jueves, 21 de febrero de 2008

Elegir un método para pronosticar (Astrología)


Elegir un método para pronosticar (Astrología)

No cabe duda que hay unanimidad entre los astrólogos, cuando se trata de interpretar una Carta Natal. Aunque tengo libros que leí, hace años, concretamente poco después de la boda del príncipe Carlos con Diana, cuya interpretación decía que iba a ser una buena pareja (que serian felices y comerían perdices).

Yo me pregunto, como puede un astrólogo que se dedica a realizar estudios sobre cartas de famosos, se le puede pasar por alto en un tema como el de Lady Die, que tiene la Casa VIII ocupada por tres planetas maléficos, y con otros indicadores de vida acortada y violenta… no lo tengan en cuentan, se sabe que muchos dicen que nunca hay que pronosticar la muerte, pero todos tenemos que morir, por lo que sí, se le puede indicar el tipo de muerte, no es lo mismo fecharla en el tiempo, que decir la forma del fin de su vida, pues una persona puede perfectamente tener una muerte violenta a sus 80 años.

Si la interpretación de una Carta Natal da muy buenos resultados, no es lo mismo cuando se trata de pronosticar, es decir de poner fecha a los futuros acontecimientos, aquí la Astrología deja mucho que desear.

Los sistemas de pronosticación proliferan, cada practicante piensa que su sistema es el mejor.

Esta proliferación de procedimientos, constituye la prueba evidente de que dichos sistemas son algo decepcionantes.

En teoría, cuantos más métodos se utilicen mejor resultados se obtienen, pero en la práctica ocurre todo lo contrario. Quiero decir que con varios de ellos, se puede explicar cualquier acontecimiento pasado, pero cuando se trata de predecir, con suficiente probabilidad de éxito un acontecimiento futuro no ocurre lo mismo.

El que suscribe, nunca ha tenido profesor. Soy autodidacta, tampoco he tenido la oportunidad de conocer, ni conversar con astrólogos o estudiantes de astrología.

Para mi la Astrología a sido mi compañera en esta vida durante 25 años. No ha sido mi profesión, ni tampoco me he dedicado a interpretar cartas, simplemente a estudiar y comprobar en mi tiempo libre. Aunque ahora pienso dedicarle todo el tiempo del mundo a mi segunda esposa.

Hay muchos libros buenos, entre ellos los hay mejores y peores, opino que de cada cual hay que extraer lo mejor y desechar el resto. Personalmente, sin menospreciar a otros muchos aconsejaría:

L´horoscope annuel simplifié, del autor H.J. Gouchon (el más honrado para mi, pienso traducirlo al Español en mis ratos libres aquí.)

Las previsiones futuras, también de H.J. Gouchon

Predecir por la astrología, del autor André Barbault

Y el libro indispensable para todo: Astrología racional, de Adolfo Weiss

Vamos a ver a continuación que opina Henry Gouchon:

LOS DIVERSOS METODOS PREDICTIVOS



(Ensayo de puesta a punto y demostración)

1 -PEQUEÑO INVENTARIO DE LAS TEORÍAS EN CIRCULACIÓN

Si la previsión es un arte difícil, no se debe únicamente a la complejidad de las múltiples influencias que están continuamente en juego –inconveniente contra el que estamos desarmados – y lo que es más grave- que no honra precisamente a los astrólogos- es que existe en la literatura astrológica una sobreabundancia de técnicas que sirven principalmente para complicar la cuestión y descorazonar a quien aborda esta ciencia por primera vez, sin disponer de ningún criterio para escoger entre las múltiples soluciones que se proponen. Como ya he estado tentado de hacer en mi HOROSCOPE ANNUEL SIMPLIFIE, el motivo de este libro es el de proponer una gran simplificación y de tratar de solucionar este irritante problema o, al menos, de proponer una solución sobre algo más sólido que las simples consideraciones teóricas o los ejemplos aislados a los que se puede hacer alusión, pero que no constituyen de ninguna manera una demostración válida.

Previamente, encontramos indispensable una enumeración de las teorías más corrientes –o las más inverosímiles para hacer resaltar la urgencia de una simplificación.

a) La técnica predictiva más corriente y que es casi universalmente utilizada está basada sobre lo que se llama los TRANSITOS PLANETARIOS, método por el cual los pasos de los planetas rápidos son susceptibles de informarnos de los pequeños sucesos diarios y los planetas lentos acerca de los sucesos del mes y también del año según la velocidad del astro. Este método seduce a todos aquellos que tienen un espíritu científico, porque es simple y reposa sobre una base astronómica indiscutible: la posición real de los astros en el momento estudiado, comparado con el Cielo de Nacimiento. Este sistema está aceptado por aquellos investigadores que rechazan todos los métodos restantes.

b) En segundo término podemos situar las REVOLUCIONES SOLARES, cuyo principio también es muy atrayente, ya que se trata de un horóscopo aniversario trazado cada año cuando el Sol vuelve a su lugar de nacimiento, horóscopo en el que, teóricamente, están indicados los principales hechos que deben sobrevenir durante los 12 meses que siguen al aniversario.

