sábado, 6 de septiembre de 2008

Rosetta envía las fotos de su encuentro con el asteroide Steins



Imágenes consecutivas del asteroide Steins, tomadas a medida que la sonda Rosetta pasaba a su lado.

La sonda de la Agencia Espacial Europea (ESA) se dirige hacia un cometa con el que espera toparse en 2014


Las primeras imágenes que ha transmitido la sonda europea Rosetta muestran que el asteroide Steins es de color gris y tiene cadenas de hasta siete cráteres seguidos.

La Agencia Espacial Europea (ESA) presentó hoy en rueda de prensa las primeras imágenes del asteroide Steins, por el que la sonda Rosetta pasó ayer a una distancia mínima de 800 kilómetros en su viaje hacia el cometa 67/P Churyumov-Gerasimenko.

En el centro de control de operaciones de la ESA en Darmstadt (oeste), el director de Ciencia y Exploración Robótica de la ESA, David Southwood, dijo que "es un gran paso para llegar a la superficie del cometa" y destacó las exigencias técnicas de esta misión a 360 millones de kilómetros.

El encuentro con el Asteroide 2867 a la distancia mínima se produjo a las 18.58 horas GMT de ayer, explicó el director de Operaciones de la sonda Rosetta, Andrea Accomazzo.

La nave dejó de comunicarse con la Tierra en ese momento y la primera señal llegó a las 20.14 horas GMT.

Rosetta envió a la Tierra los primeros datos e imágenes recopilados en la noche del 5 al 6 de septiembre.

Un sonda para cometas

La ESA lanzó el 2 de marzo de 2004 la sonda Rosetta al espacio desde la base europea en Kurú (Guayana Francesa) para seguir por primera vez en la historia al cometa 67P/Churiumov-Guerasimenko en su órbita y encontrarse con él en noviembre de 2014.

Para comunicarse con la sonda y recibir sus datos, la ESA utilizó en esta maniobra las antenas de espacio lejano de Nueva Norcia (Australia), la de Cebreros (Ávila, España) y la de Goldstone de la NASA en California, esta última no funcionó durante algo más de dos horas pero la ESA pudo recibir los datos mediante la antena de Cebreros que todavía veía al asteroide.

Rita Schulz, científica del proyecto Rosetta, explicó que "investigando los cuerpos del Sistema Solar se puede dilucidar los diferentes estadios de su formación y evolución".

Los cuerpos más pequeños, como el asteroide Steins, son interesantes para los científicos porque no ha sido alterados por procesos térmicos.

Fuente:
adn.es
http://www.adn.es/ciencia/espacio/20080906/NWS-0564-Steins-asteroide-crateres-cadenas-color.html

El retorno de los dioses


¡Alabadas sean las estrellas!

En los textos parsis, las estrellas fijas están ordenadas en diversas agrupaciones estelares, cada una de las cuales está sujeta a determinados «comandantes». Las huestes celestiales son francamente militaristas: hay «soldados» de las constelaciones, y se libran batallas por todo el universo. Se alaba a las diversas estrellas con términos muy exaltados (Afrigan Rapithwin, versículo 13):

Alabamos a la estrella Tistrya, la brillante y majestuosa.

Alabamos a la estrella Catavaeca, que gobierna las aguas.

Alabamos a todas las estrellas que contienen simientes de agua.

Alabamos a todas las estrellas que contienen simientes de árboles.

Alabamos a las estrellas que se llaman Haptoiringa, las sanadoras, opuestas a las Yatus...14.

Estos homenajes parecen ser algo más que meros adornos de la fantasía pura, pues los parsis poseían, desde un principio, cierto grado de conocimientos astronómicos. Sabían, por ejemplo, que los planetas eran «cuerpos simples de forma redonda». Desde los tiempos más remotos, en los templos de los parsis se había venerado a los diversos dioses y a sus lugares de origen en el universo, de modos tales que casi presagiaban la revolución del pensamiento astronómico que desencadenó Galileo Galilei en 1610. En cada templo se encontraba un modelo circular del planeta al que estaba dedicado. En cada templo se llevaba una ropa especial y se seguían unas costumbres determinadas en función del planeta al que se veneraba. En el templo de Júpiter había que presentarse vestido de juez o de erudito; en el templo de Marte, por su parte, los parsis iban vestidos de rojo, llevaban ropas militares y tenían que conversar «con tonos soberbios». En el templo de Venus había risas y bromas; en el templo de Mercurio había que hablar como orador o como filósofo. En el templo de la Luna, los sacerdotes parsis se comportaban como niños que juegan a luchar entre sí y daban saltos y volteretas. En el templo del Sol había que llevar ropas de brocado y había que comportarse «como corresponde a los reyes del Irán».

