martes, 26 de agosto de 2008

PLUTON EN TRANSITO EN ASPECTO CON VENUS NATAL. PARTE II



PLUTON EN TRANSITO EN ASPECTO CON VENUS NATAL. PARTE II

Howard Sasportas
"Los dioses del cambio"

Si las cosas son así, es comprensible que nuestras reacciones ante la situación sean extremas; podemos incluso abrigar sentimientos asesinos hacia nuestra pareja o hacia el tercero en discordia. El niño pequeño que fantasea con destruir a un padre malo o a una madre mala no puede llevar a la práctica su deseo, pero el adulto cuyo niño interior pasa por esta situación tiene la madurez física suficiente para convertir en realidad sus fantasías destructivas. Por sí solo, el tránsito de Plutón en aspecto con el Venus natal no puede generar una reacción de la ferocidad suficiente para conducir a la violencia o al crimen, pero si este tránsito (o algún otro que se produzca simultáneamente) activa también al Marte natal, eso puede aportar el ímpetu necesario para llegar a tales extremos. Afortunadamente, llevar las cosas tan lejos no es la norma, aunque a veces suceda. Pero sigue quedando abierta la cuestión de qué es lo que podemos aprender en tales situaciones. ¿Qué valor tiene el hecho de que nuestros complejos infantiles no resueltos emerjan a la conciencia? Sólo si volvemos a conectarnos con los complejos infantiles sepultados en nuestro inconsciente podemos recuperarlos y, finalmente, transformarlos. Las dificultades presente con la pareja, cuando se dan bajo la influencia de un tránsito de Plutón en aspecto con el Venus natal, sirven para llevar a primer plano esos complejos. Una vez hechos conscientes, se los puede explorar mejor, es decir, dar el primer paso para trabajar productivamente con ellos. Y una vez liberada la energía que estaba atrapada en un complejo se puede reintegrar a la psique de maneras más constructivas. El counselling, la terapia, la meditación o ciertas técnicas de curación –como la homeopatía, los remedios florales de Bach, la acupuntura y otras- facilitarán el proceso.

Hemos estado hablando de los tránsitos Plutón-Venus en función de una pareja que activa nuestros celos y nuestra cólera. Sin embargo, he visto muchos casos en que estos tránsitos (especialmente cuando Plutón en tránsito está en oposición al Venus natal) se manifiestan poniéndonos en la situación de blanco de la rabia y los celos de la otra persona. (Incluso si somos completamente inocentes, nuestra pareja puede imaginarse que estamos urdiendo algún engaño y confirmar sus peores sospechas sobre la base de un comportamiento inocuo por nuestra parte.) Cuando Plutón transita en aspecto con nuestro Venus natal, nos pide que nos enfrentemos a emociones y sentimientos intensos por mediación del amor y de la relación; si lo que se remueve no son nuestros propios sentimientos, nos veremos convertidos en blanco del sentir del otro. También aquí debemos preguntarnos qué hemos hechos para atraer esa situación. ¿Hay algo de cierto en las acusaciones de nuestra pareja? Si es así, ¿qué se ha de considerar y analizar en la relación? O bien, sin saberlo, ¿estamos provocando al otro para que exprese sentimientos nuestros que no hemos reconocido y estamos proyectando?

Estemos o no comprometidos ya en una relación, estos tránsitos pueden marcar la entrada de una persona nueva en nuestra vida, alguien por quien sintamos una atracción irresistible. Algo profundo ha sido tocado, y quizá no nos quede más opción que escuchar a nuestros sentimientos, aunque ello signifique poner en peligro nuestra relación de pareja. Con los tránsitos Urano-Venus, una relación nueva puede servir como catalizador para cambiar nuestra vida de alguna manera, y después terminar de manera tan súbita como se inició. Con los tránsitos Neptuno-Venus, una nueva relación puede decepcionarnos y desintegrarse en unos años. Pero si una relación nueva crece durante un tránsito Plutón-Venus, es más probable que dure y que reemplace a la anterior. El tipo de persona de quien nos enamoramos durante estos tránsitos suele ser alguien en cuya carta natal destacan Plutón y/o Escorpión. Dada la fuerte naturaleza sentimental de una persona así, no es sorprende que estas relaciones sean muy intensas y nos exijan más compromisos y más interés que una pareja que se forma cuando es Urano o Neptuno el que está en aspecto por tránsito con Venus.

Los tránsitos de Plutón en aspecto con nuestro Venus natal son épocas de descrubrimiento, en las que nuestra tarea consiste en ponernos en contacto con partes de nosotros mismos no del todo conocidas. Para una persona joven que poco sabe aún de relaciones, este tránsito puede significar que se vea consumida por un entusiasmo apasionado y fogoso, su iniciación en el terreno del sexo y de la intimidad. Para alguien que tenga ya experiencia en este terreno, aún sigue habiendo algo nuevo, apasionante y más completo en una pareja que se inicie mientras Plutón está en aspecto con su Venus natal. En cualquiera de los dos casos, es probable que la relación movilice en nosotros partes que otras relaciones no han tocado, y que remueva nuestros sentimientos, emociones y complejos más profundos. Y aquellos que nos hemos enorgullecido de nuestra naturaleza tranquila, racional y controlada bien podemos llevarnos una sorpresa.