c) Podemos situar, aquí, las DIRECCIONES SECUNDARIAS O PROGRESADAS basadas en la correspondencia de un DIA = UN AÑO de vida. Si la persona tiene la edad de 50 años por ejemplo, se trazará una Carta para el quincuagésimo día después del nacimiento y se hará además una comparación con la carta natal tomando en consideración los aspectos entre los planetas progresados y los planetas natales. Hasta aquí no tenemos nada que decir, el método es bastante lógico y atrayente, tanto más para algunos que creen que esta equivalencia de UN DIA = UN AÑO estaría inspirada en un texto bíblico. Pero como los aspectos entre cielo progresado y cielo natal no son muy numerosos, se ha sentido la necesidad en un momento dado de adjuntar los aspectos entre PLANETAS PROGRESADOS, lo que parece ya discutible a primera vista. Pero allí donde ciertos astrólogos han llegado demasiado lejos (me parece que son los ingleses?) es cuando han hablado de ¡¡¡DIRECCIONES PROGRESADAS PRENATALES!!! (que significa que por cada 50 años es necesario estudiar una fecha situada 50 días antes del nacimiento). Yo me pregunto si no son estas teorías “extravagantes” las que han contribuido grandemente a desacreditar la Astrología en las esferas científicas.

d) El cuarto lugar es, indiscutiblemente, para la DIRECCIONES SIMBOLICAS en que las que se hace simplemente AVANZAR todos los factores del “radix” un GRADO por AÑO en longitud. Estas direcciones, muy numerosas, han tenido siempre un gran éxito porque se leen a simple vista e instantáneamente, sin ningún cálculo. Por otra parte su gran número provoca inevitablemente, innumerables coincidencias, de manera que, a simple vista, es muy difícil determinar si tienen una “acción” o se trata simplemente de caprichos del azar. Yo creo que son también los ingleses, si mi memoria no me engaña, los que para hacerlo más científico han postulado el hacer avanzar los planetas 59,08” por año en vez de un grado y han a esto “sistema radix”. Otra solución consiste en tomar el paso del Sol en ASCENSIÓN RECTA, lo que exigiría ya cálculos, pero el método es muy poco utilizado.

(Las definiciones de los términos astrológicos poco utilizados serán dadas más adelante).

e) Por una cruel ironía del destino, es en quinto lugar que debemos situar el UNICO método realmente TRADICIONAL de DIRECCIONES, si nos basamos en el grado de utilización de esta clasificación entre los astrólogos modernos. Este método llamado DIRECCIONES PRIMARIAS (ver definición más adelante) se basa en los escritos de PTOLOMEO (siglo II). Este sistema presenta un inconveniente con relación a los cuatro precedentes: necesita cálculos y un poco más de tiempo –dos enemigos de la vida moderna o si se prefiere del mínimo esfuerzo…

Los 5 métodos predictivos que han sido tratados merecen el calificativo de SERIOS, porque reposan sobre bases astronómicas precisas, o sobre consideraciones simbólicas muy atractivas. Podemos anunciar que nada más habrá de SERIO en las teorías que va a ser expuestas en los párrafos siguientes y que merecen el título de:

2 -EL SEDUCTOR ESPEJISMO DE LAS INNOVACIONES

Todos los astrólogos que han querido aplicar la astrología a la conducta de la vida, han encontrado siempre grandes dificultades en el campo de la previsión, ya que el control de un texto no puede prestarse a ambigüedad (en tanto que la descripción de un carácter no reclama el mismo rigor). Para hacer frente a estas dificultades, y llenar el hueco dejado por un sistema predictivo, resultaba muy tentador innovar y poner en marcha un nuevo método direccional o predictivo (a veces muy al margen de la Astrología). Porque la experiencia demuestra una cosa: Cuantos más factores son introducidos en una carta, más fácil es su interpretación (al menos por regla general). Es por esto que PLUTÓN fue adoptado con entusiasmo por numerosos astrólogos, antes de que estuviéramos muy seguros de su papel. Y si mañana fuera confirmada la existencia de MINOS, todo induce a creer que habrá una “precipitación” hacia esa dirección.

Por otra parte, esta necesidad de innovación es tan grande, que una publicación reciente nos da los domicilios, exaltaciones, etc., de dos planetas que no han sido todavía descubiertos. Y en Alemania existe, al menos, una escuela que utiliza varios planetas ¡¡¡HIPOTETICOS!!! Pero yo creo que es en el campo de los métodos predictivos –de las direcciones- donde las teorías más fantasiosas han visto la luz, incluso sirviéndose, a veces, de una base astronómica.

Es imposible citar todo lo que ha sido realizado en este terreno, he aquí, solamente, algunos ejemplos:

f) Existe en todo el mundo un sistema de direcciones llamadas TERCIARIAS en las que se hace corresponder un DIA después del nacimiento a un día LUNAR, es decir 27 días terrestres aproximadamente. Esto supone la obligación de realizar un tema, por ejemplo a una persona de 64 años, para el 855º día después de su nacimiento, sólo para leerle el destino de un período de 27 días.