14 Dalberg, E von: Scheik Mohammed Fani s Dabistan oder von der Religión der dltesten Parsen, Aschaffenburg, 1809.

La quadriga solis, el carro de cuatro caballos con corceles alados, procede del folclor iranio15; en la versión parsi, los dioses de los planetas se turnan para conducir el carro del sol. Y en los textos del Avesía se alaba al carro celeste y a sus conductores en los términos siguientes (Yasna, capítulo 57, versículo 27):

Cuatro corceles,

blancos, brillantes, relucientes,

astutos, prudentes, sin sombra,

cabalgan por las regiones celestiales (...)

más veloces que las nubes,

más veloces que las aves,

más veloces que las flechas,

adelantan a todos

los que los siguen...

En estos textos abundan en el universo tales máquinas voladoras. Casi no hace falta decir siquiera que los parsis esperaban la reaparición de sus dioses. Creían que los «seres de luz»16 volverían a descender de los cielos y a salvar a la humanidad atribulada. El propio Zoroastro preguntó a su dios Ahura Mazda sobre el fin del mundo, y éste le dijo que habría una batalla final entre los buenos y los corrompidos. Bajarían de los cielos muchos «archiconquistadores». Éstos serían inmortales y poseerían el conocimiento de todas las cosas. Antes de que aparezcan en los cielos, el sol se cubrirá de oscuridad, habrá terremotos y fuertes tormentas y vientos y caerá una estrella del cielo. Después de una batalla terrible, en las que los ejércitos se enfrentarán en masa, alboreará una nueva edad de oro. La humanidad adquirirá entonces tales conocimientos en las artes de la curación que «podrán curarse los unos a los otros, aun cuando estén próximos a la muerte».

Esta versión de la «redención» no parece demasiado diferente de la que nos encontramos en otras religiones, aparte de la presencia de estos «archiconquistadores», de los dioses procedentes de los mundos estelares, que aparecen como salvadores definitivos y esperados.

15 Widengren, G.: Hochgottglau.be im alten han, Upsala/Leipzig, 1938; Reitzenstein, R.: Das iranische Erlösungmysterium, Bonn, 1921.

16 Abegg, E.: Der Messiasglaube in Indien und Irán, Berlín/Leipzig, 1928.

Tomado de "El retorno de los dioses" Erich von Däniken

Nota:

Varios libros de Erich von Däniken, en español, portugués e inglés, se pueden descargar en la siguiente página:

http://www.esnips.com/SignInAction.ns

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Las crisis neptunianas. Ultima parte



La pérdida del yo

La disolución del yo no significa tener automáticamente una vivencia estática de nuestra naturaleza infinita e ilimitada. Perder las fronteras del ego puede dar en ocasiones la sensación de que uno se reventara por las costuras; perdemos el control de aquello a lo que se permite (o se niega) el acceso a la conciencia, y como resultado, es probable que nuestra identidad presente sea invadida por partes de nosotros mismos que hasta ese momento habíamos conseguido mantener a raya. La confusión respecto de quiénes somos en realidad nos lleva a no saber ya lo que queremos en la vida. La nostalgia neptuniana por regresar a un estado de bienaventuranza primaria puede conducir también al escapismo, a tendencias suicidas y a la tentación de perder el yo en las drogas, el alcohol o en cualquier circunstancia o persona que se nos presente.

La derrota del ego es una experiencia de abatimiento y de humillación. Cuando Neptuno en tránsito forma aspectos con nuestros planetas natales, es frecuente que nos encontremos en situaciones en las que no queremos estar, pero que no podamos hacer nada por remediarlo. Es posible que nos enojemos con Dios por abrumarnos con tantos males, o que recemos implorando su ayuda. Hay quien echa la culpa al gobierno de sus problemas. Pero no importa que insultemos al gobierno o que nos refugiemos en el Señor: con frecuencia los tránsitos de Neptuno nos obligan a reconocer que “ahí fuera” hay fuerzas mayores y más poderosas que nosotros. Descubrimos que en realidad no es en modo alguno el yo quien dirige el espectáculo, sino que a veces él también tienen que inclinarse ante una voluntad superior.

