viernes, 23 de enero de 2009

La Luna



Junto con el Sol y el ascendente, hay coincidencia en que la Luna es uno de los puntos escenciales de una carta. Pero cuando se leen las descripciones astrológicas de la Luna, si significado básico es difícil de captar. Se nos habla de sus manifestaciones superficiales, pero la idea central permanece imprecisa.

La Luna representa dos arquetipos básicos. Primero es el arquetipo del medio o del recipiente o contenedor en el que puede manifestarse una energía. Es también el arquetipo de la matriz, fuente u origen de todas las cosas. En lo fundamental, como veremos, estos dos arquetipos son uno.


El símbolo gráfico de la Luna es un tazón puesto sobre el borde, que mira a la izquierda o a la derecha (según esté representando la Luna creciente o menguante). El símbolo se deriva evidentemente de la forma en que aparece la Luna entre el tercer cuarto y la Luna nueva, o entre la luna nueva y el primer cuarto. La forma de tazón sugiere también un recipiente, que da forma a aquello que contiene, lo limita y ayuda a definirlo. Esta idea es central para la comprensión de la Luna, pero debemos entender el concepto de "recipiente" o "contenedor" en un sentido amplio. Me refiero a la acción de contener, a la idea de proporcionar un ambiente, un sitio, un lugar o un entorno, es decir, a un conjunto de circunstancias en las que algo puede tener lugar.

El hecho de contener puede considerarse como puramente pasivo, y en nuestra cultura la pasividad se valora muy poco. Pero es necesario ir más allá de los límites de la propia cultura para entender este principio. la Luna es el arquetipo planetario del yin, el par del yang, que viene indicado por el Sol. El principio yin define las circunstancias y condiciones en las que puede manifestarse la energía yang. La naturaleza y la situalquier cosa se debe tanto al principio yin, que la contiene, como a las energías que la impulsan o la motivan. La naturaleza yin de la Luna da lugar y forma a la acción yang del Sol. es la raiz y el cimiento de lo que se puede experimentar, de lo que existe. En sí misma no significa acción ni vivencia, pero sin ella ninguna de las dos puede existir.

Por el hecho de contener, de proporcionar un medio para la vida, da origen a otro factor cuya importancia para la comprensión de la Luna es aún mayor. Todo ente, especialmente el ser viviente, pasa por un período previo a la madurez, durante el cual se desarrolla y crece, y no está listo todavía para aparecer y funcionar en el mundo. Durante ese tiempo el ente existe en una especie de contenedor que lo protege y a la vez le dá estructura y forma. Puede ser un huevo, un útero, la Tierra o una semilla, por no mencionar mas que algunas de las posibilidades. Este es el principio zón, se la conecta con todas las formas de la maternidad, tanto en el sentido literal como en el metafórico.

La posición de la Luna en la carta afecta a los seres humanos justo antes y después del nacimiento, cuando mas dependen de la madre. la Luna simboliza también, a lo largo de la vida, nuestra vivencia de sentirnos "nutridos" en todos los sentidos, protegidos y apoyados. las energías de la Luna no se manifiestan solamente en el hogar en el que crecimos, dónde vivimos de niños, sino el lugar en dónde nos refuguiamos cada día al anochecer para recuperar fuerzas después de las actividades cotidianas.

En un sentido mas amplio el universo físico es en última instancia el medio en el que tiene lugar gran parte de nuestra vida. (no considero que la introspección, la meditación y otras formas de actividad mental, psíquica o espiritual puramente internas tengan lugar en el universo físico) Por lo consiguiente la posición de la Luna en el horóscopo, indica nuestra actitud con respecto al hecho de estar encarnados en el universo físico. Ciertas dificultades con la Luna natal indican que uno se siente solo, alienado del universo físico y extranjero en él, con la sensación de no pertenecer a este mundo. Una Luna bien emplazada por otra parte, significa un individuo que se siente en su casa en el planeta Tierra. ble que sintamos con frecuencia, que lo único que justifica nuestra existencia es lo que hacemos, no lo que somos o quienes somos. expresiones como "estoy en casa", "Me siento bien" y "Este es mi lugar", pertenecen a la energía de la Luna.