Para estudiar un período de algunos años, este método es tan complicado, que estoy persuadido que no ha sido nunca seriamente experimentado…Si examinamos las cosas muy superficialmente, puede ilusionarnos, porque si yo realizo una carta para el 855º día después del nacimiento, encontraré 10 Planetas, 12 Casas, y un cierto número de aspectos y sería una verdadera mala suerte no encontrar en esto alguna cosa que no corresponda a algún suceso que se producirá en 27 días. Es actuando así como siempre se encuentran ejemplos aislados y se presenta enseguida como formando parte de una ley. Como máximo, podemos concebir que el 855º día después del nacimiento pueda influenciar el 855º día lunar, pero ¿qué pensar de la segunda versión de la teoría, que dice que podemos, igualmente, contar los días a la inversa y considerar el 855º día ANTES del nacimiento para arrojar luz sobre el principio del sexagésimo cuarto o sexagésimo quinto año? La teoría es tan inverosímil –e inaplicable en la práctica- que es inútil intentar una verificación.

g) He oído hablar recientemente de otro método muy simple y atrayente que preconiza simplemente el hacer corresponder cada casa a una período de 6 años de vida y determinar los pronósticos para este período según las características de la casa “cruzada” por el cliente (cito de memoria). Aquí no hay ya ninguna base astronómica, y menos de direcciones, pero señalo este método para demostrar que no puede ser tomado en consideración y que un simple razonamiento lo prueba: si cada Casa debe abarcar 6 años de vida, la persona atravesará la Casa VIII entre los 42 y 48 años inclusive, lógicamente se debería notar durante este período un crecimiento sensible de defunciones y las tablas de mortalidad no denotan nada semejante. Podríamos hacer el mismo comentario para las enfermedades, para los enlaces, para el éxito profesional, etc., pero todo esto demuestra que estamos en presencia de un simple método adivinatorio aparentemente sin ningún valor y en todo caso sin nada que ver con la Astrología o las direcciones.

h) Un día oí hablar igualmente de un método direccional en el que se hacía intervenir la diferencia de la latitud zodiacal de los planetas. Esto me pareció hasta tal punto inverosímil que no insistí. Cito el caso para demostrar a qué errores se puede llegar si estamos desprovistos de sentido crítico y si no se conoce gran cosa sobre Astrología.

i) Una teoría aprobada, a menudo, por astrólogos serios, pero desprovistos de experiencia o sentido crítico, se refiere al PUNTO-GAMMA o 0º de Aries, al cual se divierten en hacer viajar en los dos sentidos y a diferentes velocidades llevando a veces el paso a 6º y otras reemplazando el Punto Gamma por el AS. Entre estas teorías, hay dos que han hecho un cierto ruido en un momento dado.

J y k) Se trata de dos PUNTOS FRANKLAND, es decir, del punto GAMMA que se mueve según dos PASOS diferentes. En primer caso es UN grado por año y en el segundo es 4,2827º por año, siempre en longitud. Para obtener esta cifra con decimales yo creo que el autor ha fijado en 84 años la duración máxima de la vida humana (como media, supongo) y durante este lapso de tiempo el Punto Frankland nº 2 debe efectuar una vuelta completa al zodíaco. En efecto, 4,2827x 84= 360º exactos. Estamos pues en presencia de una teoría aparentemente científica, ya que el autor hace intervenir la 10.000ª de grado en el cálculo. Esto merece una verificación que nos informará del valor del método y nos hará comprender, al mismo tiempo, cómo nacen múltiples teorías sin ninguna utilidad práctica.

3- COMO VERIFICAR UNA “INVENCIÓN”

Es muy sencillo, pero es necesario tener el coraje y la voluntad de hacerlo antes de poner en circulación cualquier nueva teoría direccional. El “inventor” no debe jamás olvidar que toma una pesada responsabilidad divulgando falsas ideas que inducirán al error a sus lectores, sus admiradores y si los tiene a sus alumnos. Esto puede producir una especie de “bola de nieve” hasta que otro investigador sensiblemente más desconfiado, a partir de algunas experiencias previas, haga caer este castillo de naipes.

Yo creo que existen en el mundo astrológico múltiples grupos o escuelas que corren el riesgo de hundirse cualquier día por haber innovado a toda costa, basándose, solamente, en la intuición, la imaginación o algún razonamiento análogo y sin haber efectuado, previamente, investigaciones serias.

Hecha esta observación, para verificar el Punto Frankland segunda versión, voy a considerar 7 sucesos notables en la vida de napoleón III, bien conocido, y a anotar la posición del P.F y sus principales aspectos durante cada suceso:

a) Tentativa de STRASBURGO (fracaso)

Edad = 28,55x 4,2827 = 122º ó 2º de Leo. Este grado forma un doble trígono con Venus y Mercurio, el aspecto es por lo tanto CONTRARIO al suceso.

b) Tentativa de BOLONIA y cárcel a los 32,30 años.

32,30x 4,2827 = 138 ó 18º Leo. No hay aspecto preciso a 1º aproximadamente sobre este punto. Es una laguna lamentable, ya que el fracaso tuvo graves consecuencias durante 6 años.

c) Evasión a los 38,10 años.

Corresponde a 13º Virgo para el P.F. Esta vez la dirección concordaría con un trígono sobre el AS y un textil sobre el MC. Esto demuestra que con no importa qué método se puede, siempre, acertar algún aspecto de vez en cuando.

d) Proclamado Emperador a los 44,64 años.

Resulta un P.F. a 11º Libra, aspecto de naturaleza CONTRARIA, ya que está en cuadratura con el AS.

e) Atentado, sin heridas, a los 49,74 años.