Es frecuente que los tránsitos de Neptuno nos pidan que sacrifiquemos aspectos de nuestra vida y de nuestra identidad que han sido importantes para nosotros. Puede haber personas o cosas que queremos desesperadamente, o que sentimos que necesitamos, pero el cosmos, el hado o nuestro “Ser Superior” –depende de cómo queramos llamarlo- no está dispuesto a concedernos lo que con tanta urgencia deseamos. Aprender a renunciar es una lección neptuniana. Bajo la influencia de ciertos tránsitos de este planeta, podemos encontrarnos con que el mundo se nos desmorona. El suelo desaparece bajo nuestros pies, y las estructuras y los apuntalamientos que dábamos por seguros se desploman. Nos sentimos impotentes y a merced de la vida. Mientras esto sucede, es difícil imaginar que de la disolución que experimentamos pueda salir nada positivo. La sensación es más bien la de una maldición que la de una fuerza superior que esté actuando a favor nuestro o favoreciendo nuestro crecimiento. Queremos aferrarnos a lo que se va, atrasar el reloj y mantener las cosas tal como estaban, pero por más que nos esforcemos, nuestros intentos de conseguirlo siempre fallar, Sólo cuando finalmente renunciamos y nos relajamos, creamos la posibilidad de que llegue algo que nos ayude a superar nuestras dificultades y dar el paso siguiente para entrar en una nueva fase de la vida.

Tomado de “Los dioses del cambio”
Howard Sasportas

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Las crisis neptunianas. Parte II


La unidad y la separación

El efecto disolvente que tiene sobre las fronteras un tránsito de Neptuno puede intensificar nuestra conciencia de la unidad de todas las formas de vida y aumentar nuestra capacidad de empatía y nuestro sentimiento de estar conectados con todo lo que existe. No es fácil captar la idea de la unidad esencial de toda vida, y es más difícil aún para los que, en la sociedad occidental, hemos sido concienzudamente educados en la creencia de que “yo” termino en un lugar y “tú” comienzas en otro… en lo que Alan Watts llama la realidad del “yo-aquí-dentro” frente al “tú-ahí-fuera”. Sin embargo, los místicos, tanto en Oriente como en Occidente, han hablado siempre de otra dimensión de la realidad, en la que nada existe aisladamente. Los budistas tiene un dicho, “Todo en uno y uno en Todo”, una idea de la que se hace eco el Maestro Eckhart, un místico cristiano del siglo XIII que escribió: “Todo lo que el hombre tiene aquí externamente en la multiplicidad es intrínsicamente Uno”. Aunque en la superficie “yo” pueda parecer diferente de “tú”, y una mesa no sea lo mismo que una silla, en nuestros niveles más profundos todos compartimos la misma cualidad básica: somos Seres o Entidades. Neptuno simboliza la necesidad de disolver un sentimiento rígido de individualidad y separación para redescubrir la unidad subyacente en toda vida y conectarnos con ella.

Algunos físico del siglo XX han llegado a la conclusión de que estas revelaciones místicas sobre la unidad esencial de la vida no están vacías de verdad científica. Los físicos del siglo XIX veían el universo como una colección de partes diferentes, cada una de ellas separada y aislada de las otras en el espacio y el tiempo. A partir de este supuesto midieron, definieron y numeraron todos los fragmentos y piezas cuya totalidad formaba el universo. Pensaban que podían rotularlos y colocarlos en el lugar que les correspondía. Pero con el advenimiento de métodos e instrumentos científicos más avanzados, sólo fue cuestión de tiempo que los físicos se toparan con los problemas inherentes en el viejo concepto newtoniano del mundo como máquina o mecanismo hecho de partes separadas y desarmable como un reloj.

