloz movimiento de nuestro grupo. Este atractor está ubicado a una distancia de 108 millones de años luz y está conectado con el Supergrupo Local. Es una interpretación que sigue generando discusiones, debido a que gran parte de esta misteriosa agrupación está oculta detrás del plano de nuestra galaxia. De cualquier modo, es probable que esta llamativa y enorme velocidad generada en el Grupo Local de galaxias indique que en ese lugar hay un agregado de materia no visible, o oscura, que supera la masa de las galaxias observables en un factor de alrededor de diez: se lo ha llamado El Gran Atractor.

El Gran Atractor

La Vía Láctea y la galaxia de Andrómeda son las estructuras dominantes de un conjunto de galaxias llamado Grupo Local. Este grupo es, a su vez, parte del vecindario exterior del supergrupo de Virgo.

Andrómeda, que está a alrededor de 2,2 millones de años luz de nuestra galaxia, se mueve en dirección a nosotros a una velocidad de 360.000 km por hora (100 km/seg).

La única manera de explicar este desplazamiento de la galaxia vecina es que exista un tirón gravitatorio, aunque la masa de los objetos visibles no es tan grande como para ejercer semejante fuerza de atracción. Así que el movimiento sólo es posible si existiera algún cuerpo oculto —que no es posible ver—, con una masa de diez veces la de nuestra galaxia. Este objeto está atrayendo tanto a Andrómeda como a nosotros.

De todos modos, este oculto pozo gravitatorio no es el llamado Gran Atractor. Nuestro grupo local se mueve, además, hacia el centro del grupo de Virgo a 1,8 millones de kilómetros por hora, atraído por algo.

El grupo de Virgo está a 50 millones de años luz de la Tierra. En la imagen de arriba se ve sólo la región central, que contiene dos galaxias elípticas gigantes, M84 y M86. La parte visible de este grupo parece ser sólo una pequeña parte de lo que debe haber allí. Sin embargo, el mismo grupo de Virgo, junto a otros grandes grupos similares, se mueve a una gran velocidad hacia una masa a la que se le ha llamado el Gran Atractor.

En base a las velocidades que han adquirido estos grupos de galaxias, la masa no visible, que deber ocupar, posiblemente, los huecos entre las galaxias y grupos de ellas, tiene que tener alrededor de diez veces la masa de la materia que se puede observar. Los cálculos indican que en el Gran Atractor se concentran algo así como 1016 masas solares. Estaría ubicado a unos 65 megaparsecs en la dirección de Centaurus (Centauro).

http://axxon.com.ar/zap/161/c-Zapping0161.htm