Estando el P.F. a 3º de Escorpio, nos encontramos con el aspecto más preciso y en concordancia de toda la serie, ya que forma una conjunción a Urano, prácticamente exacta.

f) Pérdida del trono a los 62,37 años.

El punto F. está a 27º de Sagitario. Se encuentran en una zona totalmente CONTRARIA al suceso ya que está muy cerca del textil de la Luna y de un doble trígono sobre el grupo Sol-Marte.

g) Muerte a los 64,72 años.

Resulta un P.F. a 7º Capricornio sin aspecto preciso pero cercano al textil de Júpiter. Según ciertas teorías este punto debe, sobre todo, intervenir en caso de muerte. Su ausencia no hace sino demostrar que la teoría es incierta.

Después de esta prueba, me pregunté si el paso de UN grado por año daría mejores resultados. Ahora bien, como no fue así y para no hacer pesado este párrafo, sólo citaré dos ejemplos: 1) Oposición con el MC cuando la subida al Trono; 2) Doble textil sobre Venus y Mercurio en el momento de la pérdida del Trono.

Realicé una tercera experiencia, retomando los 7 sucesos antes citados y DISMINUI la fecha en 5 años, lo que me dio también siete sucesos FICTICIOS y por cada uno de ellos reconstruí la posición de P.F de la primera versión, es decir, UN grado por año de progresión. Para mi sorpresa, constaté que, por el solo juego del azar, tenía CUATRO concordancias sobre SIETE entre el suceso y la posición del P.F.

Esto demuestra sobradamente que en tales investigaciones no debemos limitarnos a algunos ejemplos, es necesario al menos encontrar OCHO o NUEVE concordancias sobre DIEZ para que el nuevo método merezca un estudio más profundo.

Creo que un sistema debe ser rechazado principalmente cada vez que se encuentren aspectos contrarios al suceso considerado.

Para terminar estas consideraciones, he hecho una experiencia tratando siempre sobre las mismas 7 fechas, pero confrontadas con las direcciones VERDADERAS del AS.

Ahora bien, aparte de la dirección del AS al sextil del grupo Sol-Marte que se forma durante su cautividad hacia los 35 años de edad aproximadamente y del que ignoramos las consecuencias (yo creo que escribió un libro hacia esa época), todos los otros aspectos están en concordancia con los hechos citados. En particular no se forman configuraciones CONTRARIAS.

En resumen: como he escrito ya varias veces, es indispensable que los “inventores” de nuevas teorías interpretativas o previsoras tomen a bien someterse a alguna verificación seria y cifrada antes de poner en circulación sus descubrimientos. Sin esto la Astrología va a convertirse (lo es ya en el terreno de la previsión) en un verdadero “revoltijo” del cual será imposible extraer la menor regla válida. Una clarificación es indispensable si no queremos descorazonar de entrada a las nuevas vocaciones, y si queremos reducir las críticas de los investigadores hostiles.

4- LA IMPERIOSA NECESIDAD DE ESCOGER

No estaría de más adjuntar a la lista precedente una media docena de otros métodos predictivos, en general tan inverosímiles los unos como los otros. Pero sería, de todas maneras, inútil, aún TOMANDO EN CONSIDERACIÓN UNA DOCENA DE MÉTODOS, YA QUE SI QUEREMOS APLICARLOS NOS ENCONTRARIAMOS EN CADA CASO EN PRESENCIA AL MENOS DE UNA DECENAS DE SOLUCIONES DIFERENTES, ENTRE LAS CUALES SERÍA IMPOSIBLE ESCOGER, a pesar de disponer de una parte de intuición. Resulta, por lo tanto, que para abordar la previsión astrológica es indispensable escoger, eliminar lo que no tiene valor. Evidentemente no podemos basarnos sobre simples razonamientos u opiniones para realizar una elección que debe ser dictada, sobre todo, por la experiencia. Yo no tengo la pretensión de resolver, aquí, enteramente el problema; pero adoptando el camino a seguir recomendado, llegaremos fácilmente a encontrar la explicación de 9 sucesos sobre 10, a veces, hasta sobre 20. He aquí, por lo tanto, lo que propongo:

a) Todos los métodos descritos en los apartados f) a k) deben dejarse de lado automáticamente, porque carecen de bases dignas de consideración.

b) Entre los 5 métodos considerados como SERIOS eliminaría de entrada las DIRECCIONES SECUNDARIAS porque no pertenecen a la TRADICIÓN, habiendo sido puestas de moda por PLACIDO hacia 1650. Una verificación sobre 60 casos de muertes bruscas, ha revelado que el sistema carecía de valor demostrable. Por otra parte, desde hace décadas y en la práctica, he constatado siempre que estas direcciones eran particularmente caprichosas y a menudo estaban ausentes en hechos decisivos.

c) He dejado de lado las DIRECCIONES SIMBOLICAS, a pesar de encontrar en su utilización innumerables concordancias, probablemente debidas a que se acercan a menudo a las direcciones primarias. Las investigaciones estadísticas hechas con estas direcciones no han dado ningún resultado positivo. Debemos, por otra parte, remarcar que son válidas para todas las personas nacidas el mismo día (salvo para el MC y el AS) pero no suficientemente “individualizadas”.