Esto nos lleva directamente al segundo de los principales significados de la Luna, que como enseguida podremos ver, está íntimamente relacionado con el primero. Es la idea que tenemos del lugar de dónde provenimos: la fuente, la matriz, la Gran Madre. Es nuestro pasado, la niñez, la herencia o la familia (tanto la presente como la ancestral). Está también relacionada con lo que pensamos de nuestro país, de nuestra tierra natal. Y es interesante señalar la tendencia común a tratar a la patria como madre: lo demuestran las terminaciones femeninas de los nombres de muchas naciones.

Con frecuencia la actitud de un individuo hacia el hogar y la familia de su infancia está representada en la carta porla Luna. Las personas que tienen a la Luna mal emplazada tienden a querer alejarse del pasado, y negar y borrar su influencia en su vida. Muchas veces sienten que el pasado las aplasta con su peso, las sofoca, las limita y no les deja ser libres. De adultas es frecuente que tengan dificultades cin cualquier tipo de intimidad, especialmente si implica un compromiso.

Los conceptos de contenedor, matriz y fuente dan origen todavía a otra faceta psicológica de la Luna. Mientras que la energía yamg es consciente, las limitaciones y formas que le impone la matriz o medio en que opera no son generalmente conscientes (a menos, claro, que el individuo haga un esfuerzo, por volver la mirada hacia adentro, hacia la estructura interna de su propio yo).

Además, la Luna en cuanto a principio de nutrición nos afecta con mas fuerza en una época de la vida en que somos demasiado conscientes. Por ambas razones, la acción de la Luna tiende a ser inconsciente. O bien es una parte de la estructura del yo que no ha sido examinada (aunque cada minuto del día influya en nuestro pensamiento y en nuestra percepción), o se relaciona con experiencias muy tempranas, incluso prenatales, y que por lo tanto no son conscientes. la Luna está relacionada con suposiciones inconscientes que hemos hecho sobre la vida desde el comienzo, con actitudes que sin darnos cuenta hemos aprendido de nuestros padres, con pautas mentales hereditarias como los instintos, y, lo que es muy importante, con pautas psicológicas que se generan en vivencias infantiles, tanto positivas como negativas.

Aunque no es del todo exacto decir que la Luna es el inconsciente, es verdad que en buena medida opera de manera inconsciente. No estamos acostumbrados a observar nuestros procesos mentales inconscientes y tendemos a pasarlos por alto o a ser incapaces de percibirlos a no ser que nos entrenemos especialmente para ello. Ciertamente, nuestros aspectos lunares no se pueden entender por medios puramente racionales: es preciso captarlos mediante los sentimientos y las emociones.

En la mayor parte de la bibliografía astrológica se considera a la Luna como el principal indicador de las emociones. vamos a ver porqué. Las emociones son unas de las principales manifestaciones de la parte del yo que es hereditaria o se estructura a una edad muy temprana. Son uno de los s Las emociones no aciertan ni mas ni menos que la mente racional cuando se trata de emitir juicios. Lo único que pasa es que la mente racional, como no tiene fácil acceso al poder de las emociones, desconfía de ellas. Y esto es tanto más válido, cuanto mas consciente se identifica no con la mente racional. En alguien que no establezca escisión alguna entre las naturalezas racional y emocional, puede haber una capacidad mucho mayor de emitir juicios poniendo en juego todas las facultades del yo.

Es frecuente que las partes de la mente dominadas por la Luna actúen como programas de ordenador, es decir, como pautas completamente mecánicas que se ponen en movimiento automáticamente y de forma completa por la acción del estímulo adecuado. En el nivel físico, es lo que se conoce como un reflejo. pero tenemos también reflejos emocionales, que son difíciles de modificar por consideraciones racionales. Además, como son instintivos o tienen su origen muy al comienzo de la vida, su resultado suelen ser comportamientos que no se consideran apropiados en los adultos.