El problema empezó cuando los científicos se pusieron a investigar la naturaleza de las partículas subatómicas, ultramicroscópicas, que constituye el átomo. Con gran asombro, descubrieron que no podían localizar específicamente el electrón en el tiempo ni en el espacio. Si las partículas que lo constituyen se negaban a dejarse situar en un único lugar, ¿cómo se podía decir que el átomo fuera concreto o mensurable? Y si el átomo no se comportaba como una entidad aparte, ¿cómo se podía definir como separados o aislados entre sí a personas u objetos que están constituidos por átomos?

Aquello que antes se consideraba una única partícula aislada, ahora se veía más bien como una pauta ondulatoria que se difundía infinitamente a través del universo, en todas direcciones. Richard Prosser, un físico británico, cree que estas ondas se anulan recíprocamente, salvo en una única región, pequeñísima, que es donde se halla la partícula. “Todo está en cierto sentido en todas partes, pero sólo aparece o se manifiesta en un punto determinado.” Otro científico británico, David Bohm, tiene la teoría de que el universo debe ser entendido como “un único todo indiviso en el cual las partes separadas e independientes no tienen un status fundamental.”

El psicólogo transpersonal Ken Wilber resume brevemente los resultados de los principales adelantos de la física en el siglo XX.

En pocas palabras, los físicos cuánticos descubrieron que ya no se podía considerar la realidad como un complejo de cosas y demarcaciones diferentes, sino más bien, lo que en ocasiones se pensó que eran “cosas” limitadas resultaban ser aspectos recíprocamente entretejidos. Por alguna extraña razón, parecía como si cada cosa y cada acontecimiento del universo estuvieran interconectados con las demás cosas y acontecimientos del universo. El mundo, el territorio de lo real, empezó a parecerse no ya a una colección de bolas de billar, sino a un solo y gigantesco campo universal, lo que Whitehead llamó el “entretejido sin costuras del universo.”

Incluso la física está, por tanto, reafirmando una intuición que hasta hace poco sólo se atribuía a los místicos y a los artistas: que en el nivel más profundo de nuestra existencia estamos todos interconectados.

Neptuno representa aquella parte de nosotros que, en el corazón mismo de nuestro ser, está ávida de disolver las fronteras y las divisiones que nos impiden tener la vivencia de nuestra unidad esencial con el resto de la vida. Para poder hacerlo tenemos que renunciar hasta cierto punto a nuestro ego, es decir, a nuestro sentimiento de ser un “yo” aparte. En sus tránsitos, Neptuno puede aportarnos el tipo de vivencias espirituales o experiencias cumbre mediante las cuales llegamos a trascender momentáneamente nuestra realidad normal de “yo-aquí-dentro” opuesta a “tú-ahí-fuera”, y a tener atisbos de aquella parte de nosotros que es universal e ilimitada. Cuando Neptuno está activo en nuestra carta, estos súbitos avances en la conciencia pueden producirse espontáneamente, en cualquier parte y en cualquier momento, aunque con frecuencia van asociados con ciertos sentimientos o actividades: momentos de serena comunión con la naturaleza, escuchando música, meditando ya sea a solas o en grupo, y otros semejantes.

El deseo de expansión y de crecimiento espiritual está siempre dentro de nosotros, pero hay ciertos períodos en la vida en los cuales se activa con más fuerza. Bajo la influencia de los tránsitos de Neptuno, la necesidad religiosa o mística puede ser movilizada por una insatisfacción o una disconformidad creciente con nuestra vida y nuestros logros actuales; quizás hayamos tenido un éxito financiero o social admirable, y sin embargo nos descubrimos pensando: “Bueno, ¿y qué? ¿Esto es todo?” Vacíos pese a haber conseguido cosas y logros externos, quizá nos encontremos con que la atención se vuelve hacia adentro y buscamos ahora el significado y la realización en el mundo interior del espíritu. Los gurus o los grupos religiosos pueden guiarnos en este viaje interior, pero –como nos lo recuerda el poeta Kabir- incluso ellos pueden ser una trampa si no andamos con cuidado:

Me río cuando oigo decir que los peces en el agua tienen sed.
No entendéis que lo más vivo de todo está dentro de vuestra propia casa;
Y por eso vais con aire confuso de una a otra de las ciudades santas.
Kabir os dirá la verdad: no importa a dónde vayáis, si a Calcuta o al Tibet.
¡Si no podéis encontrar dónde se oculta vuestra alma,
para vosotros el mundo nunca llegará a ser real!