d) A pesar de correr el riesgo de apenar a sus partidarios convencidos, he dejado de lado, por el momento, las REVOLUCIONES SOLARES, a cuyo respecto nunca he podido efectuar ninguna verificación seria. Pero aquí no se trata de poner en duda el valor del horóscopo aniversario, sino simplemente de dejarlo “en cuarentena” porque no es posible, partiendo de los diez planetas, las 12 casas y los aspectos de una R.S precisar un pronóstico que no fuera indicado por las direcciones o los tránsitos. Creo, pues, que las R.S deben ser un elemento complementario y no principal. He aquí, a titulo de sondeo, una pequeña experiencia que viene a demostrar que el papel atribuido a las R.S por algunos autores entusiastas es exagerado:

5- ALGUNAS NOTAS SOBRE EL ALCANCE DE LAS DE LAS REVOLUCIONES SOLARES

En mi “Horoscope Annuel Simplifié”, Pág. 61, publiqué un cuadro dando las posiciones natales de 21 horóscopos de víctimas de accidentes de aviación. Para tener una idea –muy aproximada, evidentemente- de la importancia de las R.S., anoté todas las posiciones planetarias en el momento del aniversario que precedía al accidente e hice el razonamiento siguiente: Si el tema aniversario tiene una influencia sobre los acontecimientos que deben sobrevenir en el curso del año, todo lleva a creer que la anotación de los aspectos entre las posiciones del día y el Cielo natal deberían, por lo tanto, hacer aparecer un fuerte predominio de los M.A, ya que todas estas personas se mataron en el curso del año. No pude tener en cuenta ni el MC ni el AS, ya que ignoraba el lugar donde habían pasado su aniversario (y los aviadores se desplazan mucho). Después de haber anotado todas las disonancias mayores (0º, 90º, 180º) con un orbe de sólo 2º, llegué al total de 89 M.A para 21 Temas, resultado que parece a primera vista positivo y a favor de la teoría de la R.S. Pero instruido por una larga experiencia y un cierto número de desengaños, busqué un elemento de verificación. No pudiendo hacer intervenir el cálculo de probabilidades (demasiado complicado) me limité a utilizar lo que podríamos llamar 21 R.S FICTICIAS. Para esto, simplemente, rebajé 10º todas las posiciones del día del aniversario y anoté de nuevo todos los aspectos mayores con cuidado (orbe 2º). La totalización me reservó una sorpresa, haciendo aparecer lo que yo llamo 86 M.A.FICTICIOS, es decir una cifra prácticamente igual a los verdaderos aspectos. Evidentemente los resultados serían probablemente mejores con el MC y el AS, pero a pesar de esto, este “redondeo” indica que el alcance de las R.S., es, probablemente, mucho más débil de lo que se cree generalmente. Deseamos que algún día sean hechas investigaciones más profundas en este terreno, lo que será muy útil para saber qué actitud adoptar. A la espera de esto, creo que es lógico considerar el horóscopo aniversario como un simple complemento de las direcciones. Es, por otra parte, la opinión del gran Morin de Villefranche.

6-ENSAYO DE DEMOSTRACIÓN DE LA REALIDAD DE LOS TRÁNSITOS

Sería, de hecho, inútil añadir simples consideraciones teóricas a todo lo que ya se ha escrito sobre los tránsitos o direcciones. Lo necesario, ahora, es rendir cuentas de trabajos experimentales, aunque no sean más que un número restringido de casos. He aquí una experiencia:

Hablé anteriormente de 21 temas de aviadores fallecidos bruscamente. En mi “Diccionario Astrológico”, Págs. 20 y 21, publico un cuadro dando las posiciones para 40 accidentes de carretera, lo que hace, con los aviadores, 61 casos de muerte violenta.

Para demostrar la realidad de los tránsitos, podemos hacer el razonamiento siguiente: Los aspectos mayores son ocho: 4 son considerados “maléficos” y 4 son, en principio, “benéficos”. Ahora bien, si la Astrología existe, anotando todos los aspectos buenos y malos del día del accidente, debo lógicamente encontrar un predominio de ANGULOS disonantes y además una disminución de los B.A. Adoptando uniformemente una tolerancia de 2º30´ en los dos casos, obtuve las cifras siguientes: Para 61 víctimas de accidentes mortales se totalizaron:

Número de malos aspectos:

a 2º30

403 conjunciones 403 cuadraturas

oposiciones

Número de buenos aspectos:

286 sextiles y trígonos. 286 sextiles y trígonos.

Pero es conveniente tener en cuenta que en lo M.A. las llamadas conjunciones benéficas no están sumadas, mientras que para los textiles y trígonos se han contado. En estas condiciones el número de B.A. debería ser superior a los M.A. en aproximadamente 1/8 y alcanzar muy de cerca 450, mientras que nosotros no tenemos sino 289, o sea, una desviación muy considerable para solamente 61 horóscopos tomados en consideración. Evidentemente, sería preferible presentar una experiencia sobre una centena de casos, pero reconocerán que se trata de un trabajo bastante largo y que es necesario encontrar el tiempo para hacerlo.

Como se debe desconfiar de las coincidencias o de las trampas astronómicas en las investigaciones de esta naturaleza, me pregunté qué podría presentar como prueba de verificación, pero considerando esta vez, no fallecimientos, sino un acontecimiento considerado feliz. Me hubiera gustado estudiar 50 casos de ganadores de la lotería o del tiercé (nota: se trata de las carreras de caballas), pero no los tenía en mis archivos. Fue entonces que me acordé que había publicado en 1938, en “Les cahiers Astrologiques”, 50 fechas de casamientos y como había conservado este grueso dossier, decidí anotar los buenos y malos aspectos del día del casamiento, siempre con un orbe de 2º30. En los B.A no sumé las conjunciones benéficas, a fin que la comparación fuera posible con las M.A.

