sábado, 27 de diciembre de 2008

Lazos de amor


Lazos de amor, por Brian Weiss (fragmento)



Sabed, por tanto, que del silencio más in­menso regresaré. [...] No olvidéis que vol­veré junto a vosotros. [...] Unos momentos más, un instante de reposo en el viento, y otra mujer me concebirá

KAHLIL GIBRAN









Hay alguien especial para cada uno de noso­tros. A menudo, nos están destinados dos, tres y hasta cuatro seres. Pertenecen a distintas genera­ciones y viajan a través de los mares, del tiempo y de las inmensidades celestiales para encontrar­se de nuevo con nosotros. Proceden del otro la­do, del cielo. Su aspecto es diferente, pero nues­tro corazón los reconoce, porque los ha amado en los desiertos de Egipto iluminados por la luna y en las antiguas llanuras de Mongolia. Con ellos hemos cabalgado en remotos ejércitos de guerre­ros y convivido en las cuevas cubiertas de are­na de la Antigüedad. Estamos unidos a ellos por los vínculos de la eternidad y nunca nos abando­narán.



Es posible que nuestra mente diga: «Yo no te conozco.» Pero el corazón sí le conoce.

Él o ella nos cogen de la mano por primera vez y el recuerdo de ese contacto trasciende el tiempo y sacude cada uno de los átomos de nuestro ser. Nos miran a los ojos y vemos a un alma gemela a través de los siglos. El corazón nos da un vuelco. Se nos pone la piel de gallina. En ese momento todo lo demás pierde importancia.



Puede que no nos reconozcan a pesar de que finalmente nos hayamos encontrado otra vez, aunque nosotros sí sepamos quiénes son. Senti­mos el vínculo que nos une. También intuimos las posibilidades, el futuro. En cambio, él o ella no lo ve. Sus temores, su intelecto y sus proble­mas forman un velo que cubre los ojos de su co­razón, y no nos permite que se lo retiremos. Su­frimos y nos lamentamos mientras el individuo en cuestión sigue su camino. Tal es la fragilidad del destino.



La pasión que surge del mutuo reconoci­miento supera la intensidad de cualquier erup­ción volcánica, y se libera una tremenda energía. Podemos reconocer a nuestra alma gemela de un modo inmediato. Nos invade de repente un sentimiento de familiaridad, sentimos que ya co­nocemos profundamente a esta persona, a un ni­vel que rebasa los límites de la conciencia, con una profundidad que normalmente está reserva­da para los miembros más íntimos de la familia. O incluso más profundamente. De una forma intuitiva, sabemos qué decir y cuál será su reac­ción. Sentimos una seguridad y una confianza enormes, que no se adquieren en días, semanas o meses.



Pero el reconocimiento se da casi siempre de un modo lento y sutil. La conciencia se ilumina a medida que el velo se va descorriendo. No todo el mundo está preparado para percatarse al ins­tante. Hay que esperar el momento adecuado, y la persona que se da cuenta primero tiene que ser paciente.



, Gracias a una mirada, un sueño, un recuerdo o un sentimiento podemos llegar a reconocer a un alma gemela. Sus manos nos rozan o sus la­bios nos besan, y nuestra alma recobra vida súbi­tamente.



El contacto que nos despierta tal vez sea el de un hijo, hermano, pariente o amigo íntimo. O

. puede tratarse de nuestro ser amado que, a través de los siglos; llega a nosotros y nos besa de nue­vo para recordarnos que permaneceremos siem­pre juntos, hasta la eternidad.

10 comentarios:

Elisabeth dijo...

tienes toda la razón,me ha encantado,muchas veces das con personas q parecen conectadas a ti y no sabes pq


besitossss

Cathy Pazos dijo...

Me ha gustado mucho tu post y es bastante cierto lo que dices, el estar conectados es algo mágico, muchas veces sin explicación, sólo se siente.

Besitos

;D

Achernar dijo...

Elizabeth, Cathy:

Sí, es cierto todo lo que escribe Brian Weiss en "Lazos de amor".

He conocido a mi alma gemela, pero él está "dormido", sabe que "hay algo" pero no siente la "conexión" tal como la siento yo. En este caso hay motivos de índole astrológico que no logro explicarme muy bien. O tal vez es parte del Karma. Hay un fragmento del libro de Brian Weiss en que se refiere a ese caso en que una de las almas gemelas no reconoce a la otra, y no hay nada ue hacer.

También conozco a una de mis almas complementarias. Todo funciona bien, pero... no es igual que el alma gemela.

Feliz Año Nuevo 2009, y que encuentren a su alma gemela.


Achernar

Adrisol dijo...

hola achernar!!!!!!

creo profundamente en lo que escribiste hoy........
las almas gemelas, el karma,la re-unión con los seres a través de los siglos....
me apasiona tu espacio!!!!gracias por compartirlo!!!!!!!
un abrazo grandeeeee

Blogven.net dijo...

oigan amigos muchos saludos desde Venezuela.

Visite su blog y me parece muy interesante y muy original, por eso los enlace en mi blog...

BlogVen.Net
http://blogven.net

Me gustaria saber si uds. me pueden enlazar aqui en su blog?

dejenme un comentario con su respuesta.

ya los enlacé visitenme!

aurea dijo...

Me parece un tema muy interesante. A mí me ha sucedido en dos ocasiones. La primera fue una experiencia muy marcada, con sueños incluso de nuestra vida pasada como pareja,y otros fenómenos que se podrían calificar de paranormales y aunque la relación no prosperó porque entiendo (ahora lo entiendo) que debía de ser así, durante años hemos estado conectados de forma telepática. Y la segunda hará poco más de dos meses.
Achernar, feliz 2009!!!

FAYNA dijo...

Achernar,este texto cobra una especial importancia para mí.Gracias por mostrarlo y hacerlo llegar a tus lectores.Recibe mis saludos.

Achernar dijo...

Aurea:

Por supuesto, todo eso sucede, con experiencias extrañas, paranormales, etc. A veces ocurre que no nos reconoce la "otra mitad" porque así debe ser por alguna razón que no conocemos, y aunque se insista se encuentra por delante una pared invisible que no podemos eliminar. Así me ocurrió a mí.

Feliz Año

Achernar dijo...

Cathy, Aurea, Fayna:

Luego subo el texto completo de "Lazos de amor" para que lo descarguen. Es un libro corto, muy esclarecedor.

Feliz años para todas-os

Achernar dijo...

Blogven.Net:


Ya te estoy enlazando. Feliz Año.

Gracias, y será hasta el próximo año, voy a pasar algunos días cerca del mar y debo terminar los preparativos para salir mañana bien temprano.