Y sin embargo, una gran parte de nuestro comportamiento requiere un juicio instantáneo y una respuesta rápida. Cuando un coche se nos viene encima, no tenemos tiempo para pensar que haremos. de modo similar, no pensamos qué es exactamente lo que hacemos cuando caminamos: qué músculos movemos, etc. Todo esto son pautas lunares que tenemos en el interior de la mente. Rigen una porción de nuestra actividad mayor que la gobernada por el pensamiento racional, y son indispensables. El Sol (y también Marte) representan la energía que usan los músculos, pero las pautas de esa energía, su forma de trabajar, generalmente son lunares.

Hay otra faceta de la Luna que se deriva de su asociación con el inconsciente. Este no se preocupa de las pautas y restricciones que impone la conciencia. En particular no reconoce separaciones. Todo es uno, y todo tiene lugar en un continuo. En cierto nivel, las partes lunares de la mente están en contacto con todo, en todos lados. La Luna, entonces, se convierte en uno de los indicadores de capacidad "psíquica", un modo de percepción en el que todo está en cierta manera conectado.

El sexo femenino por lo menos en su papel tradicional, es mas yin que el sexo masculino respectivamente. Incluso hoy parece que la Luna simboliza con mas frecuencia a las mujeres que a los hombres. Creo sin embargo que tiene mas que ver con los papeles que ha desempeñado la mujer (el de esposa y el de madre) que con ella misma. ambos sexos llevan dentro elementos psicológicos masculinos y femeninos, y por el momento no está claro en qué medida de la sexualidad de la mujer está condicionada y en que medida es innata.

En la Astrología tradicional se dice que la Luna simboliza a la gente de un país por oposición a sus gobernantes, de quienes se supone que son solares. Hay mucho de verdad en esto, incluso en la medida en que un individuo con una Luna fuerte y bien emplazada puede apelar a granes grupos de personas y hacerles sentir que es uno de ellos. Para políticos y vendedores, esto es una exigencia. Pero una parte de la idea proviene también de la suposición de que la gente es en gran medida pasiva en relación con sus gobernantes. Actualmente esto es menos válido, aunque lo sigue siendo claramente en épocas de relativa tranquilidad, cuando los gobernantes encuentran poca resistencia en el pueblo. Sin embargo en épocas de disturbios sociales, cuando la gente de un país es consciente de lo que quiere y se opone a los intereses de sus gobernantes, el pueblo no es nada lunar.

Para concluir con esta descripción del simbolismo lunar, hay que precisar un punto importante. Hemos dicho ya que al parecer los astrólogos no han entendido a la Luna tan bien como al Sol, y no le han concedido la misma importancia. esto se debe a algo que en nuestra cultura se ha manifestado como machismo, pero que en realidad constituye una carencia mucho mas profunda. Nuestra cultura ha perdido el contacto con el poder yin. Nos esforzamos por ir al encuentro del mundo para aferrarlo por la garganta y así dominarlo. No entendemos el camino de la espera y el aprendizaje para encajar en el todo y convertirnos en parte de él. El único papel que respetamos completamente es el del dominio: del universo, de la naturaleza, de las circunstancias o de nosotros mismos. la Luna representa la energía de un sendero alternativo, el de convertirse en parte de, el de pertenecer, el de la sumisión creativa a aquello que no ganaremos nada con dominar. No es suficiente que el sexo femenino alcance la igualad política con el varón si el principio yin no alcanza también la igualdad con el yang. Tanto el hombre como la mujer son yin, y los dos son yang. Mientras actuemos como si el yin no fuera un principio de la misma categoría que el yamg, afrontaremos la vida como seres a medias, incompletos y fuera de contacto con la naturaleza. Mediante el estudio de los símbolos astrológicos es posible obtener algún atisbo de lo que significa ser alguien completo.

Fuente:
Mundo Místico