Tomado de “Los dioses del cambio”
Howard Sasportas

martes, 2 de septiembre de 2008

Las crisis neptunianas. Parte I


Nuestro destino, el centro y hogar de nuestro corazón,
está en el infinito y sólo allí.

Wordsworth



Estas palabras, escritas por un gran poeta romántico inglés, encierran en sí la esencia de Neptuno: el deseo de transcender el sentimiento de ser un yo aparte para fundirse con algo más grande. Aunque con frecuencia hablemos de “encontrarnos a nosotros mismos”, es decir, que cada quien descubra su peculiar identidad y se defina en función de atributos y logros que él mismo ha escogido, Neptuno es lo opuesto: es el anhelo de perdernos, de disolver o trascender las fronteras del yo aislado. Pero para que podamos comprender plenamente que significa o implica la idea de trascender el yo, debemos recordar que se entiende por yo o ego.

Brevemente definido, “ego” es el sentimiento que cada uno tiene de sí mismo en cuanto individuo aparte; dicho de otra manera, nuestro sentimiento de ser un “yo”. Que seamos un “yo” significa que podemos autodefinirnos; somos esto, pero no aquello, terminamos en alguna parte y los demás empiezan en alguna otra. Sin embargo, no nacemos con un ego o sentimiento de “yo”, y en la vida intrauterina no tenemos conciencia de nosotros mismos como seres aparte: somos uno con nuestra madre, y para nosotros ella es el mundo entero. Por lo tanto, creemos que nosotros somos el mundo entero; creemos serlo todo, y experimentamos lo que Sigmund Freud llamaba un sentimiento “océanico” de la realidad. Sin embargo, después de nacer empezamos a diferenciarnos y a distinguirnos, no solamente de nuestra madre sino también del medio. Al crecer nos damos cuenta de que somos distintos, de que somos seres aparte de las otras personas y cosas que nos rodean: esto soy yo y esto es el no-yo.

Pero no sólo nos distinguimos de las otras personas, sino que llegamos también a identificarnos sólo con ciertas partes de nuestra personalidad y de nuestra naturaleza, negando otras o escindiéndonos de ellas. Dicho de otro modo, además de la escisión yo/otros, se da también una división o frontera entre nuestro yo (nuestro sentimiento de quiénes somos) y otras facetas de nuestra naturaleza que no queremos reconocer como propias o que ni siquiera sabemos que están ahí. Por ejemplo, podemos identificarnos con aquella parte de nosotros que es bondadosa y afectuosa, y negar o reprimir la que es negativa y destructiva. De tal modo, la escisión yo/no-yo significa no sólo trazar una línea entre nosotros y los demás, sino también dividir nuestra propia totalidad en dos partes: aquello de lo que somos conscientes y con lo que estamos dispuestos a identificarnos porque admitimos que nos pertenece, y aquello de lo que no somos conscientes o que no estamos dispuestos a admitir como parte nuestra.

Neptuno es un “disolvente de fronteras” y, en sus tránsitos, difumina o disuelve la frontera entre nosotros y los demás. Neptuno en tránsito formando aspecto con el Sol natal, por ejemplo, puede señalar un momento en que nos “perdemos” en otra persona, o en que tenemos vivencias de nuestra unidad con la totalidad de la vida. Pero Neptuno demuele también la frontera interna entre consciente e inconsciente, sumergiendo o anegando nuestra identidad consciente en contenidos provenientes del inconsciente. Si nos hemos identificado principalmente como seres fuertes, capaces y seguros de nosotros mismos, es probable que durante un tránsito de Neptuno en aspecto con nuestro Sol natal descubramos en nuestra naturaleza una vertiente de confusión, debilidad o desvalimiento. Neptuno es como un disolvente que diluye la fuerza de una energía hasta entonces concentrada, ya sea que se trate de una carrera o de una relación cuidadosamente estructurada, o bien de una convicción o de una actitud hacia nosotros o hacia el mundo tenazmente mantenida. Neptuno socava las fronteras, tanto las que hay entre nosotros y los demás como las establecidas entre el yo y el inconsciente.

Tomado de"Los dioses del cambio"
Howard Sasportas

Mohenjo Daro



Una antigua ciudad, densamente poblada en Pakistán, fue destruida instantáneamente, 2000 años antes de Cristo por una increíble explosión que sólo pudo haber sido causada por una bomba atómica.

