domingo, 20 de julio de 2008

LAS ALMAS GEMELAS


Dios creó un TODO y lo llenó de vida; luego lo dividió en dos y cada una de esas dos partes reencarnó en dos seres diferentes. Deberían evolucionar cada una a través de vidas separadas. Así nacieron las almas gemelas, ese es el concepto de su existencia y la razón del por qué están separadas.


Sin embargo, aunque nacemos en cuerpos diferentes, la unión de esas almas no termina jamás y a través de muchas reencarnaciones estaremos juntos, cada una en un escenario diferente, viviendo vidas paralelas, con las mismas experiencias, pero no nos reconocemos desde el primer instante porque falta evolución y por eso necesitamos de otras relaciones. Pero el reencuentro al final, es inevitable.


Las almas gemelas tienen los mismos intereses, su atracción no es sólo física o sexual y la ternura ocupa sus instantes y sus miradas. Ese amor trasciende la edad, la materia, la raza, el credo, las distancias. Al verse, sienten una infinita necesidad de abrazarse y besarse y expandir las energías de sus corazones. Ambas desean crecer espiritual e intelectualmente, se incentivan mutuamente por ese crecimiento personal, no existe entre ellas el egoísmo ni la individualidad y tienen el deseo, aunque inconsciente, de llevar a cabo su misión juntos.


Se complementan en todos los sentidos... ¡casi piensan lo mismo! Se aceptan, se respetan, hacen planes para el futuro, se quieren como son. Si se pelean parecen marchitarse y buscarán rápidamente aclarar sus malentendidos, con humildad y generosidad el uno por el otro. Y su amor crecerá cada día más y más. Se dan cuenta que aunque separadas han estado buscándose siempre, ahora comprenden el por qué de la espera, por qué la alegría de vivir y por qué los corazones no se cerraron a la llegada del amor, nunca. Sus experiencias pasadas fueron la preparación para el reencuentro.


Las almas gemelas se atraen más fácilmente cuando los dos tienen buen humor, son activos, vivaces, conversan largamente, la música los transporta a su lugar original. Buscan el éxtasis y lo disfrutan. Hacer el amor es una experiencia que cobra un inusitado significado y en un indescriptible instante de esa unión, logran reconocer a través de sus ojos, el alma que estaban buscando y entonces... ¡sabrás que esa es tu otra mitad!


Si estás esperando el amor verdadero debes activar ese reencuentro, manteniendo la fe en su llegada, tomando cada experiencia como un paso adelante, orando, llamándolo y bendiciendo a ese ser que aún no conoces pero esperas, él también estará esperando por ti. Cuando la soledad duele más, aparece al fin. Pueden pasar años, pero en el fondo de tu corazón, sabrás siempre que existe y cuando llega, el Planeta entero se confabula a favor de ese encuentro y comienzan a desencadenarse toda suerte de acontecimientos para que finalmente estén juntos.


Si aún no has encontrado tu alma gemela, no te afanes, aún no es hora, aguarda con fe. Y esperar con fe, es tener la absoluta certeza de que sucederá y que esta vez será para siempre... ¡será un amor eterno!

Un abrazo del Alma.
Patricia Maradei

2 comentarios:

fátima dijo...

Curiosa teoría ésta de las almas gemelas, Archernar... En mi naturaleza altamente crítica, siempre me rebelo contra las cosas excesivamente bucólico-pastoriles. Una pelea y lucha consigo misma y con la vida para comprender, meramente para comprender.

Sí que me gustaría seguir investigando sobre ese tema, sobre todo, a nivel astrológico. En las sinastrias, en las compuestas, se ven cosas raras, alucinantes más bien, diría yo. No controlo lo suficiente de astrología kármica aún como para determinar ese concepto y visualizarlo correctamente en dos cartas determinadas. Porque, ¡ay!, eso de los famosos aspectos armónicos entre Sol-Luna, me parece quedarse muy cortos, resumir demasiado, profundizar demasiado poco. Ahhh.., seguramente esté equivocada, pero cómo saberlo cuando aún me falta tanto por aprender.

Interesante tema, repito: las almas gemelas y su significado astrológico. Una vez más, estamos navegando a ciegas por el océano de Dios.

Saluditos!

Achernar dijo...

Fátima:

Así, en pocas palabras, el Yo Superior se manifiesta en el mundo fenoménico mediante dos polaridades: una corresponde a un ser humano hembra y la otra a un ser humano macho. Se podría decir que una polaridad es positiva y la otra negativa, tan sólo por darle un nombre al tipo de energía de cada polaridad.

Así como El Creador construye el Universo para manifestrarse en otra dimensión y, tal vez, aprender, así mimso el Yo Superior se expresa en el mundo material mediante dos seres humanos de distinto sexo. Esas con las llamadas "almas gemelas", y según la teoría cada cierto tiempo cambia la polaridad de cada una de esas emanaciones o partes del Yo Superior, de modo que si en esta vida soy mujer en la próxima puedo ser hombre y viceversa.

Supuestamente, cuando ambas almas gemelas han evolucionado hasta el nivel del Yo Superior se funden con su mente (la mente del Yo Superior) y descubren o se dan cuenta de que nunca han estado separados.

Esa es la teoría, así a grosso modo.

Tengo textos al respecto pero tendría que tipearlos, copiarlos a mano, en el teclado para poder ponerlos en el blog y eso es demasiado trabajo, y tal vez sería una pérdida de tiempo.

Al final todo tiene que ver con energía, con cargas energéticas que forman determinado patrón.

A nivel físico es pura química la atracción entre dos personas, a otro nivel esa atracción se relaciona con deerminados patrones energéticos que al encontrarse cercanos "calzan" el uno en el otro, como un rompecabezas.

También existen las almas complementarias, algo así como el rompezabezas casi completo pero le faltan una o dos piezas, a veces la relación puede funcionar y a veces no por la disonancia que se crea entre patrones no similares, pues "falta algo".

Saludos