Alguien podría decir, esta vez, que una fecha de matrimonio no es forzosamente una fecha feliz y admito muy bien las excepciones. Me sucedió, en el curso de mi vida, el asistir a una comida de bodas que terminó en una pelea general, después de lo cual la novia regresó llorando a casa de su madre…, pero admitiremos que se trata de una excepción muy rara. En general, una boda con una reunión familiar, una comida abundante seguida de un viaje en el que aparecen horizontes nuevos, puede ciertamente ser clasificada entre los sucesos agradables y justificar el razonamiento que está en la base de esta investigación astrológica. Por otra parte, la experiencia así lo confirma:

TRÁNSITOS DEL DÍA DEL MATRIMONIO PARA 50 TEMAS MASCULINOS (con un orbe aproximado de 2º30)

Número de conjunciones negativas:

Número de trígonos y sextiles: Cuadraturas y oposiciones: 183

Número de trígonos y sextiles:

283

O sea, una diferencia considerable para solamente 50 casos considerados. Debo añadir que después adjunté 20 nuevos casos procedentes de la misma fuente, entre ellos 16 nacimientos femeninos, y esto todavía mejoró los resultados a favor de la teoría astrológica.

Aunque restringidas, estas dos experiencias perfectamente concordantes con las ideas astrológicas corrientes, constituyen, en mi opinión, una demostración de la REALIDAD DE LOS TRANSITOS.

7- ENSAYO DE DEMOSTRACIÓN DE LA REALIDAD DE LAS DIRECCIONES PRIMARIAS Mucho más difícil será hacer que los escépticos admitan la realidad de las direcciones primarias, porque no existe ninguna teoría científica capaz de explicarla. En efecto, ¿cómo se puede hacer admitir a un investigador oficial que un aspecto que se produce en el Cielo, digamos 2 horas después del nacimiento, va a corresponder, a menudo a un acontecimiento que sobrevendrá a la edad de 30 años? No creo que se pueda dar la más mínima explicación científica, y sin embargo, no se trata en este caso de ninguna invención reciente, ya Ptolomeo hablaba de ella en el siglo II. Yo pienso que esta teoría forma parte del vestigio de alguna vieja civilización desaparecida y de los innumerables enigmas y misterios que, a cada paso, se encuentran en el mundo. Por ejemplo, no se sabe todavía cómo se pudieron levantar los grandes bloques de piedras de decenas de toneladas de peso para construir la Gran Pirámide…

Sobre el plano astrológico, yo propongo, sin embargo, una explicación justificando la acción de las direcciones en el desarrollo del destino: porque se trata de aspectos que se forman durante las HORAS que siguen al nacimiento, en un momento en que el recién nacido debe ser todavía muy permeable a las influencias exteriores. No debemos olvidar que para una vida, por ejemplo, de 90 años, todas las direcciones se forman en el espacio de SEIS horas.

Hasta hace poco, se trataba de una simple opinión por mi parte, de una simple intuición; pero después esto ha sido confirmado por CONGRESOS MEDICOS que han constatado el papel enorme que juegan los PRIMEROS DIAS DE VIDA en la evolución del destino. Por lo tanto, si los primeros días son importantes, ¿qué pensar de las PRIMERAS HORAS?

Existe otro hecho –éste menos preciso- que llega a las mismas conclusiones: he creído observar que las direcciones son menos eficaces una vez que la persona ha llegado a una edad avanzada, por ejemplo 70, 75, 80 años. Pero este punto todavía está por confirmar.

En resumen, no podemos, probablemente, dar una explicación científica a las direcciones, pero es posible demostrar su realidad por experiencias prácticas.

Algunos trabajos en este sentido han sido publicados en mi “Diccionario” (ver pruebas) o en mi “Horoscope Annuel Simplifié”. La investigación que va a ser descrita seguidamente es totalmente inédita. He aquí de qué se trata:

En los 32 primeros números de “L´Astrologue” anoté todos los casos de muerte brusca. Esto me dio una serie bastante poco homogénea, ya que encerraba accidentes, suicidios, ahorcados, drogadictos, jóvenes asesinados por sus padres, etc. Probablemente, si los casos hubieran sido similares, se hubieran obtenido mejores resultados, pero, a pesar de ello, están netamente a favor de la astrología. Los casos de “L´Astrologue” eran 52, añadí otros 8 (de celebridades) para hacer un cómputo redondo de 60 casos.

Para cada uno de estos temas determiné las posiciones planetarias “dirigidas” para la época de la muerte, después anoté todas las disonancias con un orbe aproximado de 1º.