Ésa es la conclusión de un investigador británico, David Davenport que se pasó 12 años estudiando las antiguas escrituras hindúes y la evidencia en el sitio dónde la gran ciudad - Mohenjo Daro estuvo alguna vez de pie.


Lo que se encontró en el sitio de Mohenjo Daro corresponde exactamente a Nagasaki, declaró Davenport, quien publicó sus sorprendentes resultados en un asombroso libro "Destrucción Atómica en el 2000 B.C." (Milán, Italia, 1979). Había un epicentro como de 50 yardas de ancho, donde todo fue cristalizado, fundido o derretido, dijo.

A sesenta yardas del centro, los ladrillos están fundidos en un lado, indicando una explosión. El horrible y misterioso evento de hace 4,000 años, que derribó Mohenjo Daro, fue grabado en un antiguo manuscrito hindú llamado Mahabharata, que ha sido custodiado por santos varones durante siglos:

Humo blanco caliente, que era mil veces más luminoso que el sol subió en brillo infinito y redujo la ciudad a cenizas, se lee en el relato. El agua hirvió ...caballos y carrozas de guerra fueron quemados por los miles.. . los cadáveres de los caídos fueron mutilados por el terrible calor, tanto que ya no parecían como seres humanos...

La descripción concluye:

'era una vista terrible de ver... nunca antes hemos visto un arma tan terrible.'

Basado en sus estudios de muchos manuscritos antiguos, Davenport cree que el fin de Mohenjo Daro estaba vinculado a un estado de guerra entre los arios y los mongoles. Los Arios controlaban regiones donde alienígenas espaciales minaban minerales y explotaban otros recursos naturales, cree él.

Porque era una ciudad mongol, los alienígenas habían estado de acuerdo en destruir Mohenjo Daro en nombre de los arios. Los alienígenas necesitaban la amistad de los reyes arios para poder continuar con su búsqueda e investigación, explicó Davenport.


Los textos nos dicen que a los 30,000 habitantes les dieron siete días para evacuar – una clara advertencia que todo estaba por ser destruido. Obviamente, algunas personas no consideraron la advertencia, porque en 1927 fueron encontrados 44 esqueletos humanos allí, sólo unos años después de que la ciudad fue descubierta.

Todos los esqueletos estaban allanados a tierra. Por ejemplo, se encontraron un padre, madre y niño allanados en la calle, con la cara hacia el suelo, todavía sosteniéndose las manos. Interesantemente, los textos antiguos se refieren repetidamente a los Vimanas, o carros volantes que vuelan con su propio poder, agregó.

La intrigante teoría de Davenport se ha encontrado con intenso interés en la comunidad científica. El nacionalmente conocido especialista William Sturm dijo:

'la fusión de ladrillos en Mohenjo Daro no podría haber sido causada por un fuego normal...'

El Profesor Antonio Castellani, ingeniero espacial en Roma, agregó:

'es posible que lo que pasó a Mohenjo Daro no fuera un fenómeno natural...'

Nota Breve

Mohenjo-Daro y Harappa, Pakistán:

David Davenport (1996), quien pasó 12 años estudiando las antiguas escrituras hindúes y la evidencia en el sitio antiguo de Mohenjo-Daro, declaró en 1996 que la ciudad fue instantáneamente destruida alrededor del 2,000 A.C. Las ruinas de la ciudad revelan el epicentro de la explosión que mide 50 yardas de ancho.

En esta ubicación, todo estaba cristalizado, fundido o derretido. A sesenta yardas del centro, los ladrillos fueron fundidos de un lado, lo que indica una explosión… el horrible evento misterioso de hace 4,000 años fue grabado en el Mahabharata.

Según ese texto,

“humo blanco, caliente, que era mil veces más luminoso que el sol subió en infinito brillo, reduciendo a la ciudad en cenizas. El agua hirvió… caballos y carrozas de guerra fueron quemados por miles… los cadáveres de los caídos fueron mutilados por el terrible calor por lo que ya no se veían como seres humanos…”


Fuente:

http://www.bibliotecapleyades.net/arqueologia/esp_mohenjo_daro_5.htm


Ciudades subterráneas



Capadocia

Catacumba romana


Ya sea antigua como en Jerusalem o moderna como en Montreal, una ciudad subterránea es un mundo aparte. ¿Pero... por qué se construyen estos túneles? Bueno, puede ser por varias razones. En el caso de los túneles antiguos, generalmente funcionaban como un escondite secreto, un refugio o un pasaje para conectar dos puntos de la ciudad sin ser vistos por enemigos.

