domingo, 1 de febrero de 2009

Imágenes del Universo

El brillante gas de hidrógeno es el protagonista de esta maravillosa vista en detalle de la estrella variable S Mon en la débil pero preciosa constelación de Monoceros, el Unicornio.

En esta región de formación de estrellas (NGC 2264), la compleja unión de gás y nubes de polvo está a unos 2.700 años luz y se mezcla con la rojiza emisión nebular excitada por la luz energética de estrellas nuevas y la oscura capa de nubes de polvo. Las nubes de polvo oscuras cercana a la estrella reflejan la luz de ésta, formando una azulada nebulosa de reflexión.

Esta imagen recoge unos 1.5 grados (o cerca de 3 lunas llenas) cubriendo una distancia de 70 años luz de la NGC 2264. En la foto podemos ver la Nebulosa del Cono (izquierda), la nebulosa de piel de Zorra, que se encuentra justo debajo de S Mon, y el cúmulo de estrellas Arbol de Navidad. Este último en forma de triángulo aparece con el vértice en la Nebulosa del Cono, y su base centrado en S Mon.

Esta galaxia antes parecía ser muy similar a nuestra galaxia La Vía Láctea, una galaxia espiral vista casi de canto. Sin embargo, recientes imágenes en alta resolución del polvo de NGC 891 muestran inusuales patrones filamentarios extendiéndose lejos de su disco galáctico.

Este polvo interestelar posiblemente fue expulsado del disco galáctico hacia el halo por explosiones estelares de supernovas. Como el polvo es tan frágil, su apariencia después de sobrevivir a la expulsión del disco puede ser muy contundente.

De nuevo, los fenómenos descubiertos, no obstante, a veces parecen tan complejos que surgen más preguntas de las que son respondidas.

No hay nada parecido en nuestra propia galaxia. Aquí no existen cúmulos globulares tan jóvenes como NGC 1850.

Se pueden seguir encontrando cúmulos globulares de tan sólo 40 millones de años de antigüedad en la vecina galaxia LMC, pero quizá ninguno tan inusual como NGC 1850.

Una inspección detallada de la fotografía revela dos cúmulos. Abajo, a la derecha del grupo principal de estrellas conocido como NGC 1850 A, hay un grupo más pequeño y aún más joven denominado NGC 1850B. Este cúmulo está formado por estrellas de apenas cuatro millones de años.

La gran nube roja de gas que rodea los cúmulos, puede haber sido creada, en su mayor parte, por explosiones de supernovas de estrellas ubicadas en el cúmulo más joven. En la parte superior izquierda se puede ver el remanente de supernova rojo N57D.
La Galaxia del Remolino es una clásica galaxia en espiral. A solamente 23 millones de años luz de distancia y con un ancho total de 65 mil años luz, la M51 también conocida como NGC 5194.

Es una de las más brillantes y más pintorescas galaxias en el cielo. La galaxia menor que aparece abajo y a la izquierda está muy por detrás de la M 51, según se puede deducir por el polvo de un brazo de la espiral en primer plano, que está bloqueando la luz de esta galaxia más pequeña.

El Remolino, en la fotografía, es visible con binoculares en la constelación de Canes Venatici ("Perro Cazador"). M51 es una galaxia en espiral del tipo Sc y es el miembro dominante de un grupo entero de galaxias. Los astrónomos especulan que la estructura en espiral de la M51 se debe primordialmente a su interacción gravitacional con la galaxia menor.
La galaxia más brillante desde nuestra Vía Láctea es la Gran de Magallanes (GNM). Es predominantemente visible desde el hemisferio sur, la GNM es la segunda galaxia más cercana y vecina de la Pequeña Nube de Magallanes y es una de la once galaxias enanas conocidas que orbitan nuestra Vía Láctea.

La GNM es una galaxia irregular compuesta por una barra de viejas y rojas estrellas, nubes de jóvenes estrellas y una brillante región de formación que es visible en la parte superior de esta imagen llamada la nebulosa de la Tarántula. La más brillante supernova de los tiempos modernos, SN1987A, explotó en la GNM.
La fotografía muestra la bola de estrellas más grande de nuestra Galaxia. Unos 10 millones de estrellas orbitan el centro de este cúmulo globular, llamado Omega Centauri, ya que este cúmulo globular orbita nuestro propio centro galáctico.

Evidencias recientes indican que Omega Centauri es, de lejos, el más masivo de los aproximadamente 150 cúmulos globulares conocidos en la Vía Láctea.

Omega Centauri, catalogado como NGC 5139, se expande unos 150 años luz y se encuentra a unos 15.000 años luz de distancia, y puede verse sin ayuda visual en la constelación de Centaurus.

Las estrellas en los cúmulos globulares son normalmente viejas, más rojas y menos masivas que nuestro Sol. Si se estudian esta clase cúmulos podemos averiguar no sólo la historia de nuestra Galaxia sino también los limites en la edad del Universo.

Uno de los mejores ejemplos estudiados de la jungla de cúmulos de estrellas, gas y nubes de polvo son las interacciones galácticas de NGC 4038 y NGC 4039, las Galaxias Antena, sólo a 60 millones de años luz de distancia.

En imagenes de luz visible, grandes y luminosas zonas de material parecen alcanzar los desechos galácticos, resultando una apariencia de ámbas dos en una forma parecida a un insecto.

Pero esta fotografía realizada en falso color por la Cámara de Infrarojo de Campo Ancho (WIRC) instalada en el Observatorio de Palomar en su telescopio de 200 pulgadas, revela algunos detalles ocultos.

El gran nucleo central de las dos galaxias originales dominan la escena en infrarrojo, además de unas fuentes brillantes que parecen grandes y nuevas formaciones de cúmulos de estrellas. El norte (arriba) del nucleo, oscuro en imagenes de luz normal, se destapa aquí con una estructura mini espiral barrada reminiscente de varias galaxias espirales sencillas.


Fuente: AstroMía