Para tener un punto de comparación efectué el mismo trabajo con las direcciones simbólicas de 1º por año, lo que constituye a la vez una comparación válida y un elemento para apreciar la realidad de estas direcciones tan utilizadas como controvertidas. He aquí el resultado de este trabajo efectuado con sumo cuidado: 60 HOROSCOPOS PERTENECIENTES A ACCIDENTADOS, se encuentran, en el momento de la muerte, a 1º aprox. Número de direcciones primarias Número de direcciones simbólicas maléficas 235 maléficas 150 Para el conjunto de 60 temas, tuve que efectuar 29 rectificaciones de un valor medio de 8 minutos. Esto no tiene nada de sorprendente, si tenemos en cuenta que las horas están casi siempre redondeadas. Algunos dirán tal vez que en un trabajo de este tipo no se debe rectificar, pero no debemos olvidar que la rectificación se efectúa sobre un solo aspecto, y en el caso de esta experiencia si suprimimos los 29 aspectos que han servido para rectificar, resultan de todas maneras 206 direcciones primarias contra solamente 130 simbólicas, y la diferencia es suficientemente amplia para que el resultado sea tenido en consideración. Esta experiencia, junto a aquellas que ya han sido hechas precedentemente, demuestra igualmente que las DIRECCIONES PRIMARIAS no son una simple idea, sino una realidad controlable con tiempo y paciencia. (Hago constar que la teoría de las rectificaciones está expuesta en mi “Horoscope Annuel Simplifié” con ejemplos, y que todas las definiciones técnicas serán dadas más adelante). Es evidente que H. Gouchon, ha simplificado y mejorado la forma de pronosticar, vemos que ha rechazado de un plumazo todos los demás métodos, que se ha quedado con las direcciones primarias y los tránsitos, es verdad que con esta fórmula pueden extraerse buenos resultados pero… Para poder utilizar las primarias, tropezamos con la rectificación de la hora, aquí entramos en un terreno espinoso, digo esto porque, cuando grandes astrólogos han intentado rectificar la hora de algunos personajes famosos, nunca coinciden. Si se dispone de varios sucesos se busca dentro de la hora de nacimiento de origen, el acontecimiento más cercano, es decir, si dirigimos el MC, que coincide con un mal aspecto con Saturno y este es regente de la casa VIII automáticamente añadimos o quitamos x minutos porque puede tener relación con una muerte familiar, pero una vez centrada la hora con este hecho, nos encontramos que a tal edad hubo un accidente y no existe ningún aspecto que pueda relacionarlo, entonces se volverá a rectificar, unos se quedarán con x minutos y otros con el otro acontecimiento, algunos si no encuentran nada se lanzarán a buscar otro tipo de apoyo con otro sistema hasta saciar su satisfacción personal en hechos pasados. Bien es verdad que Morín utilizaba las direcciones primarias para rectificar y pronosticar, en unión con las revoluciones y los tránsitos. Pero Morín era un genio, no lo ha superado nadie disponía de una intuición y un carisma especial, sinceramente, creo que Morín no hubiese utilizado un sistema artificial, disponiendo de Urano, Neptuno, Plutón y “Quirón”. No estamos en un partido político democrático y liberal que en su interior es como una secta y hay que acatar los dictados para estar todos unidos, parece una incoherencia pero es real. Esto es aplicable a muchas escuelas de astrología. Mi humilde opinión es que hay que darle total prioridad a los tránsitos, y se puede utilizar si se quiere, otros métodos auxiliares, pero eso sí, dejando la corona exclusiva a los tránsitos. Es indudable que utilizando los tránsitos y aplicando las determinaciones de Morín se obtienen muy buenos resultados. Los orbes deben ser los mismos que para la carta natal, sobre todo para los aspectos celestes. Para los aspectos con el radix suele generalmente producirse cuando está a menos de 1º. Claro que aquí entra en juego el sistema de las determinaciones. Supongamos a Saturno a 11º o 12º del ASC en casa XII, el nativo tiene una caída y se fractura una pierna o un brazo, no existe ningún indicador con la natal para poder comprobar este acontecimiento, pero el Sol está en conjunción exacta con el ASC y el Sol se mantiene unido por conjunción con Saturno. También podría darse el mismo ejemplo con Marte en vez del Sol, ahora bien, en este supuesto caso habría que reducir el orbe. Volviendo a la rectificación quiero añadir, que si se realizara por frotamiento tendría mi carta y la de mis familiares totalmente desgastadas. Puedo asegurar que lo sorprendente y misterioso está en los tránsitos. Dicho sea de paso llevo varios días sin entrar en mi Web, pues ha fallecido repentinamente un familiar mío, curiosamente el verano pasado, mi mujer me preguntó como tenía su carta, le dije que en primavera nos esperaba un fallecimiento por parte de su familia, llevada por su curiosidad insistió, si podía saber de quién se trataba, le dije, creo que tu madre, cometí un grave error, me dejé llevar por la lógica, nadie podía esperar la muerte de su hermano a sus cuarenta y ocho años, teniendo a su madre con ochenta y ocho años. Urano en tránsito llegó al MC 0º 03’ y Saturno en tránsito a 0º08’ en el ASC. En la natal, Saturno es regente de la casa VIII. Pronostiqué la muerte en la familia, acerté, Urano en oposición a la casa IV, pensé que podía tratarse de su madre porque transitaba la cúspide de la casa X, pero tonto de mí, no presté atención en que Urano está presente en la casa III natal, la casa de los hermanos, esto demuestra la exactitud de los tránsitos, y que los errores los comete uno mismo. Puesto a hablar de errores, hace bastantes años, un amigo mío, un conocido abogado me pidió que le levantara su tema, y me preguntó si le iba a tocar la lotería, le dije que no, y cual no fue mí sorpresa que a los pocos días le tocó para navidad (ironía del destino). Bien es verdad que se aprende con los errores, pues solía descuidar los segundos regentes de las casas, desde entonces les doy la importancia que se merecen, tenía un Júpiter en domicilio con inmejorables aspectos, aquello me afectó bastante, aunque mi amigo sigue confiando en la astrología y tiene claro mi error. Si estás interesado en estudiar astrología no pierdas el tiempo con fantasías, estudia todo sobre Morín, aplica dichas determinaciones a los tránsitos, no olvides que un planeta fuera de orbe puede actuar, debido a otro planeta que hace de puente, y si no encuentras justificación a algún acontecimiento ocurrido, pasa página. La astrología es una ciencia, en toda ciencia hay un margen de error, y no basta con desojar una margarita. La astrología es como un bello y enorme árbol que necesita una buena poda.