Los túneles modernos funcionan muchas veces como una extensión de la línea de subterráneos, ampliándose hasta alcanzar proporciones sorprendentes. En Toronto existe un centro comercial subterráneo que ocupa 371.600 metros cuadrados. Increíble ¿No?. Muchas veces, estas ciudades funcionan además gracias a las condiciones climáticas exteriores. En Montreal, la ciudad subterránea es muy aprovechada en el helado invierno, donde muy pocos se atreven a pasear con temperaturas bajo cero.

Desenterrando la historia

En un recorrido por las ciudades subterráneas más increíbles podrás encontrarte con verdaderas joyas históricas. Son miles de túneles enterrados que esconden un pasado milenario. Ya desde la Edad Media, construir túneles era necesario para poder sobrevivir, incluso para practicar rituales paganos sin ser vistos, planear una revolución, atacar de improvisto o conectar dos pueblos. Algunos de estas ciudades llegaron a ser declaradas Patrimonio de la Humanidad. Conócelas:

Capadocia
Capadocia es una construcción sobre piedra que data de más de mil años de antigüedad. Este complejo está ubicado en la región de Anatolia Central, en Turquía. Se trata de una serie de edificaciones excavadas sobre las extrañas formaciones de piedra del lugar. Estas excavaciones incluyen túneles que conectaban algunos de los edificios más importantes del lugar, sobre todo iglesias y templos.

Sin embargo, entre los siglo VII y XII, la ubicación geográfica como punto neurálgico entre Oriente y Occidente, trajo muchas invasiones a la ciudad. Para resguardarse de los árabes y otros grupos atacantes, los habitantes de Capadocia construyeron ciudades subterráneas, como las de Kaymakli y Derinkuyu, que llegaron a ser las más importantes de la región. Capadocia ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad y se puede visitar diariamente.

Catacumbas romanas

Existe otro paseo donde los túneles llegan a alcanzar cientos de kilómetros de extensión.

No se trata de una ciudad... En los alrededores de Roma existe un verdadero monumento a la fe cristiana. Son los vestigios de los primeros cementerios cristianos, excavados bajo tierra con una trama laberíntica de galerías. Estos cementerios llamados Catacumbas contenían un sinnúmero de filas con nichos donde se albergaban los cadáveres. También existían varias reliquias que se disponían a lo largo de los pasajes, que siglos más tarde tuvieron que ser llevadas a las iglesias para evitar el saqueo. Hoy en día las catacumbas se pueden visitar como testimonio de la historia cristana en Europa.

La Cueva de Hércules
En la ciudad española de Toledo, los túneles subterráneos llegan a medir varias decenas de kilómetros, sin embargo algunos de ellos se encuentran bajo la desaparecida iglesia de San Ginés, o en propiedades privadas. Muchas partes del túnel sufren derrumbes, por lo que se hace imposible recorrer completamente los senderos. Se dice que la Cueva de Hércules era el refugio iberorromanos. También se dice que las cuevas se usaron como templo pagano mucho después de que el cristianismo se instale en Toledo.

El castillo de Dover
En Inglaterra, bajo el gran castillo de Dover existe una impresionante red de túneles subterráneos que fueron construidos en la Edad Media. Estos caminos secretos eran utilizados en las Guerras Napoleónicas como cuarteles por una gran cantidad de soldados que fueron convocados a Dover para preparar la invasión francesa. Este enorme complejo subterráneo fue también muy importante en la Segunda Guerra Mundial. Hoy en día se puede recorrer, disfrutando de una visita guiada por la historia de Inglaterra.

