lunes, 21 de abril de 2008

Los astros al diván


Cada vez más psicólogos recurren a la carta natal para tratar a sus pacientes. La polémica y la opinión del psicoanálisis y de otras escuelas de la psicología.

Por Dolores Vidal


La astrología aliada a la psicoterapia? Lo cierto es que cada vez más psicólogos recurren a ella para iluminar, según dicen, la caverna del inconsciente. Se anotan en cursos para asomarse a este saber de origen incierto y hasta supervisan con astrólogos el trabajo que realizan a sus pacientes. "Noto cierto crecimiento en el interés de los psicólogos por la astrología —cuenta el astrólogo y profesor en filosofía Jorge Bosia—. Si lo medimos por profesiones, van a la cabeza en las clases de astrología y mitología que doy hace ya 15 años". También el director de estudios y secretario de la Fundación Centro Astrológico de Buenos Aires, Jerónimo Brignone, dice que es "llamativo" el interés de los psicólogos por los cursos de astrología que se dictan allí desde hace 30 años. "Hay un porcentaje más alto de psicólogos que de otras profesiones".

Si bien el fenómeno no es nuevo (desde los años 60 la astrología comenzó a colonizar los consultorios psicológicos), hoy la tendencia a usar la carta natal (un dibujo del cielo al momento del nacimiento) como un recurso de la psicoterapia se multiplica puertas adentro. Esta práctica sucede, aunque de eso no se hable. Por cierto, la mayoría de los psicólogos que entran en diálogo con la astrología evitan admitirlo públicamente por temor a la hoguera de la racionalidad.

"Es fuerte el prejuicio —agrega Bosia—. El paradigma científico moderno funciona desde hace 300 años, salirse de él es volverse marginal. Eso pasa hoy con los psicólogos. La metafísica moderna no acepta a la astrología porque es un lenguaje simbólico donde la herramienta es la interpretación. Para la ciencia moderna lo real es lo que se puede medir". De hecho, la astrología no es considerada una ciencia y sin embargo, no se le puede negar la penetración masiva que tiene en la cultura. Todos los días millones de personas leen los horóscopos para saber qué les depara el destino. Y así, entre el pensamiento mágico y la ciencia, en esa franja incierta nace el debate. Hace más de 50 años el médico psiquiatra Carl Gustav Jung, uno de los discipulos de Freud, dijo que la astrología es la suma de todo el conocimiento psicológico. El la utilizaba para entender la simbiología del inconsciente. Entonces, vale averiguar —más allá de los prejuicios— si es útil la carta natal como instrumento de diagnóstico y tratamiento en una psicoterapia. ¿Es un recurso serio o pura palabrería? ¿Qué opina el psicoanálisis y otras corrientes de la psicología sobre esta práctica? El cielo puede esperar

Desde la Asociación de Psicólogos de Buenos Aires la postura crítica es categórica."Nuestra asociación entiende que la carta astral no constituye herramienta alguna de diagnóstico o tratamiento", dice la licenciada Patricia Helman, secretaria científica de esa entidad. Y la posición del psicoanálisis tampoco deja lugar a dudas. "El psicoanálisis no reconoce validez a la búsqueda de respuestas a nivel astrológico —apunta la médica psiquiatra María Inés Raitzin de Vidal, presidente de la Asociación Psicoanalítica de Buenos Aires—. El auge del pensamiento mágico, como es la astrología, se explica siempre en los períodos históricos donde prevalece la incertidumbre".

En la misma línea, el doctor Pedro Boschan —médico psicoanalista y profesor de Salud Mental de la Facultad de Medicina de la UBA— opina que resulta un contrasentido que un psicólogo recurra a la astrología. "Si la carta natal marca un destino inexorable, cuál sería el sentido de la psicoterapia —cuestiona—. Desde el psicoanálisis pensamos que el ser humano —reconociendo los factores condicionantes de su conducta— participa en definir cuál es su destino. Además, si uno es un profesional, consultar a un astrólogo para supervisar el trabajo terapéutico que se realiza con los pacientes muestra una falta de confianza en su campo específico que es la psicología".

Aunque con cautela, más flexible es la postura de la Asociación Gestáltica de Buenos Aires. "Si bien la Gestalt no trabaja con la astrología, tiene un enfoque más abierto que el psicoanálisis —observa la psicóloga Nora Spinetto de esa entidad—. Trabaja con un concepto del hombre que incluye lo psíquico, emocional, corporal y espiritual. Se inscribe en las terapias humanísticas, que van más allá de la temática del ego y el yo, propia del psicoanálisis. Yo creo —aclaro que es mi opinión personal no la de la Gestalt— que la astrología completa a la psicología. Es un recurso interesante".

En la vereda pro-alianza psicoterapia-astrología se ubica la licenciada en psicología (UBA) y astróloga, Mirta Perrone. Ella divide las aguas entre la astrología predictiva (la de los horóscopos) y la astrología psicológica. "Hay resistencia cultural porque existe una forma de practicar la astrología vinculada al pensamiento mágico como es la astrología predictiva. Pero, la línea astrológica que yo sigo, que es la psicológica con orientación junguiana, no hace predicción. En sus orígenes, la astrología no era predictiva, sino orientativa. No hay determinismo, hay condicionamiento por el momento del nacimiento (en realidad, el instante del primer llanto). Pero ese condicionamiento también está dado por la familia, el país en el que se vive...", explica la psicóloga que tiene un diploma en counselling astrológico de la Facultad de Estudios Astrológicos de Londres.

Según Perrone, la carta natal es un mapa de la psique que señala focos de potencial y conflicto. "La información que te da del paciente puede obtenerse en sesión, pero después de años de terapia". Coincide con esta postura alejada del concepto de destino fatal, el licenciado en psicología Enrique Depietri. "La carta natal es una radiografía, una combinación de energías que formulan una pregunta y la psicología humana individual daría la respuesta a esa pregunta", dice. Creer o no creer, ¿será esa la cuestión?

http://www.clarin.com/suplementos/mujer/2004/06/01/m-00601.htm