La astrología tiene que mirar hacía delante, no hay que inventar nada, simplemente descubrir la influencia de los nuevos planetas. Morín sentó las bases, pero los tiempos han cambiado, él tenía gran interés con los tránsitos, pero le faltaba las piezas principales que tenemos hoy en día.

Y para terminar quiero aportar la opinión de André Barbault y algunos datos muy interesantes del mismo:

Sin duda, cierto debilitamiento en la consideración de las direcciones procede del uso erróneo que los mejores profesionales hicieron de ellas. La dirección primaria de las posiciones fuertes, como son el AS y el MC, requiere una rigurosa precisión horaria del nacimiento, mientras que la declaración del registro civil o de los recuerdos de familia, cuando no es falsa, deja generalmente más o menos que desear. De ahí, el esfuerzo por encontrar ese momento preciso del nacimiento, condición indispensable para la práctica direccional segura.

Ahora bien, este trabajo de rectificación no ha dejado de decepcionar a numerosos observadores. Dos profesionales notables como C.Fagan en Gran Bretaña y O. Freyre en Suiza, al comprobar uno y otro el tema del duque de Windsor, en su momento rey de Inglaterra bajo el nombre de Eduardo VIII, llegaron respectivamente a retrasar y avanzar la hora oficial del nacimiento con justificaciones aparentemente inatacables. Y tras la tragedia de Dallas, los mejores expertos –desde la austriaca Z. Wassilko al francés H. Gonchon, pasando por algunos otros- explicaron, después de sucedido, el acontecimiento, basándose en diversas versiones del tema de John Kennedy, corregido cada vez de forma distinta… Esto es, seguramente, como para enfriar al adepto, aunque hay que clamar bien alto, si se da el caso, que este problema ocasional de la práctica no pone en absoluto en cuestión el valor del principio.

No hay comparación posible entre el tablero astral limitado con que contaban los antiguos y la dimensión nueva que se ha abierto ante nosotros con la integración de Urano, Neptuno y Plutón. El radio del sistema solar se ha cuadruplicado y, al pasar de siete a diez cuerpos celestes principales, se salta de diecisiete a cuarenta y cinco relaciones interplanetarias, y las áreas de sus periodicidades se han extendido de un ciclo, entonces máximo, de veinte años a un ciclo de medio milenio.

Ciertamente, era imposible que los antiguos pudieran seguir y al mismo tiempo justificar todo lo que sucedía en la existencia de un individuo recurriendo únicamente a los tránsitos. Y como les faltaban tres piezas esenciales –como veremos más tarde, las más importantes-, era lógico que los tránsitos les parecieran insuficientes e incluso secundarios. De ahí la reducción de su papel a una mera función de apoyo, en proporción con el sistema solar pequeño de los antiguos, lo que, por lo demás, rinde justicia al don de observación de estos últimos.

De este modo, el tránsito deja de ser ese auxiliar encargado únicamente de dar el último toque a la ejecución de la obra rectora, la gota final que hace desbordar el vaso que otros han llenado. Actualmente, se presenta como un sistema entero, que se basta perfectamente a sí mismo dentro del programa de sus propios efectos. En lugar de no ver en él más que el minutero del reloj, se le considera por sí solo como un grandioso sistema de relojería.

A pesar de lo que han dicho –incluso autores tan respetables como el difunto Henri Gouchon-, por no haber sabido interpretar realmente el fenómeno, no es en absoluto necesario que el tránsito tenga necesidad de una dirección acompañante para adquirir una eficacia que ya posee ampliamente en sí mismo, independientemente del resto. Todo lo más, puede concederse que, cuando se le añade una dirección de la misma tendencia, aún es más significativa la etapa del acontecimiento común, al punto de que este paralelismo puede convertirse en un fenómeno amplificador.

Para acabar quiero decir, que un tránsito de Júpiter que repite los mismos lugares aproximadamente cada 12 años, no tiene porque aportar siempre algo, pero si transita un punto importante de la carta natal, y al mismo tiempo está en buenos aspectos celeste con Plutón y Neptuno, desde luego no pasará inadvertido, aportara cosas buenas en abundancia, siempre según lo prometido en la carta natal. Por el contrario si dicho tránsito se realiza con malos aspectos con los planetas ya mencionados, no hay que esperar nada bueno al contrario.


Nota:

(Este trabajo pertenece a un astrólogo cuyo nombre no he podido conocer)