DiXiaCheng
Es sorprendente que algunas personas de Beijing no sepan que debajo de sus pies existe una ciudad subterránea. Por suerte, muchos viajeros sí lo saben y tienen la oportunidad de visitar este complejo de túneles de 85 kilómetros cuadrados. DiXiaCheng fue construído en 1970 por 70 mil trabajadores, justo después del conflicto Sino-Soviético. Está en la isla de Zhenbao, en el río Amur y sirvió como refugio para el 40 por ciento de la población, que se escondió en la ciudad subterránea antes de emigrar fuera de Beijing. En la gigante estructura anti-radiación –justo debajo de la calle comercial de Wangfujing– hay de todo, desde hostels, hasta teatros, tiendas de seda y alfombras... Incluso se ha convertido en un gran centro comercial y de negocios. Aunque te advierto: deberás soportar unos constantes 27 grados centígrados de calor.

Hay un mundo allí abajo

En la actualidad, las nuevas ciudades subterráneas ya no sirven como refugio contra atacantes... A lo sumo, muchas de ellas fueron pensadas para resguardarnos del intenso frío. Se trata en su mayoría de grandes complejos comerciales que se fueron construyendo en torno a la red del metro.

La Ville Souterraine
La Villa Subterránea de Montreal es la red subterránea más grande del mundo. Los 32 kilómetros de túneles subren más de 41 manzanas (cerca de 12 kilómetros cuadrados), conectando pequeñas tiendas, edificios, hoteles, oficinas, bancos y universidades, como también cines, salas de concierto, museos e incluso 8 estaciones de metro y la terminal de ómnibus. Conecta el 80% del espacio de oficinas y el 35% del espacio comercial del centro de la ciudad, reuniendo más de 2 mil negocios y 40 cines. La Ville Souterraine fue renombrada como RÉSO, un homónimo de la palabra francesa réseau, que significa "red". El complejo es una impresionante obra arquitectónica que además sirve de alivio para los habitantes de Montreal en los fríos días de invierno.

PATH

En Toronto, el gran complejo subterráneo PATH ("camino", "sendero" en inglés) se convirtió en el mayor centro comercial bajo tierra del mundo. Posee 371.600 metros cuadrados, 27 kilómetros de pasajes y 1.200 tiendas. Además, une los edificios y atracciones más importantes del centro de la ciudad, con 6 estaciones de metro... Un dato curioso: por allí caminan 100 mil personas todos los días. Es realmente una ciudad subterránea.

Chikigais en Japón
Las cinco ciudades subterráneas –o "Chikigais"– más grandes de Japón son centros comerciales. El mayor tiene 81.765 metros cuadrados y está ubicado en Osaka. Lo siguen Yaesu Chikagai en Tokyo, Kawasaki Azalea en Kawasaki, Central Park Chikagai en Nagoya y Diamor Osaka en Osaka. Las ciudades de Osaka y Tokyo son las que poseen las mayores redes subterráneas, con restaurantes, estaciones de metro, tiendas y centros de entretenimiento.

Forum des Halles

Este centro comercial parcialmente construido bajo tierra fue inaugurado en 1979 en París. El edificio está conectado con la estación de metro Chatelet-Les-Halles, el centro neurálgico del sistema de trenes subterráneos de la ciudad (RER).

El Forum des Halles tiene además la particularidad de estar conectado con una red de antiguas catacumbas de 300 kilómetros que fueron también utilizadas como pasadizos secretos en la época de la revolución.

Town Hall
Sydney es conocida internacionalmente por su red de centros comerciales subterráneos, que se ubican alrededor de la estación del metro Town Hall.

Los túneles van hacia el sur por el distrito cinematográfico de George Street, hacia el oeste debajo del Ayuntamiento y hacia el norte por el Centro Comercial Pitt Street, en dirección hacia el edificio Reina Victoria. La rama norte de esta fascinante red de túneles une el edificio Reina Victoria con las Galerías Victoria y el Sydney Central Plaza. Estos centros comerciales unidos suman 3 kilómetros de camino bajo tierra. En 2005, la corporación Westfield agregó 500 metros al recorrido subterráneo.

Estas ciudades subterráneas le dan al viajero otra perspectiva de la vida social y cultural de un destino. Además, es una gran chance para los días donde el clima no nos permite pasear al aire libre... Hay muchas ciudades subterráneas en el mundo, las hay misteriosas, escondidas, pequeñas, grandes, comerciales, históricas... Pero todas ellas tienen algo en común: la sensación única de estar en una cueva, sin tener noción del afuera y sin ver la luz del sol.


Fuente:
http://www.viajeros.com/article974.html